viernes, 15 de diciembre de 2017

Un portugués en la Sevilla de Queipo.

Un portugués en la Sevilla de Queipo.

Francisco Espinosa Maestre
Historiador.
14/12/2017.

A la espera de que algún gobierno se decida a aplicar la legislación relativa a archivos en el ámbito militar, debemos seguir atendiendo a lo que va apareciendo en otros países sobre el golpe del 18 de julio y sus consecuencias. En esta ocasión nos referiremos a un documento del que he sabido por la periodista Ana Luisa Rodrigues y que nos proporciona el archivo de José Pacheco Pereira, ya conocido por el magnífico testimonio gráfico que ofreció hace unos años sobre la ocupación de Llerena (Badajoz) por las fuerzas de Castejón, algunas de cuyas imágenes ilustran este artículo.

5 de agosto: asesinato de 30 personas cerca de Llerena

Henrique Galvão (1895-1970) era un conocido militar portugués estrechamente ligado a la trayectoria de Salazar y del Estado Novo, a la Emisora Nacional de Portugal que llegaría a dirigir y que años después pasó a la oposición a la dictadura. En un episodio desconocido de su biografía, a comienzos de agosto de 1936 se dirigió a Sevilla con la misión de informar a su gobierno acerca de lo que estaba ocurriendo, presentándose ante las autoridades golpistas como periodista del Diário da Manhã. Como otros militares portugueses, su anticomunismo le llevó a tomar partido abiertamente por los sublevados españoles, destacando en tareas de propaganda a favor de los sublevados. De hecho su misión consistió en observar durante un par de semanas la situación en directo y comunicar sus impresiones. De ello quedó rastro en las siete cartas que envió al gobierno portugués entre el 2 y el 17 de agosto de 1936. Su testimonio es importante tanto por lo que se refiere a Sevilla como por las incursiones que realizó en dirección a Badajoz, Córdoba y Málaga. Además pudo entrevistarse e informar de sus entrevistas con militares, entre los que destacan Queipo y Franco.

La imagen que se había formado de Queipo a través de las charlas radiofónicas mejoró considerablemente cuando conversó con él el mismo día de su llegada a Sevilla. Convencido de que se encontraba ante una persona de vasta cultura y que sabía lo que quería, le impresionó la manera firme y rápida con que tomaba las decisiones. Desde un primer momento Galvão se percató de la importancia de la represión, de modo que ya el primer día supo que la primera misión de las columnas de militares y falangistas no era otra que acabar con lo que llamó “focos comunistas”. “Aún hay que hacer una gran limpieza que se está ejecutando con éxito pero que llevará su tiempo”, añadió.

5 de agosto 1936: cadáveres de izquierdistas en la Plaza de Llerena.

Igualmente Galvão tardó poco en darse cuenta de que lo que parecía información –el mismo día 2 comunicó que se confirmaba la ocupación de Badajoz– no era sino mera propaganda. Sin haber salido aún de Sevilla destacó la desorganización de las fuerzas militares, relacionándola con su poca eficacia en las operaciones que realizaban. Para él, como para los golpistas, todos los enemigos eran comunistas, aunque se tratase del gobernador civil de Huelva Diego Jiménez Castellano, un político moderado de Unión Republicana que impidió una masacre de derechistas pero que para Henrique Galvão era “un grande amador de comunismo” que merecía ser fusilado, como de hecho lo fue el día 4 de agosto juntos con las autoridades militares de la provincia.

Convencido por la incesante propaganda fascista de que las atrocidades cometidas por los comunistas eran espantosas, parecía creer que solo se asesinaba a los que eran encontrados con armas en la mano. En Sevilla, decía, eran fusilados al día decenas de “pistoleros” mientras la vida transcurría entre desfiles y alardes militares. Le llamaba especialmente la atención la notable presencia de fascistas italianos y su estrecha relación con Queipo. Desde el primer día, obsesionado por las conexiones entre los comunistas españoles y portugueses, mostró interés por hablar con el “Comandante da Policia Politica”, que no debía ser otro que el capitán Manuel Díaz Criado, delegado de Orden Público, quien le prometió “informações sensacionais”.

Agosto del 36: fuerzas fascistas en la plaza de Llerena

El día 4 decidió acompañar a las fuerzas “do célebre Comandante Castejón” en su recorrido hacia Badajoz. De la brutal operación llevada a cabo por dicho militar en Llerena escribe que “los comunistas fueron completamente rodeados. 300 presos están siendo revisados y serán fusilados a continuación”. Galvão está muy interesado porque han prometido darle todo lo que encuentren sobre las conexiones con los comunistas portugueses. Cita como ejemplo el estandarte encontrado en Coria del Río de la Federación de Repúblicas Comunistas Ibéricas, que iba a ser utilizado en la fiesta del 1 de agosto en la que se esperaba participación portuguesa. 
Cuando llevaba solo dos días en la ciudad ya apunta que “la represión es tremenda…”. Bastaba una simple sospecha de izquierdismo para acabar en el paredón. Y añade: “A su vez la serie de fusilamientos va instituyendo el hábito de matar”. Galvão, que asistió a varios, cuenta que poco después de salir de El Ronquillo (Sevilla) la columna se detuvo para ejecutar a treinta personas. Le llama la atención que la represión no distinga entre hombres y mujeres y menciona el caso de una mujer asesinada en lugar de su marido, un teniente que ha huido. Concluye: “Con una represión de esta naturaleza, que se completa después por una acción policial intensa y tan inenarrable que aún hoy se fusila diariamente en Sevilla a muchos izquierdistas, es natural que el comunismo español quede por mucho años completamente deshecho”. Y si le llamó la atención que a las dos semanas del golpe se siguiera asesinando, es de suponer lo que debió pensar al saber que se siguió eliminando gente hasta 1945, primero mediante bandos de guerra y después por las pantomimas militares seudojudiciales.

Una herida recibida en Llerena en circunstancias que no aclara le obliga a volver a Sevilla. A su regreso, en carta del día 6, escribe sobre la desorganización y la crisis de mando en las fuerzas sublevadas. Le llama la atención que columnas tan poderosas como las que han partido hacia Badajoz avancen solamente treinta kilómetros al día cuando en realidad podrían llegar hasta ochenta. Para Galvão no existe enemigo “en el sentido militar de la palabra, porque si lo hubiese las cosas serían bastante duras”. Además está convencido de que la columna de Castejón ha atravesado por situaciones en las que, de tener ciertos conocimientos militares, un simple pelotón desordenado la hubiera deshecho.

