lunes, 27 de septiembre de 2021

COMIENZAN LOS TRABAJOS DE PREPARACIÓN DEL PROYECTO DE LOCALIZACIÓN Y DELIMITACIÓN DE LOS LUGARES DE ENTERRAMIENTO DE LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN EL DPTO. 4 DEL CEMENTERIO DE SAN JUAN DE BADAJOZ. 1ª FASE, PROMOVIDOS POR LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).

 

COMIENZAN LOS TRABAJOS DE PREPARACIÓN DEL PROYECTO DE LOCALIZACIÓN Y DELIMITACIÓN DE LOS LUGARES DE ENTERRAMIENTO DE LAS VÍCTIMAS DE LA REPRESIÓN FRANQUISTA EN EL DPTO. 4 DEL CEMENTERIO DE SAN JUAN DE BADAJOZ. 1ª FASE, PROMOVIDOS POR LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).




 

Se trata de un Proyecto técnico arqueológico y multidisciplinar que ha promovido la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX), en este cementerio de Badajoz, que nunca antes había sido investigado de forma científica, subvencionado por el MINISTERIO DE LA PRESIDENCIA, RELACIONES CON LAS CORTES Y MEMORIA DEMOCRÁTICA, dentro de la Convocatoria de 2020 de subvenciones destinadas a actividades relacionadas con la recuperación de la memoria democrática y las víctimas de la guerra civil y de la dictadura.

 

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Estos trabajos que ahora comienzan consisten en la instalación de la infraestructura necesaria que el equipo técnico de la intervención ha dispuesto y la organización del trabajo. Posteriormente se procederá a la delimitación de las zonas en que se producirán las intervenciones, en total 6 catas, dentro de las zonas susceptibles de contener los enterramientos de las víctimas de la represión en el Departamento 4. Es de reseñar que es la primera vez que esta zona se estudia con metodología científica. La intervención cuenta con el permiso del Ayuntamiento de Badajoz como entidad titular del citado cementerio, y con la preceptiva autorización como sondeo arqueológico de la competente Dirección General de Bibliotecas, Archivos y Patrimonio Cultural de la Junta de Extremadura. Cuenta además con el aval de reputados historiadores como Francisco Espinosa Maestre, Albero Reig Tapia, Dulce Simoes o Mirta Nuñez, entre otros.

 

El área de intervención como se ha avanzado se ubica dentro del Departamento 4 del citado Cementerio de San Juan de Badajoz, en parte dentro del espacio del actual de homenaje de las víctimas de la Guerra Civil y posterior dictadura, que actualmente constituye una zona ajardinada sin enterramientos señalizados, en la cual se construyó por parte del Ayuntamiento de Badajoz en 1986 el monumento memorial que ocupa una posición central. Esta zona está cruzada por dos caminos enlosados que confluyen en el centro, los cuales dividen el espacio en tres cuadrantes.

 

La elección de las zonas a sondear, en esta primera fase de actuación, se ha basado en una serie de factores interrelacionados por la investigación historiográfica previa llevada a cabo, y de toda la información de la que se dispone hasta el momento.

 

En cualquier caso, las dimensiones finales de la actuación, así como la orientación y la profundidad en la misma, estarán condicionadas por la naturaleza de los indicios que se identifiquen en ellos y por las propias características del terreno.

 

El tiempo total necesario para la realización de estas actuaciones sobre el terreno del presente proyecto, serían de unas cinco semanas para los trabajos de campo, que comienzan el lunes 27 de septiembre de 2021. No obstante, la duración total de los trabajos dependerá de diversos factores: posibles retrasos por circunstancias imprevistas relacionadas con los factores meteorológicos u otras excepcionales causas sobrevenidas en su caso.

 

El equipo técnico que se hará cargo de esta tarea tiene la máxima cualificación, así como una gran experiencia contrastada en este tipo de actuaciones en proyectos similares. La intervención técnica va a desarrollarse siguiendo protocolos científicos reconocidos y acreditados en este ámbito.

 

Este proyecto arranca y se basa en los principios fundamentales del derecho a la verdad, la justicia, la reparación y el obligado deber de memoria para que no se repitan hechos similares, poniendo a las víctimas y familiares en el centro del foco de este proceso. Pretendemos con ello, recordar a los represaliados olvidados durante tanto tiempo para reparar siquiera sea moralmente a las familias que durante años han venido reclamando esta investigación científica, fomentando con ello valores democráticos y de los derechos humanos, propios de una sociedad como la nuestra en pleno siglo XXI.

 

Nos recordaba el historiador francés PIERRE VIDAL NAQUET que "EL PRIMER DEBER DE LA DEMOCRACIA ES LA MEMORIA". Por eso frente a la cobardía del olvido y el silencio, proponemos la memoria y la verdad del sufrimiento.

 

El compromiso y el trabajo de nuestra Asociación desde su constitución hace casi 20 años es inequívoco, en pos de la defensa de las víctimas extremeñas del franquismo. Para ello, siempre hemos considerado esencial afrontar las pesadillas de un pasado que algunos siguen empeñados en no querer mirar. Reivindicamos por lo tanto la memoria frente al olvido. Y verdad y justicia frente a la impunidad. Y la memoria de lo ocurrido como fuerza vinculada a una nueva concepción del futuro.

