viernes, 12 de agosto de 2016

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), ha solicitado en legal forma y por escrito dirigido al Primer Ministro de Portugal, Exmo. Sr. Antonio Costa, que se condene por su Gobierno, de forma simbólica y pública, la intervención y apoyo de la dictadura fascista de António de Oliveira Salazar al golpe militar franquista



NOTA DE PRENSA

ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA



La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), ha solicitado en legal forma y por escrito dirigido al Primer Ministro de Portugal, Exmo. Sr. Antonio Costa, que se condene por su Gobierno, de forma simbólica y pública, la intervención y apoyo de la dictadura fascista de António de Oliveira Salazar al golpe militar franquista, con motivo del 80º aniversario del citado golpe militar contra el Gobierno legítimamente construido de la República española, que provocó la guerra civil,


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El apoyo de la dictadura de Salazar, a los fascistas españoles contribuyó a la victoria de los golpistas. Efectivamente, está ya estudiado tanto por la historiografía portuguesa como por la española, que la ayuda decisiva de la dictadura de Salazar al golpe de estado franquista fue múltiple. En primer lugar diplomática; pero también militar, a través de los más de 10.000 soldados y “voluntarios” que se enviaron para luchar con las tropas franquistas. Y fue, sobre todo, una intervención propagandística. Todos los soportes y estructuras de propaganda del “Estado Novo” y del Ministerio dos Negócios Estrangeiros se pusieron al servicio de los sublevados, que no disponían en un principio de medios propios.


Por tanto, resultan ya acreditados múltiples aspectos relacionados con la estrategia política y diplomática del salazarismo, tanto a nivel nacional, peninsular o internacional, para favorecer los intereses de los golpistas tanto antes como después del estallido bélico. Los rebeldes franquistas, contaron con la aquiesciencia de Salazar y de su gobierno durante los preparativos de la insurgencia militar, que transformó el territorio portugués en una segura retaguardia pocas semanas después de su inicio, y muy especialmente, tras la toma a sangre y fuego de Badajoz por las tropas rebeldes, el día 14 de agosto de 1936. Precisamente, la masacre que se desarrolló en la ciudad de Badajoz, a partir del 14 de agosto de 1936, fue una de las primeras evidencias ante el mundo, de la política de exterminio del adversario político, programado por los militares golpistas. El periodista portugués Mário Neves fue uno de los testigos de primera mano de aquella masacre de Badajoz, y sus crónicas para el Diário de Lisboa, forman parte de la Historia.

La ayuda del gobierno de Salazar a los rebeldes franquistas, supuso un auxilio de primordial importancia, al darle facilidades para la adquisición y transporte de material, permitiendo la utilización del territorio luso para facilitar el abastecimiento necesario. Algunos aeródromos portugueses sirvieron de escala de los aviones que la dictadura nazi enviaba a los rebeldes, y el ferrocarril y las carreteras lusas facilitaron el paso para el traslado de tropas y material, a la zona insurgente. Por otra parte, la frontera común se blindó, violando el Derecho internacional, con la misión de detener y entregar, con la decidida actuación de la Policía política salazarista (P.V.D.E.), a los republicanos que huían de la violencia y el terror desatados por las tropas rebeldes, si bien hubo excepciones ejemplares como la de Barrancos. Ejemplos, de la flagrante violación del Derecho internacional, fue la entrega sin trámite de clase alguna del Diputado socialista Nicolás de Pablo y del último alcalde socialista de Badajoz, Sinforiano Madroñero, cuando pretendieron conseguir asilo en Campo Maior, devueltos y entregados por la P.V.D.E. a los franquistas, siendo fusilados en Badajoz, sin juicio previo, el 20 de agosto de 1936.


Es evidente que existe una deuda moral hacia las hombres y mujeres que sufrieron las agresiones de una dictadura que el gobierno de Salazar ayudó a construir. Se trató de una ilegítima intervención contra un Estado soberano que en febrero de 1936 había elegido en unas elecciones libres y democráticas, a su Gobierno. Un intervención la del Gobierno de Salazar que fue tan significativa para el dictador Francisco Franco, que concedió a António de Oliveira Salazar, el Collar de la "Orden de Isabel la Católica", mediante el Decreto del Día de la Victoria" de 19 de mayo de 1939, y publicado en el Boletín oficial del Estado, franquista, el día 21 de Mayo de 1939 (página 2757), con el máximo grado de dicha condecoración.


Por esa razón, coincidiendo con el citado 80º aniversario de aquel golpe militar, la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA, ha solicitado en legal forma y con del debido respeto, mediante escrito dirigido al Primer Ministro del Gobierno portugués que se condene por el Gobierno luso, de forma simbólica y pública, la intervención y apoyo de la dictadura fascista de António de Oliveira Salazar al golpe militar franquista contra el gobierno legítimamente constituido de la República española.


Por la memoria compartida de Portugal y Extremadura, se sellaría con ese simbólico y sencillo gesto, un homenaje perdurable a la libertad de los pueblos ibéricos.


Estamos convencidos, que el Primer ministro luso y su Gobierno, comparten el compromiso de mantener en la memoria a todos los hombres y mujeres, que sufrieron la muerte, el exilio, la cárcel, la persecución y la brutal represión franquista, por defender la libertad y unos modelos sociales más justos, durante aquellos aciagos años. 
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EN LA FOTO: CAMPAMENTO IMPROVISADO DE REFUGIADOS DE BADAJOZ, junto al Puesto fronterizo de Caya. El primer éxodo se inició después de los primeros bombardeos de la aviación franquista sobre la ciudad de Badajoz, desde el 6-8 de agosto de 1936 en adelante y se acrecentó con la toma de la ciudad de Badajoz por las tropas de Yague el 14 de agosto de 1936..Si bien el apoyo del dictador portugués Salazar a los golpistas no hacía aconsejable huir hacia Portugal, para muchos era su única salida. De esta manera, cientos y cientos de personas deciden cruzar la frontera. El procedimiento habitual de de la policía política, era entregarlos sin más tramite a sus aliados franquistas, sin respeto por las más elementales normas del Derecho internacional humanitario. 
Foto: Publicada el 11 de Agosto de 1936 por el periódico portugués DIARIO DE NOTICIAS (Arquivo do Diário de Noticias).