miércoles, 21 de octubre de 2015

ENCARNA RUIZ MORGADO. IN MEMORIAM.

IN MEMORIAM. HA FALLECIDO ENCARNA RUIZ MORGADO. 




La semana pasada ha fallecido nuestra compañera Encarna Ruiz Morgado. Encarna, nacida en 1920 en Llerena (Badajoz), tenía 95 años. Nos dejó su testimonio y nos contó como durante la II República, en las celebraciones del “1 de Mayo” en su pueblo Llerena, antes de la guerra, pese a su juventud, ella era la “abanderada”

Iba al frente de la manifestación, vestida con una camisa roja y la falda negra, portando una bandera, bordada con el símbolo de la hoz y el martillo: “Íbamos todos juntos, no se sabía si eras socialista, comunista, anarquista…, todos íbamos juntos”. Nos decía: “Mi padre iba con un pañuelo rojo, a mi lado”.

Al producirse el Golpe militar de julio de 1936 contra la II República, en los primeros momentos, Llerena permaneció leal al gobierno legítimo y en zona republicana. Allí se estableció un almacén colectivizado por los milicianos, en el antiguo convento conocido como “La Merced”. En el almacén, varias mujeres se encargaban de la distribución de alimentos para los refugiados que llegaban de forma incesante de otros pueblos y para la población necesitada. Con la entrada a sangre y fuego en la localidad de las tropas rebeldes, todas estas mujeres fueron asesinadas, incluida la madre de Encarna, María Morgado, y su tía, Cándida Morgado, ésta última, embarazada y a punto de dar a luz. Fueron asesinadas en el “Arroyo Romanzal”, a las afueras de Llerena junto a otras muchas personas. Encarna nos decía “Después de matar a mi madre, los vecinos no venían, no se podía entrar en casa de nadie, no se podía ni llorar..., no pudimos celebrar duelo ni nosotros ni nadie. Se mataba, se enterraba donde fuera y ya está. La mayoría de la gente no sabe ni dónde están sus muertos. No podíamos mostrar la pena de ninguna manera”. 

En la vida de Encarna, se ejemplifica bien el papel de aquellas mujeres, que además de ver arrebatado de su lado a su madre y a su tía, sufrieron los avatares de aquellos días de plomo y venganza después de la guerra y durante la dictadura. Perteneció a ese tipo de mujeres, que han conservado y transmitido durante años la memoria de los vencidos, en nuestra comunidad.

Su historia viva y testimonio, forma ya parte de la intrahistoria de la represión de nuestro pueblo, y está incorporada a algunas investigaciones y documentales. Infatigable luchadora por la memoria de los vencidos, siempre estuvo dispuesta a dar su testimonio cuando era requerida. Luchó por dignificar la memoria de su madre, tía y la de sus compañeros, hasta la extenuación e igualmente encaró sus últimos momentos entre nosotros, con la misma fuerza y empeño.


Encarna, y su hija, Mary Castilla, lucharon por recuperar la memoria de María y demás víctimas del franquismo en Llerena, eran miembros de nuestra asocación desde sus inicios. Ellas fueron, junto con la ARMHEx y el Proyecto para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, impulsoras de la apertura de las dos fosas localizadas en el Arroyo Romanzal, las cuales fueron localizada y excavadas en el verano de 2005, recuperándose los restos de más de 40 personas. Estos restos descansan por fin, y dignamente, como era su deseo, en el cementerio de Llerena, en el monumento que recoge un listado de más de 300 personas asesinadas por el fascismo en Llerena.

Encarna, merece pues nuestro homenaje hacia su memoria y la de otros centenares, miles, de personas que junto a su madre y a su tía, pagaron con sus vidas, por su ideas y su defensa de ideales de igualdad y libertad, con unos modelos sociales más justos.

Trabajos en la Fosa El Romanzal (Llerena).


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA. (ARMHEX), lamenta profundamente el fallecimiento de esta gran luchadora, sobre todo porque poco a poco por cuestiones biológicas, van desapareciendo estas y estos protagonistas de nuestra historia silenciada durante tanto tiempo, sin un más completo homenaje, de toda la sociedad española.

Nosotros seguiremos en el empeño de que, como ella, puedan descansar otras miles de víctimas y familiares que aún hoy, no tienen sitio donde honrar la memoria de sus difuntos desaparecidos.

Es preciso recuperar la memoria, porque aún no conocemos toda esta historia silenciada, la historia de los que perdieron la voz, después de perder la guerra.

¡¡Hasta siempre Encarna!!!. Ya puedes descansar en paz.

Salud y República.


Tus compañeros y compañeras de la ARMHEx, siempre te recordaremos.