 

En cualquier caso, el reconocimiento a las víctimas es ante todo un deber ético de nuestra sociedad, al que no podemos dar la espalda. Es una cuestión de dignidad, de derechos humanos y una deuda ineludible que debemos atender sin ambages.

 

Esta historia es una de las muchas similares que quedan por resolver en un país que, más de 85 años después del golpe de estado contra el gobierno legítimo de la Segunda República que provocó la Guerra Civil, sigue sin asumir plenamente ese pasado para poder cerrar sus heridas y en el que las tapias, fosas y cunetas albergan aún a miles de desaparecidos.




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Promueve



Subvenciona




sábado, 25 de septiembre de 2021

25 SEPTIEMBRE 2021 IN MEMORIAM HOMENAJE A TODOS los DESAPARECIDOS DE MINA TERRÍA y a todas las victimas de la represión franquista en Valencia de Alcántara y comarca.



25 DE SEPTIEMBRE 2021
IN MEMORIAM 

HOMENAJE

A

AMADO VIERA AMORES, Alcalde republicano de Valencia de Alcántara, a TODOS los DESAPARECIDOS DE MINA TERRÍA y a todas las victimas de la represión franquista en Valencia de Alcántara y comarca.


85º aniversario de sus asesinatos 1936-2016.


POR LA VERDAD, LA JUSTICIA Y LA REPARACIÓN



Devolvamos a la memoria colectiva a todos aquellos hombres y mujeres que fueron asesinados por soñar un mundo más justo y que merecen un reconocimiento público de la sociedad, puesto que con sus vidas, aquellos desaparecidos, escribieron las primeras letras de nuestras libertades actuales.


Con ello la dignidad nunca perdida de todos ellos pese a lo que intentaron sus verdugos, nunca se borrará de la historia, objetivo, que sólo puede conseguirse con una enérgica defensa de la necesidad de fundamentar la convivencia democrática en la memoria, la verdad, la justicia y la reparación; no en el silencio o en el olvido de ese pasado.


Al mismo tiempo, queremos reivindicar un reconocimiento social a quienes sufrieron este castigo por enfrentarse al fascismo, defendiendo la II República y unos modelos sociales más libres y justos.


De una manera explícita, debemos no sólo enterrar a los muertos dignamente, sino desenterrar su memoria y la de los que lucharon en contra del fascismo. Su dignidad y su tragedia deben formar parte de nuestra memoria. Es una exigencia de Justicia y de reparación de las víctimas que no admite más pasividad y demora, en pleno siglo XXI, en un estado democrático y derecho.


AMADO VIERA AMORES, Abogado, Alcalde republicano, de afiliación socialista de Valencia de Alcántara (Cáceres), Nació en Ceclavín (Cáceres), el 11 de octubre de 1902. Estudió Derecho en la Universidad de Salamanca y ejerció la abogacía en la provincia de Cáceres, viviendo en Valencia de Alcántara, en dónde se casó y tuvo dos hijos, una de ellas es CONCHITA VIERA, miembro de nuestra asociación e infatigable luchadora por dignificar la memoria de su padre, así como del resto de las víctimas del franquismo de su comarca y del estado español en general.


Amado Viera Amores, fue un hombre estudioso y reflexivo, desde muy pronto sintió gran preocupación por los problemas sociales de la época, dejando reflejadas sus ideas en numerosos artículos y escritos en la prensa local y regional de época, especialmente sobre la cuestión agraria, la religión o la educación en España. Ideas de progreso, que le hicieron ingresar en el sindicato socialista “El Redentor” del que fue presidente por dos veces y, asimismo, en las Juventudes Socialistas, al mismo tiempo que colaboró activamente en la construcción de la Casa del Pueblo de la localidad. Bajo las siglas del partido socialista, accedió democráticamente a la alcaldía de Valencia de Alcántara en febrero de 1936, siendo el último alcalde democrático de Valencia de Alcántara, hasta que en la transición democrática, en pleno 1979, se llevaron a efecto elecciones municipales.


Tras el golpe militar en 1936, fue detenido, el 25 de septiembre de 1936 ( fecha de la que ahora se cumplen 80 años), en su domicilio por varios falangistas, y requerido para que les acompañase a la Inspección de Policía, a la puerta de la cual le hicieron subir a un coche con rumbo desconocido, siendo público y notorio en el pueblo su asesinato ese mismo día, junto a otros hombres y mujeres, en la mina de la finca de "Cuadrillas de Arriba" del mismo término municipal de Valencia de Alcántara, en la que arrojaron sus cuerpos. Tanto durante los días previos a su “paseo” como mientras se lo llevaban, llamó a sus conciudadanos a mantener la calma y la convivencia pacífica. No llegó a cumplir los 34 años de edad.







sábado, 14 de agosto de 2021

14 DE AGOSTO. UNA FECHA PARA LA MEMORIA. LA MATANZA DE BADAJOZ. 85 AÑOS DESPUES CONTRA EL OLVIDO.


El 14 de agosto, se cumplen 85 años del inicio de la matanza de Badajoz por la Columna de la Muerte, al mando del teniente coronel Yagüe, de infausta memoria.