El capitán Henrique Galvão solo encuentra a las fuerzas activas, decididas y eficaces en los actos de carácter represivo, su verdadera especialidad. Por otra parte, pese al ambiente de entusiasmo, siente que no hay el menor idealismo en todo lo que ve, sino intereses encontrados en torno al problema de la tierra, al que le ve poca solución. Han pasado cuatro días desde su llegada a Sevilla y escribe: “Los comunistas es natural que desaparezcan de España por algún tiempo, pues no resulta difícil de creer por lo que tengo visto que el número de fusilamientos [en el sur] ya pasa de 30.000. Ayer en una hora vi fusilar a más de cien. Y con una facilidad, un placer, que hacen creíble la cifra oficial”. También dice que en todo el territorio ocupado por los sublevados el número de fusilados por el Ejército va por 80.000. Cabe dudar de estas cifras redondas por más que procedan de las conversaciones que mantenía con individuos como Queipo o Díaz Criado, pero lo que aquí interesa es que, viendo lo que estaba viendo desde el día 2, las considerase creíbles: “No me niego a creerlo tras lo que he visto”, concluye.

Cuando el día 6 de agosto Franco llega a la ciudad y establece su cuartel en un palacio, Galvão lo visita. Sabe que uno de los motivos de la frialdad de relaciones entre aquel y Queipo es la locuacidad de este. Observa que con la llegada de Franco la estrella de Queipo decae un poco y se percata de los rumores puestos en circulación sobre su pertenencia a la masonería o sus veleidades republicanas. También capta que los italianos andan siempre en torno a Queipo, mientras que los alemanes se mueven más alrededor de Franco, en cuyo estado mayor hay ocho oficiales alemanes que, según el portugués, se mueven sin la menor reserva. El 9 de agosto, por ejemplo, apunta la llegada a Tablada de cincuenta aviones alemanes. Dice que su misión era ocupar Madrid “con el menor perjuicio para la ciudad y sus habitantes” e “impedir la fuga de los dirigentes”. Ante el despliegue nazifascista y las quejas del propio Queipo, lamenta la escasa presencia portuguesa.

La propaganda imperante le lleva a informar de la caída de Mérida, cuando en realidad las columnas ni siquiera han llegado a Almendralejo. No tarda en darse cuenta de la escasa credibilidad que tenían las noticias de la radio, no dudando en afirmar que un 80% de ellas eran simplemente mentiras y bulos. De lo que sí sigue informando fielmente es de la represión. En una carta que lleva fecha del día 9 pero que puede que recoja las impresiones de más días (la siguiente lleva fecha del 13) escribe: “Hoy fueron fusilados en Sevilla 72 hombres, entre ellos abogados, médicos, periodistas y militares de izquierdas. Los juicios fueron sumarísimos. Las ejecuciones se realizan por la mañana en el cementerio y en las calles de los barrios céntricos. En este último caso quedan unas horas en exposición para ejemplo”. Es muy posible que se esté refiriendo a la matanza del 10 de agosto, aniversario del golpe de Sanjurjo en el que fueron asesinadas personas representativas de la etapa republicana. A renglón seguido, como si lo anterior requiriese una justificación, añade que “las atrocidades de los comunistas son horribles”.

Su impresión sobre Franco es que se trata de un monárquico que “difícilmente transige con el régimen republicano” y, por encima de todo, “un militar interesado solamente en cuestiones militares”. Galvão percibe que se encuentra a gusto cuando habla de estos asuntos pero que es confuso y vacilante cuando muestra su pensamiento político: “Me da la impresión de que habla sobre una base de lecturas hechas a prisa y mal digeridas”. Compara los cuarteles generales de Franco y Queipo, el primero todo orden y eficiencia y el segundo “un hormiguero donde la gente sale y entra a capricho”.

Fuerzas fascistas registran a un fusilado en Badajoz.

Ya mejorado de la herida de Llerena asiste a operaciones de carácter policial cerca de Málaga, que describe como “expurgatorias, como aquí las llaman”. El 13 de agosto habla de nuevo con Franco, quien le da noticias sobre la inminente caída de Badajoz. Franco le miente descaradamente al decirle que la operación se ha retrasado porque sus fuerzas no quieren causar daños en la ciudad ni provocar una masacre entre la población civil indefensa. Los bombardeos, le vuelve a mentir, apenas han afectado a la fortaleza y a la plaza de toros, por concentrarse allí los comunistas. En un momento en que todos dicen estar convencidos de la inminente caída de la capital, Franco incluso se permite decirle que la toma de Madrid “no se realizaría antes de fin de mes”.

También apunta que los aviones alemanes que ese día realizaron vuelos sobre la ciudad aún llevaban la cruz gamada. El avance de las columnas por Badajoz le vuelve a confirmar su impresión sobre el espíritu indeciso de los mandos. Considera que no hay explicación posible a la lentitud con la que se desarrollan las operaciones y distingue entre “territorio ocupado” y “territorio pacificado”. Y, en prueba de que no se cree las mentiras que le echan sobre el firme deseo de los sublevados de no causar daños en las ciudades y víctimas entre la población civil, concluye: “Las razones invocadas para justificar las demoras, tales como el deseo de proteger las ciudades y las poblaciones, solo puede aceptarlas quien no vio lo que pasa. Deben tomarse como razones políticas de cara al exterior y nada más. En la práctica las ciudades son destruidas y las poblaciones sacrificadas, tal vez más (ciertamente más) que si las operaciones se derivaran de la decisión propia de las operaciones militares…”.

En la última nota escribe que el gobierno portugués ha entregado los comunistas que huyeron a Portugal a los ocupantes de Badajoz. “Esta actitud ha sido valorada”, dice. Dichos “comunistas” fueron el alcalde Sinforiano Madroñero y el diputado Nicolás de Pablo, ambos socialistas. Estos y otros, entre ellos dos alcaldes republicanos y ocho portugueses entregados igualmente por la frontera, fueron asesinados en espectáculo público con banda de música el 20 de agosto quedando sus cadáveres en exposición.

