martes, 8 de mayo de 2012

En el combate por la Historia




Llega a las librerías “En el combate por la historia. La República, la guerra civil y el franquismo” (Editorial Pasado & Presente) elaborado por 34 historiadores bajo la dirección de Ángel Viñas, en su mayoría catedráticos y profesores de universidad, todos acreditados por una destacada investigación y por la publicación de meritorios trabajos de historia contemporánea de España. Casi mil páginas que concentran los avances históricos de última hora en una materia, el periodo de los años treinta a la muerte de Franco, que sigue despertando interés y pasión.
El título de la obra la define como un combate por la historia. Y es de eso, precisamente, de lo que se trata. Desde la llegada de la democracia a España y, sobre todo, desde que se abrieron a los historiadores los archivos municipales, provinciales y estatales, la República, la Guerra Civil y la etapa de la dictadura de Franco han pasado de ser una historia escrita por los ganadores a una realizada por los investigadores. En ese proceso, ha quedado claro que ni la República fue un caos, ni la Guerra Civil fue una acción para salvar a España de las fauces soviéticas, judías, masónicas y separatistas, ni la dictadura fue una etapa en la que la paz, el progreso y el orden fueron restablecidos por una augusta figura, la de Franco, caudillo de España por la gracia de Dios. Todo lo contrario, los investigadores han profundizado en aquellas etapas para concluir que el dictador frenó la evolución lógica del desarrollo integral del país, los estudios sobre el general Franco han ido empequeñeciendo su figura hasta bordear el ridículo, la guerra fue una contrarrevolución dirigida a restablecer el poder de los ultramontanos del XIX y la República, con sus luces y sus sombras, pretendió, aunque fracasó, situar a España a la altura de sus vecinos europeos.
Frente a estos avances históricos, un grupo de periodistas, publicistas e ideólogos de la España imperial, autodeclarándose revisionistas y bajo una supuesta equidistancia, declaran la República en responsable única de la Guerra Civil, o equiparan falsamente las cifras de víctimas de uno y otro bando, o convierten la dictadura en una etapa de “extraordinaria placidez”, en palabras del ex ministro Mayor Oreja cuando se opuso a una resolución de condena del régimen franquista por el Parlamento Europeo. Se trata, en definitiva, de abrir una batalla guerracivilista mediática –con el concurso de algunos diarios y emisoras– para volver a convertir la historia reciente de España en un arma de intoxicación masiva a base de manipular y tergiversar lo que los historiadores, con trabajo y dedicación, han hecho aflorar sobre ese acontecer en los últimos decenios. En definitiva, intentan recuperar los mitos cimentados durante la dictadura para compensar el alud de investigaciones históricas que han puesto al régimen franquista en el lugar que le corresponde.
Aunque las ventas de estos productos –historietografías las califican– han obtenido cifras notables en el mercado, los historiadores han rechazado entrar en el trapo para desautorizarlas. Sin embargo, la publicación por la Real Academia de la Historia de un Diccionario Biográfico Español, especialmente en el tomo en el que aparece la voz Franco ha movido a un grupo de historiadores, bajo la dirección del editor Gonzalo Pontón y del historiador Ángel Viñas, a elaborar un contradiccionario que compara aquella literatura con la historia elaborada a partir de la documentación y de la crítica consecuente. Se trata, en definitiva, de denunciar la tergiversación que pretende la perviviencia de los mitos sobre la cruzada de la liberación, la ilegitimidad de la Segunda República y del gobierno del Frente Popular, la conspiración comunista, la espontánea rebelión del pueblo español el 18 de julio, como la de 1808 contra el invasor francés, la bendición de un caudillo providencial por la gracia de Dios, o la falsedad del bombardeo de Gernika, entre otros.
Los autores son Julio Aróstegui, Carlos Barciela, Julián Casanova, Carlos Collado Seidel, Matilde Eiroa, Antonio Elorza, Francisco Espinosa, Josep Fontana, Ferran Gallego, Gutmaro Gómez Bravo, Eduardo González Calleja, Fernando Hernández Sánchez, José Luis Ledesma, Juan Carlos Losada, José-Carlos Mainer, Jorge Marco, José Luis Martín, Ludger Mees, Ricardo Miralles, Enrique Moradiellos, Xavier Moreno Julià, Juan Carlos Pereira, Paul Preston, Fernando Puell, Josep Puigsech, Hilari Raguer, Alberto Reig, Ricardo Robledo, José Andrés Rojo, Josep Sánchez Cervelló, Glicerio Sánchez Recio, Joan Maria Thomàs, Ángel Viñas y Pere Ysàs.

Este libro, por lo tanto, es más que un simple libro de historia. Es también un libro que demuestra el compromiso político y social de la comunidad de historiadores españoles, con sus más reputados miembros a la cabeza, respecto a la verdad y el conocimiento de la historia propia que debe imperar en toda democracia que se precie. Recomendamos su lectura.