85 años del día más nefasto de la reciente historia de Badajoz, a partir del cual comenzó un período de violencia criminal que se llevó por delante a miles de personas, y que marcó para siempre la vida de esta ciudad.


La masacre que se desarrolló en la ciudad de Badajoz, a partir del 14 de agosto de 1936, fue una de las primeras evidencias ante el mundo, de la política de exterminio del adversario, programado por los militares golpistas.

Es posible que Badajoz sea la ciudad española en que, en relación con su población, un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar y de la masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936.


El cementerio de San Juan, y otros lugares de la ciudad, pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Allí fueron asesinadas muchas personas que pasaron luego a fosas comunes, muchos incinerados, abiertas en el interior de dicho cementerio, hechos de los que existe documentación gráfica, como son las imágenes captadas por el cámara periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo. No hay Memoria sin lugares, ni lugares sin Memoria.


Uno de los estudios más exhaustivos y documentados sobre la matanza es el realizado por el historiador Francisco Espinosa, quien, en su libro "La columna de la muerte" (Editorial Crítica, 2003), documenta unos 1.400 asesinatos registrados en los libros del cementerio y del Registro Civil, pero constata que las personas asesinadas podrían ser más de 3.800, pues muchos nunca fueron registrados en el Registro civil, ni anotados en los Libros del cementerio.


Como dice el citado historiador sobre la represión franquista: "Dos fueron los instrumentos de los que se sirvieron los golpistas para llevar a cabo el plan represivo: los bandos de guerra y los consejos de guerra sumarísimos de urgencia. Es sobradamente conocido el bando publicado por la Junta Militar el 28 de julio de 1936; sin embargo son totalmente desconocidos aquellos con los que se funcionó realmente a nivel local desde el primer momento. En la práctica los bandos de guerra pretendieron dar un barniz seudolegal a la gran matanza del 36. Luego miles de personas serían inscritas en los registros civiles con la causa de muerte: "Aplicación del Bando de Guerra". No obstante, lo que interesa destacar de esta etapa fue el altísimo número de personas que quedaron sin inscribir en el registro Personas de cuya muerte no ha quedado huella alguna: detenidas ilegalmente, asesinadas y enterradas por lo general en fosas anónimas abiertas en los cementerios, en el campo e incluso en fincas particulares. "El mapa de las fosas comunes se superpone a la España donde triunfó el golpe militar y se aplicó de inmediato el calculado plan de exterminio que los sublevados tenían previsto desde el principio".

"Respecto a la represión franquista cabe establecer tres etapas. La primera, la de la represión salvaje con los bandos de guerra, comprende desde el 17 de julio del 36 a febrero de 1937. La segunda, la de los consejos de guerra sumarísimos de urgencia, va de marzo de 1937 a los primeros meses de 1945. Podría parecer que el final de la guerra marca una separación pero realmente es lo mismo; quizás la disminución del ritmo represivo iniciado en el 36 se perciba a partir de 1943. Y la tercera sería la gran oleada represiva de fines de los cuarenta y de los años cincuenta, marcada por la eliminación de docenas de guerrilleros y de cientos de personas acusadas de servirles de apoyo".

Fue, para Francisco Espinosa, “la mayor y más efectiva de las salvajes matanzas que venían produciéndose de sur a norte y desde el inicio del golpe militar”, lo que le lleva a pensar que existió una intención previa de dar un fuerte escarmiento a Badajoz por ser la capital de la provincia más comprometida con la Reforma Agraria.

La gran matanza










El periodista portugués Mário Neves fue uno de los testigos de primera mano de los sucesos de Badajoz, en las crónicas que remitió al Diário de Lisboa, algunas de las cuales fueron censuradas por el gobierno de António de Oliveira Salazar, claramente favorable al bando franquista. Neves regresó a Lisboa horrorizado por el espectáculo del que había sido testigo, y se juró no volver jamás a Badajoz, pero lo hizo en 1982, para recorrer los lugares donde presenció estos hechos en un documental para televisión, 



Reseñas:






En la Portada del Diário de Lisboa del sábado 15 de agosto de 1936, el titular decía: "Badajoz ha sido entregada a los legionarios y regulares marroquíes.". "Escenas de horror y desolación en la ciudad conquistada por los rebeldes." La crónica la firma Mário Neves e incluye la entrevista con Juan Yagüe, donde le informa y no le desmiente que ya hubiera unos 2.000 fusilados.




"Durante toda la jornada, se produjeron asesinatos por las calles de la ciudad, sobre todo a cargo de legionarios marroquiés. El mismo día 14, Yagüe ordenó el confinamiento de todos los prisioneros -la mayoría civiles- en la plaza de toros".


Las crónicas de Mário Neves, de Diário de Lisboa, fueron primordiales para sacar a la luz los asesinatos que se produjeron tras la caída de la ciudad, y que fue definida por Southworth como la “masacre de las masacres”, por marcar un punto relevante en la escalada de la violencia.