Cumplida su misión Henrique Galvão volvió a Portugal. Las cartas que escribió del 2 al 17 de agosto constituyen un material de primer orden para conocer qué estaba pasando en Sevilla a las dos semanas del golpe, lo que podría resumirse en muy poca guerra y mucha represión. Dicho de otra forma, Galvão acabó siendo plenamente consciente de que lo que tenía delante no era sino una masacre de proporciones desconocidas. Sus palabras confirman la escasa eficacia de los militares sublevados, formados en las terribles guerras coloniales con Marruecos y capacitados si acaso para enfrentarse al enemigo interno, es decir, frente a obreros y campesinos desarmados o mal armados a los que había que arrebatar a sangre y fuego su victoria en las elecciones de febrero de 1936 y el sueño de la reforma agraria. De ahí que Galvão apreciase poco idealismo en todo aquello. ¿Cuánto hubiera durado el golpe sin la ayuda alemana, italiana y portuguesa? Lo que sí captó sobradamente, por más que esto no le hiciese replantearse su actitud ante lo que veía, fue el plan de terror implantado desde el 18 de julio y esa facilidad y placer con que se estaba aniquilando día tras día a decenas de miles de personas. Quedó asombrado por la eficacia del terror. Solo tras comprender esto pudo explicarse la lentitud de las operaciones y la extraña “guerra” que se desarrollaba ante sus ojos: el objetivo número uno no era ocupar el territorio y conquistar la capital sino arrasar con todo lo relacionado con la República.

Ahora ya no son las palabras de Jay Allen, Mario Neves, Marcel Dany, Jacques Berthet o John T. Whitaker las que nos cuentan qué ocurrió en Badajoz, sino las de un militar portugués partidario de la sublevación militar y de las tareas de limpieza que se estaban efectuando. La historiografía neofranquista ha dedicado cientos de páginas a invalidar sus testimonios: hablaban de oídas, mentían, nunca estuvieron donde decían, demuestran lo contrario que pretendían, etc. ¿Qué dirán ahora de Henrique Galvão?

Como colofón a las cartas del militar portugués será bueno traer aquí otra novedad en este caso debida a la investigadora Maribel García Lafuente y al archivo de Nantes (Francia). Se trata de un fragmento de la carta que Labib Ben Abdesselam Chaoui, de los Regulares de Ceuta, envía a su padre el 10 de agosto de 1936, en los mismos días en que Galvão andaba elaborando informes para su gobierno. Dice: “No paramos de invadir su país. Cada día ocupamos una ciudad. Y en cada ciudad en la que entramos combatiendo matamos a los habitantes. No paramos de someterlos hasta que su resistencia toca a su fin”.

Ahora solo falta que, aparte de contar con lo que nos proporcionan los archivos europeos, podamos acceder a los nuestros. Vamos para ochenta y dos años de aquellos hechos y han pasado treinta y uno desde que legalmente debían de ser accesibles. Es decir, desde 1986. Pasó el PSOE, pasó el PP, volvió y pasó el PSOE con la vana promesa de los “10.000 documentos” y volvió de nuevo el PP con su repugnancia habitual por todo lo que suponga recordar los orígenes de la derecha española. ¿Cuántos años más habrán de pasar? ¿A quién y qué se protege? ¿Acaso la matanza fundacional del franquismo iba también incluida en la amnistía de 1977?.

*(Publicado en EL DIARIO.ES)

miércoles, 29 de noviembre de 2017

PROYECCIÓN de la película "ESPAÑA 1936", con guión, argumento y producción de LUIS BUÑUEL, dentro del Ciclo ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA. La presentación correrá a cargo de JAVIER RIOYO



La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), presenta MAÑANA JUEVES 30 DE NOVIEMBRE, a las 19 horas, en la Diputación de Badajoz, pelicula ESPAÑA 1936, con guión, argumento y producción de LUIS BUÑUEL, dentro del Ciclo ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA. La presentación correrá a cargo de JAVIER RIOYO, director de cine, escritor, periodista y actual Director del Instituto Cervantes de Lisboa.


“ESPAÑA 1936”



Guión y producción de LUIS BUÑEL

Duración.: 35 min.


La presentación de la película correrá a cargo de:

JAVIER RIOYO

Director de cine, escritor y periodista
Actualmente Director del Instituto Cervantes de Lisboa





ENTRADA LIBRE HASTA COMPLETAR AFORO





JUEVES 30 de NOVIEMBRE de 2017, a las 19 h.
Salón Noble
Palacio Diputación
Calle Obispo San Juan de Ribera, 6 – 06002. BADAJOZ



ORGANIZA:

ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).



COLABORA:

DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BADAJOZ


Esta actividad se inserta dentro del CICLO DE ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA, organizado por la ARMHEX-ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA, con la colaboración de la DIPUTACIÓN DE BADAJOZ. NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2017.

“ESPAÑA 1936”, es una de las películas documentales realizadas por el gobierno republicano dirigido a dar a conocer su causa en los países europeos. Su interés es muy variado: de entrada, su autoría se le ha atribuido a Buñuel. Luego, su distribución es poco conocida. Por último, estuvo perdido durante muchos años al concluir la Guerra Civil española, hasta que se localizó una copia en 1966 en los archivos cinematográficos estatales de la extinta República Democrática Alemana. La película fue producida por la Subsecretaría de Propaganda del Gobierno de la República Española; el Director General de la Producción fue Luis Buñuel, que también ideó el argumento y escribió el guión.

La presentación correrá a cargo de JAVIER RIOYO, director de cine, escritor, periodista y actual Director del Instituto Cervantes de Lisboa.


JAVIER RIOYO

Javier Rioyo, licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Periodista y escritor, director y guionista de cine, radio, televisión y dramáticos.

Dirigió y presentó el programa semanal de libros Estravagario en TVE 2, con el que obtuvo el Premio Fomento a la Lectura 2005, concedido por la Federación del Gremio de Editores de España. También fue responsable de cultura y libros en el programa diario Hoy por hoy de la cadena SER.

Es colaborador habitual de El País y de la revista Cinemanía, de la que fue Subdirector.

En televisión ha presentado el programa “El Faro” del canal Documanía y obtenido premios Ondas en Radio y Televisión.

Ha sido guionista y dirigido varios programas de radio y de televisión, colaborador de Jesús Quintero, Iñaki Gabilondo y Raúl del Pozo, ha presentado varios programas de libros en televisión y escrito sobre la memoria canalla de su ciudad —Madrid, casas de lenocinio, holganza y malvivir—.

Es autor de varias de las películas esenciales de los últimos veinte años, como por ejemplo, "Asaltar los cielos" y "Extranjeros de sí mismos", ambas dirigidas junto a José Luis López Linares, o "A propósito de Buñuel". Es, sobre todo, director de documentales.