Las crónicas de Neves fueron, las más elaboradas, con un lenguaje a medio camino entre el periodismo y la literatura. Habitualmente, presentaban un relato cronológico dividido en tres partes: en la primera, se creaba expectación; en la segunda, se explicaban las cuestiones planteadas, y en la tercera mantenían la atención del lector por el qué ocurrirá mañana. La más impactante fue, sin duda, la última firmada por Mário Neves prohibida por la censura y reproducida por primera vez en la obra de Southworth El mito de la cruzada de Franco. Despertaba la atención desde el comienzo con la descripción de sus sentimientos: “Vou partir. Quero deixar Badajoz, custe o que custar, o mais depressa possível e com a solene promessa à minha própia consciência de que não mais voltarei aquí”. Mantenía la intriga y el suspense durante su desarrollo, y alertaba al lector ante el terrible hecho que iba a contar y que se ubicaba en el cementerio de Badajoz, donde ardían los cadáveres de los fusilados:


Encontram-se, sobre traves de madeira transversais, semelhantes às que se usam nas linhas férreas, numa extensão talvez de quarenta metros, mais de 300 cadáveres, na sua maioria carbonizados. Alguns corpos, arrumados com precipitação, estão totalmente negros, mas outros há em que os braços ou as pernas, intactos, escaparam às labaredas provocadas pela gasolina que derramaram sobre eles. (Neves).


Mário Neves, junto con Marcel Dany, de la agencia Havas en Lisboa, y Jacques Berthet, de Le Temps, fueron los primeros en entrar en Badajoz el día 15, poco después de las 9:30 horas. La edición vespertina de Diário de Lisboa daba cuenta ya en la mencionada fecha de las “cenas de horror e de desolação na cidade conquistada pelos revoltosos”. Tras recorrer algunas calles plagadas de cadáveres, los periodistas entrevistaron a Yagüe, quien les confirmó el abultado número de fusilamientos: “–E fuzilamentos…, dissemos nós. Ha quem fale em dois mil… O comandante Yangue [sic] olha para nós, surpreendido com a pregunta, e declara: –Não devem ser tantos”.


La crónica que Mário Neves no pudo publicar, pues fue censurada, describía la dantesca visión de los cuerpos ardiendo y carbonizados, inmortalizada después por la cámara de René Brut, y que el historiador Espinosa interpreta como un precedente de Auschwitz. Si bien la censura no tuvo inconveniente en que las primeras crónicas sobre Badajoz recogieran la contundente represión por considerarla un acto legítimo de los vencedores, las autoridades cambiaron de estrategia al conocer la conmoción internacional que causó la extrema violencia aplicada contra los defensores de la República. Se reforzó el control para ocultar la dimensión de la matanza y se prohibió la publicación de la crónica de Mário Neves “por inconveniente e horripilante”.


Según artículos publicados por los corresponsales de Le Populaire, Le Temps, Le Figaro, Paris-Soir, Diário de Lisboa y Chicago Tribune se produjeron ejecuciones en masa en varios lugares de la ciudad, y las calles aparecían sembradas de cadáveres.


El 15 de agosto, el enviado de Le Temps, Jacques Berthet, enviaba su crónica:


"...alrededor de mil doscientas personas han sido fusiladas (…) Hemos visto las aceras de la Comandancia Militar empapadas de sangre (…) Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan en la Plaza de Toros. Las calles de la ciudad están acribilladas de balas, cubiertas de vidrios, de tejas y de cadáveres abandonados. Sólo en la calle de San Juan hay trescientos cuerpos (…)".


El 18 de agosto, Le Populaire publicaba:

«Elvas, 17 de agosto. Durante toda la tarde de ayer y toda la mañana de hoy continúan las ejecuciones en masa en Badajoz. Se estima que el número de personas ejecutadas sobrepasa ya los mil quinientos. Entre las víctimas excepcionales figuran varios oficiales que defendieron la ciudad contra la entrada de los rebeldes: el coronel Cantero, el comandante Alonso, el capitán Almendro, el teniente Vega y un cierto número de suboficiales y soldados. Al mismo tiempo, y por decenas, han sido fusilados los civiles cerca de las arenas».


El martes 18 de agosto, el Premio Nobel de Literatura francés François Mauriac, publicó en primera plana de Le Figaro un artículo sobre los sucesos de Badajoz que conmocionó a Europa. El 30 de agosto apareció en el Chicago Tribune el famoso artículo de Jay Allen, en el que narró con gran crudeza los terribles sucesos de la ciudad.


Dentro de programado plan de exterminio del adversario politico, los golpistas que tomaron la ciudad, asesinaron a tres de los alcaldes durante la República que la ciudad había tenido.

Vaya aquí un recuerdo y algunos datos de estos tres alcaldes de Badajoz injustamente asesinados por la barbarie fascista, en aquel verano de 1936:


Eladio López Alegría. Republicano. Concejal hasta el 14 de Agosto de 1936. Abogado, Fiscal y Corredor de Comercio, Secretario de la Cámara Urbana. Primer alcalde de la II República. Presidente de los Jurados Mixtos Agrarios. Presidente comisión para la reforma agraria en Badajoz. Fue asesinado el 16 de Septiembre de 1936, en las tapias del cementerio.


Juan Antonio Rodríguez Machín. Republicano. (Acción Republicana). Tercer alcalde tras Rodrigo Almada. Concejal hasta el 14 de Agosto de 1936. Fue asesinado el 20 de Agosto de 1936. Natural de Orellana la Vieja. Vecino de Badajoz. 53 años. Soltero.


Sinforiano Madroñero Madroñero. Socialista. Alcalde en dos etapas. Era el alcalde de la ciudad el 14 Agosto de 1936. Natural de Santi-Spiritu. Vecino de Badajoz. 34 años. Soltero. Fue asesinado el 20 de Agosto de 1936, tras ser devuelto por las autoridades portuguesas tras su marcha al país vecino, donde sin respetar el Derecho internacional humanitario y de asilo, fue entregado sin procedimiento alguno y sin garantías jurídicas de clase alguna, por la policía política salazarista a elementos golpistas franquistas de Badajoz.




IN MEMORIAM. Para todos los asesinados y desaparecidos en Badajoz, en aquellos tristes días que sucedieron a aquel nefasto 14 de agosto. Verdad, justicia y reparación.



Desde la ARMHEX, apoyamos, nos sumamos y animamos a participar en cuantos actos y conmemoraciones se celebren en la ciudad de Badajoz y en el viejo Cementerio de San Juan en la mañana del día 15 de agosto, encareciendo a todas y a todos los participantes que cumplan con las recomendaciones de las autoridades sanitarias, mascarilla y distancia de seguridad, en recuerdo de todos aquellos que sufrieron represión por enfrentarse al fascismo, defendiendo la II República y una sociedad más libre y justa.


Archivos, investigación, análisis y divulgación precisa de aquellos hechos y del golpe de estado contra aquel gobierno legítimo.

miércoles, 5 de mayo de 2021

EN MEMORIA DE LOS EXTREMEÑOS DEPORTADOS EN CAMPOS NAZIS. (5 mayo 1945 – 5 mayo 2021)

 Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura

(ARMHEX)

5 de mayo: 76 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen.


EN MEMORIA DE LOS EXTREMEÑOS DEPORTADOS EN CAMPOS NAZIS. 

(5 mayo 1945 – 5 mayo 2021)

Entre las miles de personas deportadas, al menos 300 extremeños sufrieron los horrores de Mauthausen y otros campos nazis.


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), aprovechando este día, 5 de Mayo, un año más, como viene siendo habitual desde nuestra fundación, rinde Homenaje y Reconocimiento a todos los republicanos extremeños que estuvieron internados en los campos de exterminio nazis, en especial en los campos de Mauthausen, Ravensbrück y Gussen, muchos de los cuales allí murieron en el olvido.


La extraordinaria situación de crisis sanitaria que atravesamos y la declaración del Estado de Alarma, impide otro tipo de actos conmemorativos, pero vaya nuestro recuerdo un año más. 


Ninguna razón justifica el sufrimiento del que fueron víctimas por el solo hecho de ser o pensar de manera diferente. La Historia nos avisa. Hoy, en su memoria, tenemos la oportunidad de recoger el testigo, recordarlos para no olvidar su historia y que su sufrimiento no resulte en vano. “Ha sucedido, y por consiguiente, puede volver a suceder” (Primo Levi, superviviente de Auschwitz).


Hemos de estar alertas, porque desgraciadamente, hoy, setenta y cinco años después, vuelven a escucharse algunos discursos de exclusión e intolerancia que se parecen mucho a los primeros que dieron origen a la mayor barbarie cometida por seres humanos contra otros seres humanos.

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El 5 de mayo se cumplen 76 años de la liberación del campo de concentración de Mauthausen, en el que fueron asesinadas más de miles de personas. Por allí pasaron miles de españoles, entre ellos unos 300 extremeños.


En 2019, el Consejo de Ministros, aprobó un Acuerdo sobre la instauración el 5 de mayo de cada año, como el día de homenaje a los españoles deportados y fallecidos en Mauthausen y en otros campos y a todas las víctimas del nazismo de España.


También la Ley 1/2019, de 21 de enero, de memoria histórica y democrática de Extremadura, que entró en vigor el 24 de julio de 2019, reconoce como victimas a los extremeños y extremeñas que padecieron prisión, deportación, trabajos forzosos o internamientos en campos de concentración. 


Esa finalidad de agradecimiento y reparación es la que, al igual que existe ya en otros países europeos, debe primar en un día de homenaje, que como éste, sirva al menos para honrar su memoria, como las asociaciones memorialistas como la nuestra, veníamos reclamando desde hace años. La pena es que para muchos de nuestros compatriotas estas conmemoraciones de recuerdo, llegan tarde.






Por eso la ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), aprovechando este día, un año más, como viene siendo habitual, rinde Homenaje y Reconocimiento a todos los republicanos extremeños que estuvieron internados en los campos de exterminio nazis, en especial en los campos de Mauthausen, Ravensbrück y Gussen, muchos de los cuales allí murieron en el olvido.