Ha repartido sus pasiones entre el periodismo, la literatura, y el cine.

Ha dirigido el Instituto Cervantes de Nueva York, con una nueva sede, inaugurada bajo su mandato abrió a la promoción de España y también al encuentro con Hispanoamérica.

Actualmente, dirige el Instituto Cervantes, de Lisboa.

domingo, 19 de noviembre de 2017

"TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN EXTREMADURA". EXPOSICIÓN. CALENDARIO DE ACTIVIDADES Y LOCALIDADES


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), continua con la gira por diversas ciudades y localidades de la provincia del Proyecto "TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN EXTREMADURA" más el Ciclo ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA; que recorrerán diez localidades de la provincia, organizado por la  ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX) con la colaboración de la Diputación de Badajoz.






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Proyecto TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA EXTREMADURA 

El Proyecto que se presenta se compone de dos partes:

1.- UNA EXPOSICIÓN TEMÁTICA ITINERANTE: TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA EXTREMADURA.

· La exposición con una marcada finalidad didáctica, está compuesta por 20 paneles que tratan de reflejar las bases sobre las que se sustentó la dictadura franquista y la represión sistemática, desde golpe de Estado hasta su final. Así como el surgimiento del proceso social para la reconstrucción de la memoria histórica. Cuenta además con una proyección continuada en soporte audiovisual de testimonios de familiares y víctimas del franquismo de nuestra región, recopiladas y procedentes de las actividades de la ARMHEX en estos últimos 15 años.

Entre los temas que podrán contemplarse en los paneles de la Exposición se pueden señalar: El Golpe de Estado contra la II República; El genocidio franquista: la matanza de Badajoz; Los Consejos de guerra; La guerrilla antifranquista; La represión de la mujer; el sistema carcelario y represivo de la dictadura: la Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura; La exhumación de fosas; Los lugares de la Memoria; Las familias y las víctimas; El voluntariado.

En la elaboración de los paneles han participado relevantes historiadores, arqueólogos, antropólogos y otros investigadores.

2.-La segunda parte del Proyecto se centra en el desarrollo de un ciclo de cine bajo el título: ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA.

La Guerra Civil provocó que el cine fuera utilizado como arma social y política, aprovechando los tres elementos que ofrece: la imagen, el texto y la música. El cine republicano producido en este periodo de la contienda en el que se centra este Ciclo que ahora presentamos, es además una fuente documental privilegiada para el historiador, ya que permite saber cuál era el entorno social e histórico en el que fue producido. Unas cifras aproximadas de las películas (tanto de ficción como de no ficción) producidas en la República durante la Guerra Civil nos dan una idea de su importancia: 360 películas, en total.


CALENDARIO DE FECHAS Y LOCALIDADES



Las actividades anteriormente reseñadas que Componen el proyecto “Tras las huellas de la Memoria Histórica en Extremadura”, después de Badajoz donde se ha presentado e iniciado, del 13 al 18 de noviembre de 2017, recorrerán en una primera fase las siguientes localidades: 

Calamonte

Calamonte (20 de noviembre al 25 de Noviembre 2017). Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección: Martes 21 Noviembre 2017. Casa de la Cultura de Calamonte. 19 horas.

Zafra

Zafra (27 de noviembre al 2 de diciembre 2017). Exposición.
Lugar: Complejo Cultural Teatro de Zafra.
Presentación de la Proyección: Martes 28 Noviembre 2017. Complejo Cultural Teatro de Zafra. 19 horas.

Llerena

Llerena (11 de Diciembre al 15 de diciembre). Exposición. Lugar: Complejo Cultural La Merced.
Presentación de la Proyección: Lunes 11 de Diciembre 2017. Salón actos Juan Simeón Vidarte. Complejo Cultural La Merced. 19 horas.



Villanueva de la Serena

Villanueva de la Serena (18 de Diciembre al 22 de diciembre). Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección:
Salón actos: Casa de la Cultura. 19 horas.



Villafranca de los Barros

Villafranca de los Barros (26 de Diciembre al 30 de diciembre 2017). Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección: Martes 26 de Diciembre de 2017. Salón actos Casa de la Cultura. 19 horas.

Hornachos

Hornachos (8 de Enero al 13 de enero de 2018). Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección:
Salón actos Casa de la Cultura. 19 horas.


Fuente del Maestre

Fuente del Maestre (15 de Enero al 20 de enero de 2018). Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección:
Salón actos Casa de la Cultura. 19 horas.

Montijo

Montijo (22 de Enero al 27 de enero de 2018).
Exposición. Lugar: Casa de la Cultura.
Presentación de la Proyección: Martes 23 de Enero de 2018. Salón actos Casa de la Cultura. 19 horas.

Mérida

Mérida (29 de enero al 3 de febrero de 2018).
Exposición. Lugar: Centro Cultural Alcazaba.
Presentación de la Proyección: Martes 30 de Enero de 2018. Salón actos obra social de la Caja Badajoz. 19 horas.


Todas las actividades de este proyecto son abiertas y con entrada libre.

Los actos se llevarán a cabo en las Casas de Cultura de las diferentes diferentes localidades o en los concretos lugares que se especificarán en la web, en las redes sociales y en los medios de comunicación locales y comarcales. 

ORGANIZA:


ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).





COLABORA:

DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BADAJOZ




martes, 14 de noviembre de 2017

La ARMHEX presenta en la sede del INSTITUTO CERVANTES DE LISBOA, el libro “Extremadura en el espejo de la Memoria". Quarta-Feira,15 Novembro 2017-18:30 horas.

Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura

(ARMHEX)





EL MIÉRCOLES 15 DE NOVIEMBRE DE 2017, se presenta por la ARMHEX en la sede del INSTITUTO CERVANTES DE LISBOA, el libro “Extremadura en el espejo de la Memoria", y la edición en USB del Documental "Los yunteros de Extremadura" (1936), editado por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, con la colaboración de la Diputación de Badajoz.

Se proyectará el Documental "Los Yunteros de Extremadura (1936).




ENTRADA LIBRE

En el acto se llevará a cabo la Proyección del documental:

“Los Yunteros de Extremadura”. (1936).

MIÉRCOLES 15 DE NOVIEMBRE DE 2017, a las 18.30 h.


Intervienen


María Dulce Simões
Antropóloga
Universidade Nova de Lisboa.

José Manuel Corbacho Palacios
Abogado
Licenciado, en Ciencias Políticas y Sociología
Presidente de la ARMHEX.
Coordinador del Libro


Quarta-Feira,15 Novembro 2017-18:30 horas.


INSTITUTO CERVANTES
Rua de Santa Marta 43F, 1150-005 LISBOA


ORGANIZA:


INSTITUTO CERVANTES



Colabora:
ASOCIACIÓN PARA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA



El libro "Extremadura en el Espejo de la Memoria" recoge y compendia todas las ponencias del Ciclo de conferencias que con motivo del 80º Aniversario de la Guerra Civil, fue organizado por esta Asociación durante los meses de Noviembre y Diciembre de 2016, con la colaboración de la Diputación de Badajoz (Espanha). Así mismo recoge la experiencia del proyecto didáctico de la gira de proyecciones por más de 20 localidades y algunos centros educativos, del Documental "Los Yunteros de Extremadura (1936)", organizada por nuestra Asociación.

Temas como “Frontera y Guerra Civil. Muros políticos y puentes de solidaridad”; “Exhumaciones y recuperación de la Memoria Histórica”; “La Guerra Civil 80 años después”; “La pedagogía del terror del general Franco” o “Extremadura tras la Guerra Civil. Economía y Sociedad. Historia y Memoria”, “Los Yunteros de Extremadura (1936), un documental recuperado para la Historia", han sido abordados por expertos de diferentes campos, todos ellos de gran talla intelectual como María Dulce Simoes, Pedro Poyato, Emilio Silva, Alberto Reig, Francisco Moreno,Angel Olmedo, Mirta Núñez, entre otros.

Va acompañado de una tarjeta USB que contiene el documental “LOS YUNTEROS DE EXTREMADURA” (1936), película que se había dado por perdida desde el final de la Guerra Civil. 

Será proyectado durante el acto.

El documental “Los yunteros de Extremadura” (1936), auténtica joya del cine documental de nuestro país, fue dado por desaparecido durante casi 77 años hasta que una copia del mismo, fue localizada de forma casual en el Archivo Estatal de Cine Documental y Fotografía de Krasnogorsk, Moscú. 

Para Extremadura, recuperar este patrimonio y poder difundirlo, es un elemento de recuperación de la memoria audiovisual y memoria histórica en suma, de nuestro pasado más reciente.

Aunque solo existen hipótesis para explicar cómo esta película acabó en el archivo moscovita, lo más probable, sobre todo si se tiene en cuenta que junto con otras películas fueron requeridas por la Delegación de Propaganda en París, que estaba coordinada por Luis Buñuel, es que, una vez concluida la Guerra Civil y ante la inminencia de la invasión nazi de Paris, fueran depositadas en la Embajada rusa de la capital francesa y posteriormente enviadas desde allí a Moscú. Sea como sea, la recuperación de este patrimonio ha supuesto un paso importante en la reconstrucción de la filmografía de la II República Española, periodo crucial en la historia del documental cinematográfico por cuanto, además de trabarse en él vanguardia y cultura de masas, marca el nacimiento del documental de propaganda.

¿Qué movió al Instituto de Reforma Agraria de la II República a preparar, justo en marzo de 1936, la realización de una película sobre los yunteros de Extremadura?, ¿Qué interesaba de este grupo campesino tan popular y reivindicativo en esa época?, ¿Cuál era la situación de los yunteros y los campesinos extremeños en general en la primavera de 1936 cuando se rueda el documental?. 

Las respuestas a estas y otras cuestiones, nos llevan al debate y la reflexión sobre el contexto social y político de la primavera del Frente popular en nuestra región. Apelemos pues a la memoria colectiva como espacio insoslayable sobre el que se levanta la democracia plena. 

Este libro en suma, representa la culminación de un proyecto en homenaje a la dignidad de los por tantos años silenciados. 

DATOS LIBRO + USB:

TÍTULO: "EXTREMADURA EN EL ESPEJO DE LA MEMORIA".
Subtítulo: 80º Aniversario de la Guerra Civil: Ciclo de conferencias y difusión del patrimonio cinematográfico “Los Yunteros de Extremadura” (1936).


Edición:
ASOCIACIÓN PARA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA

Colaboración de la DIPUTACIÓN DE BADAJOZ.
ISBN: 978-84-617-7855-3
Depósito Legal: BA-000040-2017
Badajoz, 2017.






Título original:Los yunteros de Extremadura
España · 1936
VOSE · 13'


Director:Francisco González de la Riva y Vidiella

Producción: Instituto de Reforma Agraria de la República Española (1936).

Documental rodado en diversas localizaciones de Extremadura entre Marzo y Mayo de 1936









La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), ha presentado el Proyecto "TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN EXTREMADURA" más el Ciclo ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), ha presentado el lunes 13 DE NOVIEMBRE, a las 19.30 horas, en la Diputación de Badajoz, el Proyecto "TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA HISTÓRICA EN EXTREMADURA" más el Ciclo ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA; que recorrerán diez localidades de la provincia, organizado por la  ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX) con la colaboración de la Diputación de Badajoz.


La sede de la Diputación de Badajoz albergará en primer lugar, entre el 13 y el 18 de noviembre las actividades de este proyecto, que recorrerá luego otras localidades de la provincia hasta febrero de 2018.

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En el presente año 2017, se han cumplido 15 años desde la fundación y constitución de la ARMHEX ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA). Desde aquel momento, esta entidad sin ánimo de lucro, ha sido protagonista, testigo y una de las máximas impulsoras en Extremadura de todo el proceso de recuperación de la memoria histórica de nuestra comunidad, interviniendo y participando en numerosas actividades, tanto exhumando fosas como promoviendo una importante serie de actividades de divulgación y promoción del conocimiento de esa parte de nuestra historia reciente.

En todos estos años, se ha ido acumulando una gran experiencia en las tareas de búsqueda de fosas y atención a las víctimas del franquismo, de forma que ha servido de base para este Proyecto denominado TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA EXTREMADURA 

El Proyecto que se presenta se compone de dos partes:

1.- UNA EXPOSICIÓN TEMÁTICA ITINERANTE: TRAS LAS HUELLAS DE LA MEMORIA EXTREMADURA.

· La exposición con una marcada finalidad didáctica, está compuesta por 20 paneles que tratan de reflejar las bases sobre las que se sustentó la dictadura franquista y la represión sistemática, desde golpe de Estado hasta su final. Así como el surgimiento del proceso social para la reconstrucción de la memoria histórica. Cuenta además con una proyección continuada en soporte audiovisual de testimonios de familiares y víctimas del franquismo de nuestra región, recopiladas y procedentes de las actividades de la ARMHEX en estos últimos 15 años.