Toda actuación por parte de nuestras instituciones será poca por tanto, para visualizar en Extremadura a aquellas víctimas extremeñas (presos y desparecidos algunas) del horror nazi, muchas las cuales fueron asesinadas con la imprescindible colaboración del franquismo y de su representante ante Hitler, Serrano Suñer. Alentamos pues a las instituciones extremeñas a perseverar en el camino de la memoria.


Los españoles que estuvieron recluidos en los campos de concentración nazis, de los que hay constancia documental, ascienden casi a unos 10.000. De ellos murieron 5.200, sobrevivieron 3.810 y figuran como desaparecidos 350.


Efectivamente, fueron enviados a los campos de concentración nazis, con el beneplácito del régimen franquista que no protegió a sus conciudadanos. Su drama sigue ajeno a la "historia oficial". Su historia es un patrimonio del antifascismo que ninguna sociedad democrática debería olvidar. De esos republicanos, unos 7.532 republicanos españoles fueron enviados a Mauthausen, de los que sólo sobrevivieron 2.700. 


Mauthausen y los subcampos que dependían de él recibieron el mayor número de prisioneros españoles. En total fueron deportados allí 7.532 hombres, mujeres y niños españoles, de los que murieron 4.816. Eso supone una tasa de mortalidad del 64%. La mayoría de estas víctimas perecieron en Gusen, un subcampo situado a 5 kilómetros de Mauthausen. A él fueron a parar 5.266 españoles de los que fueron asesinados 3.959. 


En Dachau estuvieron presos, al menos, 756 españoles de los que murieron 204 y fueron dados por desaparecidos 41. 


Buchenwald: 636 prisioneros españoles, 133 muertos, 126 desaparecidos y un evadido. 


Ravensbrück: 172 prisioneros (la mayoría mujeres), 14 muertos. 


También hubo españoles en los campos de Bergen Belsen, Auschwitz, Flossenbürg, Natzweiler, Neuengamme, Sttuthof, Sachsenhausen, Gross-Rosen, Aurigny, Guernesey y Neu Bremm


De aquella tragedia, no se libraron tampoco los niños. En los primeros días de la ocupación alemana, los nazis deportaron a familias españolas enteras e internaron a los niños adolescentes en el campo de Mauthausen, después de haberlos separado de sus padres. 16 niños fueron asesinados en Ravensbrück. Requerido por las autoridades nazis para determinar el destino de los prisioneros, el Gobierno de Franco negó la condición de españoles de los mismos abandonolos a su trágico final; de ahí que los republicanos de Mauthausen llevaran el triángulo azul de los apátridas, con una S —de Spanier— en el centro.


Los cuarenta años que duró la dictadura franquista hicieron que, en su patria, los deportados españoles fueran simples fantasmas. Su existencia no constaba en los libros ni era mencionada por los medios de comunicación.


Nos sumamos en definitiva al recuerdo del sufrimiento de los republicanos españoles en los campos nazis, haciendo mención especial a los extremeños. En su gran mayoría estos españoles y extremeños eran exiliados que habían abandonado España en 1939 y que contribuyeron a la defensa de Francia contra la Alemania nazi. La derrota francesa llevó a miles de ellos a caer prisioneros del III Reich. Todos estos hombres y mujeres son víctimas tanto del franquismo como del conflicto europeo y sufrieron debido a la dictadura nazi, pero también a la española, que no dio muestras de proteger a quienes no habían dejado de ser españoles.


Desde 2006, gracias al trabajo de investigación realizado por los profesores Benito Bermejo y Sandra Checa, en su "Libro memorial. Españoles deportados a los campos nazis (1940-1945)", conocemos los nombres de todos ellos, investigaciones que se van ajustando y precisando cada vez más.


En nuestro caso, son 300 republicanos extremeños -222 de la provincia de Badajoz y 78 de la provincia de Cáceres- los que por ejemplo, estuvieron internados en el campo de concentración nazi de Mauthausen y sus campos dependientes. De ellos, no sobrevivieron más de un centenar. Es decir dos de cada tres extremeños, allí deportados murieron en aquellos campos del horror.


Efectivamente, sólo unos cien lograron salir vivos si bien con muchas secuelas de aquel horror. Fueron conducidos allí tras ser capturados por las tropas alemanas en Francia, país en el se habían exiliado en 1939 huyendo de la represión franquista tras el fin de la Guerra Civil española, y pasaron a formar parte de la enorme lista de represaliados, muchos los cuales perecieron en aquel lugar. UN RECUERDO EMOCIONADO PARA TODOS ELLOS Y PARA SUS FAMILIAS, y como homenaje publicamos una vez más los listados:









LISTADO DE EXTREMEÑOS DEPORTADOS EN MAUTHAUSEN y OTRO CAMPOS.-


PROVINCIA DE BADAJOZ


Pueblo o ciudad de origen. Nombre y apellidos.


Ahillones: Antonio Martín Pilar, Juan Mateo Hernández y Francisco Romero Guerrero.


Albuera (La): Arturo Romero Martínez.