Entre los temas que podrán contemplarse en los paneles de la Exposición se pueden señalar: El Golpe de Estado contra la II República; El genocidio franquista: la matanza de Badajoz; Los Consejos de guerra; La guerrilla antifranquista; La represión de la mujer; el sistema carcelario y represivo de la dictadura: la Recuperación de la Memoria Histórica en Extremadura; La exhumación de fosas; Los lugares de la Memoria; Las familias y las víctimas; El voluntariado.


En la elaboración de los paneles han participado relevantes historiadores, arqueólogos, antropólogos y otros investigadores.


2.-La segunda parte del Proyecto se centra en el desarrollo de un ciclo de cine bajo el título: ARTE Y POLÍTICA EN EL CINE DE LA II REPÚBLICA.


Esta breve pero intensa etapa de nuestro cine se ha denominado tradicionalmente como su primera “edad de oro”. 

La Guerra Civil provocó que además el cine fuera utilizado como arma social y política, aprovechando los tres elementos que ofrece: la imagen, el texto y la música. El cine republicano producido en este periodo de la contienda en el que se centra este Ciclo que ahora presentamos, es además una fuente documental privilegiada para el historiador, ya que permite saber cuál era el entorno social e histórico en el que fue producido. Unas cifras aproximadas de las películas (tanto de ficción como de no ficción) producidas en la República durante la Guerra Civil nos dan una idea de su importancia: 360 películas, en total.

Por ello, en este ciclo se podrán visionar una serie de películas tanto de ficción como de carácter documental, rodadas en zona republicana durante la guerra (1936/1939), en las que se reclama la dignidad humana, y en las que por un lado se presenta al individuo como combatiente que se defiende de la sublevación, y por otro, como miembro de la sociedad en la que tiene especial importancia la solidaridad.

La cesión de estas películas para su proyección ha contado con el apoyo y colaboración de la Filmoteca de Extremadura y la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL). 


La primera de las proyecciones se llevará a cabo el próximo jueves, 16 de noviembre de 2017, en la salón Noble de plenos de Diputación de Badajoz, con la película “Aurora de Esperanza” (1937), que será introducida, comentada y presentada por el director de cine extremeño, Pablo Nacarino.


La película «Aurora de Esperanza», dirigida por Antonio Sau, fue producida y rodada en Barcelona durante la guerra civil, y estrenada en 1938. Refleja una sociedad en crisis laboral bajo la mirada de un obrero en paro, lo que abre un curioso paralelismo con los tiempos actuales. Se suele decir que constituye un precedente paradigmático de lo que luego se denominaría "neorrealismo europeo" en los años cuarenta y está considerado por historiadores y críticos como uno de los trabajos más importantes del cine español de los años 30.



Las actividades anteriormente reseñadas que componen el proyecto “Tras las huellas de la Memoria Histórica en Extremadura” recorrerán posteriormente las siguientes localidades: Calamonte (20-25 de noviembre); Zafra (27 de noviembre al 2 de diciembre); Llerena (11-15 de diciembre); Villanueva de la Serena (18-22 de diciembre); Villafranca de los Barros (26-30 de diciembre); Hornachos (8-13 de enero de 2018); Fuente del Maestre (15-20 de enero de 2018); Montijo (22-27 de enero de 2018), y Mérida (29 de enero al 3 de febrero de 2018).


Todas las actividades de este proyecto son abiertas y con entrada libre. Los actos se llevarán a cabo en las Casas de Cultura de las diferentes diferentes localidades o en los concretos lugares que se especificarán en la web, en las redes sociales y en los medios de comunicación locales y comarcales.


ORGANIZA:



ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).



COLABORA:

DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BADAJOZ

jueves, 9 de noviembre de 2017

Discurso en la entrega del Premio Arturo Barea en Badajoz. William Chislett.




Discurso en la entrega del Premio Arturo Barea en Badajoz.
9 Noviembre 2016.
Salón Noble de la Diputación de Badajoz.


William Chislett.
Investigador asociado del Real Instituto Elcano. Ex corresponsal de The Times en Madrid durante el periodo de la transición española. Entre 1978 y 1984 fue corresponsal del Financial Times en México DF, cubriendo México y América Central, antes de volver a Madrid en 1986.
Especialista en la vida y obra de Arturo Barea.





Es un privilegio y un honor haber sido invitado a intervenir en este acto que conmemora la figura de Arturo Barea, nacido en Badajoz hace 120 años y muerto hace 60 en Inglaterra, mi país de origen. Algunos de ustedes probablemente se están preguntando, ¿qué hace un inglés con pinta de pirata, de vikingo, promoviendo la figura de Arturo Barea y, además, con un deplorable acento, a pesar de mis muchos años viviendo en España? Espero contestaros con este discurso.

Descubrí la existencia de Barea en la serie de televisión sobre La forja del rebelde en los años 90, y me quedé fascinado por la vida del autor. Al indagar en su vida descubrí, años después, que había vivido de niño en un pueblo en la campiña del condado de Oxford, bastante cerca del hogar de Barea en Faringdon, donde el autor vivió la mayor parte de sus 18 años en el exilio, casi la mitad de su vida adulta y tantos años como tiene el premio que lleva su nombre.

Encontrar su lápida conmemorativa se convirtió en mi obsesión cuando fui a visitar mi madre en Oxford. En 2010, finalmente encontré la lápida muy deteriorada, levantada en el anexo del cementerio de la Iglesia de Todos los Santos en Faringdon por una íntima amiga en los años 70, después de la muerte de Ilsa, la mujer austriaca de Barea. Las cenizas de Barea fueron esparcidas allí.

Decidí restaurar la lápida como un gesto cívico para honrar su memoria. Pedí presupuesto y consulté a varios amigos escritores y admiradores incluyendo Antonio Muñoz Molina, Elvira Lindo y Javier Marías: 23 euros por barba y la lápida luce mejor en el mismo lugar. Pero contiene un error: dice que Barea nació en Madrid. Como ustedes saben nació en Badajoz. Se fue a Madrid con su madre y tres hermanos cuando su padre murió poco después de su nacimiento.

En 2013, el mismo grupo colocamos una placa en la fachada de su pub favorito en el centro de Faringdon.

Me parecía absurdo que Barea fuera mejor recordado en su país de exilio que en su país de origen. Así que junto con dos amigas, en diciembre de 2015, pedimos al Ayuntamiento de Madrid un reconocimiento de Barea, y en marzo de este año Manuela Carmena, la Alcaldesa, inauguró La Plaza Arturo Barea en Lavapiés, el barrio donde se crió.

Los tres pusimos como condiciones para la Plaza, que se han cumplido, tener el apoyo de los cuatro partidos, porque consideramos que Barea es de todos y no de algunos, y que no se quitara un nombre para poner otro.

Que esta Plaza lleve el nombre de Barea, me parece algo increíble porque no tenía una denominación previa registrada en los archivos municipales, y es como si la plaza estuviera esperando para llevar su nombre algún día. Encima, a pocos metros de esta plaza están las Escuelas Pías, el colegio al que asistió Barea hasta los 13 años, y que vio como ardía en 1936.

Espero que este año el Ayuntamiento de Madrid instale una inscripción en su memoria en la fachada de lo que fueron las Escuelas Pías. Habrá, además, una exposición sobre su vida y su obra en el Instituto Cervantes de Madrid a partir del 13 diciembre y durante dos meses, de la cual soy el comisario y basada principalmente en mi archivo.

Bueno, he explicado mi interés por Barea. Ahora me toca hablar de Barea en Inglaterra, la parte menos conocida de su vida. La exposición en Madrid se llama “La ventana inglesa” y ojala pudiera venir a Badajoz.

Barea y Ilsa desembarcaron en Inglaterra en marzo de 1939, el mismo mes en que se produjo la derrota de la República. Barea estaba, según sus palabras, «desposeído de todo, con la vida truncada y sin una perspectiva futura, ni de patria, ni de hogar, ni de trabajo […] rendido de cuerpo y de espíritu». Pero bajo el brazo llevaba el manuscrito del primer libro de la trilogía, La forja de un rebelde. Tenía los nervios tan destrozados que, cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial en septiembre de ese mismo año, vomitaba cada vez que sonaban las sirenas antiaéreas, al recordarle los bombardeos de Madrid durante la Guerra Civil. Barea se sentía a gusto, aunque en algún momento pensó en emigrar a México. “Más de lo que esperaba y más de lo que parecería previsible en un español, me aficioné a la vida inglesa en seguida, y me enamoré de la campiña inglesa”, con la excepción de “este maldito tiempo inglés”, escribía.

Los primeros años de Barea en el exilio fueron muy fructíferos. En agosto, pocos meses después de aterrizar en Inglaterra, la revista inglesa The Spectator le publicó el relato, A Spaniard in Hertfordshire (Un español en Hertfordshire), en el que comparaba su nueva vida bucólica con la de España: «Las dos personas que más me asombraron por representar el contraste más perfecto con lo que era habitual en España fueron el policía local y el párroco del pueblo. El cartel que decía Policía de Herts me convenció, pero el joven alto y de rosadas mejillas me parecía salido de un cuento: hasta que no le vi con el uniforme completo en su bicicleta (¡en su bicicleta!). Y seguía pensando en la sombría Guardia Civil sobre sus caballos negros, con sus tricornios y siempre en pareja porque cuentan con el odio sempiterno de todo el campo. Uno no puede imaginarse que se quiten el uniforme ni para dormir».

En junio de 1941, fue publicado su Struggle for the Spanish Soul (La lucha por el alma española), un estudio sobre las raíces históricas y la realidad económica del fascismo español. El manuscrito mecanografiado y la primera prueba se perdieron cuando las bombas alemanas arrasaron la imprenta que la editorial tenía en Plymouth. En una carta, su editor instaba a Barea a remitirles urgentemente un duplicado del libro. Por fortuna, Barea había conservado una copia.

La forja fue publicada en inglés en 1943; y ese mismo año le siguió The Track (La ruta), sobre la guerra colonial en el Marruecos de los años 20, y en 1946 The Clash (La llama), que se centró en la Guerra Civil. Todas las obras de Barea fueron traducidas al inglés por su mujer Ilsa, quien dominaba cinco idiomas, y se editaron en inglés muchos años antes que en español. La forja de un rebelde no fue publicado en España hasta 1977, dos años después de la muerte de Franco. Las ediciones publicadas en Argentina y México en los años 50 circularon en España de forma restringida y clandestina, pasando de mano en mano.

En el prefacio a la edición inglesa de La ruta, Barea explicó la razón de ser de la trilogía: «Quería descubrir cómo y por qué he llegado a ser el que soy; quería comprender las fuerzas y las emociones que están detrás de mis sentimientos y acciones actuales. Traté de encontrarlas, no por medio del análisis psicológico, sino evocando las imágenes y las sensaciones que alguna vez vi y sentí, y que más tarde fui absorbiendo y retocando inconscientemente».

En 1944, Barea publicó un estudio pionero, Lorca: the poet and his people (Lorca, el poeta y su pueblo). En 1945, le siguió un folleto titulado Spain in the Post-War World (España en el mundo de la posguerra), en el cual abogaba por el derrocamiento del régimen de Franco por parte de los aliados y su sustitución por una república; en 1951, publica una novela, The Broken Root (La raíz rota), que es un especie de secuela de The Forge, pues trata las consecuencias de la Guerra Civil dentro de España y el dolor del exilio; y en 1952, un pequeño estudio sobre Miguel de Unamuno. Barea, a diferencia de Antolín —el protagonista de la novela, que también tenía pasaporte británico como el autor (se le concedió en 1948)—, nunca regresó a España.

A Barea se le conoce sobre todo por La forja de un rebelde (publicado en diez idiomas). Las ventas de Barea entre 1948 y 1952 lo convirtieron en el quinto autor español más traducido del mundo, después de Cervantes, Ortega y Gasset, Lorca y Blasco Ibáñez, según la Unesco. También alcanzó la fama por las 856 charlas semanales de 15 minutos que dio para la sección de América Latina del Servicio Mundial de la BBC —y que se emitieron desde 1940 hasta un día antes de su muerte en 1957—, bajo el seudónimo de Juan de Castilla, con el que quiso proteger a su familia en España. La BBC no conserva ninguna de estas grabaciones: se supone que fueron destruidas por razones de espacio.

Durante la Guerra Mundial, sus charlas tenían como propósito propagandístico contrarrestar la propaganda de los nazis en América Latina. Barea daba una visión muy favorable del país, tal vez por haber sido recibido con los brazos abiertos. Algunas de las charlas de Barea se centran en La Tabernita de Frank, que no existía. La Tabernita incorpora elementos de varios lugares, en particular de su pub favorito en Faringdon, The Volunteer, donde está la placa en su honor.