Alburquerque: Antonio Gemio Sánchez.


Alconchel: Ramón Arboleda Silva y Plácido Vargas González.


Aljucén: José Prieto Barrero.


Almendral: Manuel Álvarez Romero y José Nogales Domínguez.


Almendralejo: Abad Gutiérrez Mije y Diego Muñoz Caro.


Arroyo de San Serván: Manuel Cangas Barro.


Azuaga: Vicente Burgos Prida, José Carrizosa Rodríguez, Juan Chavero Zapata, Fernando Fernández Luján, José Antonio Gallego Hernández, José Grueso Muñoz, Agustín Merino González, Manuel Naranjo Ojeda, José Pulgarín Bermejo, José Ramírez Domínguez, Rafael Rico Gala, Luis Ruiz Sabido, Manuel Sáez Murillo, Roque Saez Murillo, Antonio Vera Expósito y Manuel Vizuete Carrizoza.


Badajoz: Isidoro Barrena Regalado, Federico Lencero Peliz, Luis Medino Montes, Demetrio Morales Morales, Cirilo Moreno Rivera y Francisco Serrano.


Benquerencia de la Serena: Manuel Arena Murillo.


Berlanga: Antonio Hernández Rodríguez y José Antonio Sarabia Vázquez.


Bienvenida: Jesús Pérez Ortiz.


Burguillos del Cerro: Antonio Cerrajero Jiménez.


Cabeza de Buey: Joaquín Calderón Rodríguez, José Domínguez Calvo y Agustín García-Risco Claro.


Castilblanco: Vicente Bermejo Rivero.


Castuera: Gerónimo López Fernández y Francisco Sánchez Custodio.


Coronada (La): Ramón Orejudo Orellana.


Don Álvaro: Ángel Camacho Mateo.


Don Benito: Luis Álvarez Palomero, Ramón Cerrato Ramos, Luis Chaparro Rodríguez, Vicente Díaz Capilla, Felipe Gómez Rodríguez, Manuel Lama Barjola, Juan Nieto Cerrato y José Quirós González.


Esparragosa de la Serena: Cándido Benítez Bastias, Leopoldo Caballero Dávila, Pedro Campos Cáceres y Manuel Rosa Villar.


Fregenal de la Sierra: Antonio Martínez Pérez.


Fuenlabrada de los Montes: Felipe Barbo Ramírez, Vicente Camarero Picatostes y Ginés Higuera Toledo.


Fuente de Cantos: José Aradilla Domínguez, Ricardo Arteaga Yerga, Benito Borrego Berjano, José María Delgado Lebrato, Teófilo Fernández Barriente, José Fernández Saez de Tejada, Casimiro García Becerra, José Jiménez López, Javier González Muñoz, Antonio Goya Diosdado, Casildo Hernández González, Luis Lamilla Sánchez, Manuel Lamilla Sánchez, Celedonio Lobato Yerga, Rafael Lobato Yerga, José Macarro Robles, Bautista Miranda Duarte, Antonio Moreno Cortés, Casimiro Nuñez Giménez, Rafael Real Santos, Santiago Rojas Hernández y Bernardo Roldán Carrasco.


Fuente del Arco: Antonio Rubio Barragán.


Garbayuela: Ciriaco Camacho Rayo.


Granja de Torrehermosa: Manuel Calero Díaz, Juan García Garrido, Manuel Gutiérrez López, José Antonio Ordóñez Cano y Emilio Santiago Hinojosa.


Guareña: José Barrero Román, Santiago Isidoro Rodríguez, Federico López, Mateo Palmarín Moruno, Pedro Pascual Monago, Valentín Pérez Palomares y Antonio Ramos Ortega.


Haba (La): Julián Capilla Manzano.


Helechal: Miguel Calvo Sánchez.


Herrera del Duque: Pedro Bonilla Quilez, Higinio Muga Calderón y Santos Sanandrés Díaz.


Higuera de la Serena: Pedro Merino Romero.


Hornachos: Joaquín González Sánchez, Antonio Muñoz González y Miguel Salguedo Nieto.


Jerez de los Caballeros: Alfonso Fernández Navarro, Sebastián Matamoros Albano y Florentino Vega Delgado.


Llera: Antonio Carrasco Tapias, Alfonso Macía Barrero, Joaquín Macía Barrero y Manuel Piña Barrero.


Llerena: Diego Florido Manzanares.


Magacela: Félix Donoso Donoso.


Maguilla: Lorenzo Bermejo Molina.


Malpartida de la Serena: Domingo Calderón Algaba.


Medina de las Torres: Ceferino Ramírez Rey.


Mérida: Sebastián Barrena Tobal, Antonio Gallardo Sánchez y Alejandro Jiménez Cruz.


Navalvillar de Pela: Francisco Moñino Gallardo, Luis Pastor Juan y Pedro Trenado Serrano.


Oliva de la Frontera: Juan Macarro Delgado, Vicente Márquez Pérez, Antonio Soto Torrado, Antonio Torrado Balcalegro y Miguel Torrado.