Barea vivió los últimos diez años de su vida en las afueras de Faringdon en una casa situada en la finca de lord Faringdon, quien se la alquiló sin electricidad (se iluminaba con lámparas de aceite) en unas condiciones muy favorables. Este excéntrico aristócrata, miembro del Partido Laborista y partidario de la República, había convertido su Rolls-Royce en una ambulancia que, en 1937, condujo hasta el frente de Aragón para usarlo como hospital de campaña. De regreso, y en mayo de ese año, dio cobijo a un pequeño grupo de los casi 4.000 niños vascos evacuados en el barco Habana a Inglaterra, después del bombardeo de Guernica. Es el grupo más grande de refugiados que se haya acogido nunca de una sola vez en Inglaterra. La placa colocada en el pub la diseñó mi amigo Herminio Martínez, quien había viajado en el barco a los siete años de edad.

Gran parte del material para las charlas en la BBC estaba inspirado por la gente que Barea conoció en los pubs. La experiencia en los pubs le ponía en contacto con las clases populares y le daba la oportunidad de preguntar sobre sus vidas. En sus charlas, Barea comentaba aspectos sociales, políticos y económicos de la vida inglesa. En una de ellas, titulada Cuestión patriótica, hablaba sobre su solicitud de ciudadanía británica: «El primer acto de Inglaterra para mí fue abrirme sus puertas, simplemente porque era un desgraciado sin patria por defender ideales de humanidad y fraternidad dentro de una comunidad libre que había perdido su libertad por la violencia. El segundo fue ayudarme en mi miseria. El tercero fue darme un puesto en la lucha que este mismo país entabló seis meses después de mi llegada por defender sus propias libertades contra los que, al igual que rigen hoy en mi país de origen, pretendían regir el mundo entero. Me sentí hermano entre ellos y me trataron como hermano suyo».
A Barea le gustaba cocinar y tenía un fino sentido del humor. David Buckle, un sindicalista inglés conocido de Barea durante los años 50, me contó que fue invitado a comer calamares en su tinta durante la primera visita a su casa. No pudo comerlos por el aspecto físico. La siguiente vez que fue invitado, Barea le puso una venda en los ojos antes de sentarse a comer. Pasados unos minutos, le preguntó si le gustaba la comida y dijo que sí, le hizo quitarse la venda y pudo ver en el plato los calamares en su tinta.

Un artículo del periodista británico George Pendle en 1952 sobre la literatura española provocó una queja de «las autoridades culturales de Madrid» por haber dicho que Barea era un escritor español: «Esa gente me informa de que usted ya no es un escritor español, del mismo modo que Conrad no es un escritor polaco», escribió Pendle a Barea, «me dicen que usted dicta a su esposa (en una lengua que evitan precisar) y que, a continuación, ella traduce sus pensamientos al inglés. Con su permiso, me gustaría refutar esa declaración oficial».

Barea e Ilsa se sentaban a trabajar juntos en una mesa grande de roble con lámparas de aceite colgadas del techo, Barea escribiendo en español, Ilsa traduciéndolo al inglés. Barea usaba una Underwood, una voluminosa máquina de escribir con teclado inglés, y tenía que marcar a mano todos los acentos. Arturo e Ilsa fumaban tanto que las paredes de la habitación estaban ennegrecidas por el humo.

En 1952 fue invitado por el Pennsylvania State College en Estados Unidos a dar clases de literatura española durante seis meses, todo un logro para un autodidacta que había dejado el aula con 13 años.
Los oyentes votaron muchas veces a Barea como el locutor más popular del servicio de América Latina. El éxito de las charlas fue tal que la BBC le envió en 1956, un año antes de su muerte, de gira durante cincuenta y seis días por Argentina, Chile y Uruguay, donde dio múltiples conferencias y entrevistas, y asistió a numerosas recepciones y firmas de libros. Durante la gira, en la propaganda contra Barea publicada por los partidarios de Franco se le denominaba Míster Arthur Barea (Beria) —deformación deliberada de su apellido tomando como una referencia al jefe de seguridad de Stalin— y que apuntaba al supuesto pasado de Barea como comunista. Pero Barea nunca fue comunista.

Barea murió de un infarto de miocardio en su casa, el 24 de diciembre de 1957, sin haber vuelto a ver a ninguno de sus cuatro hijos, los que tuvo de su matrimonio frustrado con Aurelia Grimaldos, su primera mujer,ni a sus tres hermanos, salvo Concha, que lo visitó en Inglaterra. Su hermano Miguel fue detenido después de acabada la Guerra Civil, acusado de «auxilio a la rebelión», juzgado y condenado a veinte años y un día. Murió en la cárcel de Ocaña (Toledo) en octubre de 1941.

El archivo personal de Barea, en manos de una sobrina, fue donado este mes a la Biblioteca Bodleian en Oxford.

Los hijos de Barea permanecieron en Madrid tras la guerra hasta que lograron instalarse en Brasil en los años 50. Unas cartas de Barea a su hija Adolfina, que llegaron a mis manos, ahondan en el desgarro familiar: «En toda esta historia existe el desastre de vuestras vidas; pero la mayor culpa de este desastre ha sido ajena a mí. Ha sido causada por la Guerra Civil, primero, por la guerra en Europa, después, y también en gran medida por la ceguera y el rencor que impidió que al menos alguno de vosotros se reuniera conmigo», escribe el 2 de agosto de 1956.

Cuando murió, Ilsa mandó un telegrama a su hija Adolfina, seguido por una carta el 25 de diciembre, en la que explicaba que «la noche del 23 al 24 se le agudizaron mucho las molestias de la vejiga. Media hora después, hacia las tres, sintió una gran opresión en el pecho. No tardó diez minutos. Se murió agarrándose a mí, en mis brazos, de trombosis coronaria —que es un fin rápido, gracias a Dios, y no de sufrir prolongado».

Años después de la muerte de Barea y de Ilsa en Viena en 1973, una amiga íntima del matrimonio, Olive Renier, les levantó una lápida conmemorativa en el cementerio. «Hice construir una lápida», escribió Renier, «porque no podía encontrar palabras para expresar mis sentimientos hacia ellos. Su destino fue un símbolo de las gigantescas pérdidas que sufrió su generación: el drama de España, el de los judíos, el de la socialdemocracia en Alemania, Italia, toda Europa…».
November 9, 2017