Olivenza: Librado Almeida Martínez, Antonio Cayero Vivas, Manuel García Jara, Antonio González Álvarez, Vicente Hurtado Álvarez, José Martínez Rodríguez, Gabriel Méndez Sousa y Aurelio Ramallo Martínez.


San Rafael de Olivenza: Raimundo Escudero Bravo.


Orellana la Vieja: Ramón Carmona Marfil y Emilio Collado Saez.


Palomas: Antonio Espinosa Seguro, Dámaso Pozo Trejo.


Peñalsordo: Feliciano Giménez Donaire.


Peraleda del Zaucejo: Juan Trujillo Trujillo.


Puebla de Alcocer: Emilio Murillo Cerrato.


Quintana de la Serena: Diego Benítez Tejada, Cecilio Hidalgo Martín, Tiburcio Murillo Guisado y Lorenzo Trejo Romero.


Rena: Adolfo Cabeza Fernández.


Retamal de Llerena: Emilio Algaba Naranjo, Antonio Godoy Pinto y Juan Tamallo Pinto.


Ribera del Fresno: Jorge Báez Asensio, Pedro Caballo Vázquez, Juan González Lozano, Severo Megías Vacas, Antonio Pizarro Delgado, José Rodríguez Toro, Luciano Suárez González, Santiago Vital Enríquez e Isidro Zapata Meneses.


Salvatierra de los Barros: Juan Sosa Olivera.


Santa Amalia: Juan Facila Nieto y Juan Gómez Rebollo.


Siruela: Juan Cabello Cabello y José Camacho Recio.


Talarrubias: Agustín Paniagua Peco.


Talavera la Real: José Becerra Domínguez y Manuel García Fernández.


Valencia de las Torres: Lino Agudelo Pilar, José Cabanillas y Juan Cabrera Escuder.


Valencia del Mombuey: Joaquín Díaz Gudiño.


Valencia del Ventoso: Joaquín Delgado Bravo, José de los Reyes Nuñez y Manuel Sánchez López.


Valverde de Leganés: Miguel Aparicio Espejo, Luis Espejo Bravo, Juan Gimeno Olivera, Manuel Gimeno Olivera, Anselmo Hernández Bravo, Justo Sánchez Acebedo, Eugenio Torres Antúnez y Ángel Velázquez Bravo.


Valverde de Llerena: José Bravo y José Vera Llanes.


Valverde de Mérida: Pedro Pajuelo Manzano.


Villafranca de los Barros: José Hernández Suárez, José Hidalgo González y Manuel Torres Martín.


Villagonzalo: Lorenzo Espinosa Casablanca, Alonso García Castanera y Luis Mendoza Fernández.


Villalba de los Barros: Domingo Diosdado Martínez.


Villanueva de la Serena: José Atanasio González, Francisco Carmona Casilla, Juan García Acedo, Pablo González Escobar, Andrés Olivares Barjola y Juan Sánchez Santos.


Villanueva del Fresno: Manuel Fernández López.


Villar del Rey: Dionisio Alvarado Rodríguez, Lázaro Márquez Nevado y Guillermo Moreno García.


Villarta de los Montes: Víctor Ferrera Garrido.


Zafra: Julián Moreno Patarro.


Zalamea de la Serena: Ezequiel Jara Doblado.


Zarza (La): Gerónimo Benítez Dicha, Lucas Benítez Trinidad, Ildefonso Flores Trinidad y José Paredes Monje.


PROVINCIA DE CÁCERES


Aldea del Cano: Graciano Gil Iglesias y Enrique Giménez García.


Alía: Teodoro Laguna Belvís y Plácido Moyano Rodríguez


Arroyomolinos: Francisco Vasco Cortés.


Baños de Montemayor: Máximo Cabezalí Paniagua.


Berrocalejo: Elías Fernández Martín, José Fernández Martín, Agapito Mesa Bravo, Aurelio Pedraza Paniagua.


Cáceres: Juan Montero Ruiz(?), y José Polo Mirón.


Cadalso: Celestino Carbajal Pérez.


Cañamero: Eugenio Bau Rodríguez, Rafael Broncano Barba, Francisco Durán Domínguez, Santiago González Sánchez.


Casar de Cáceres: Manuel Andrada Rey.


Casas de Miravete: Máximo Montes Izquierdo.


Casas del Monte:Tomás Iglesias Iglesias.


Casatejada: Juan Nuevo Vázquez y Félix Sobrino Vaquero.


Casillas de Coria: Teodoro Martín Gutiérrez.


Castañar de Ibor:Teodoro Carretero González.


Coria:Moisés Dorado Rivera.


Garciaz: Simón Carrasco Fernández.


Guadalupe: Víctor Gamino Quiroga y David Sánchez.


Guijo de Coria: José Iglesias.


Jerte:Víctor Blanco Calles.


Madroñera: Ramón Bardo (?), Alfonso Bonilla Díaz, Antonio González Rol e Isidro Sánchez.


Malpartida de Plasencia: Bernabé Tomé Ovejero.


Miajadas: Felipe Díaz Cruz, Miguel Sosa Tostado (?), Vicente Martín Manuel.


Navalmoral: Manuel Sánchez García.


Sierra de Fuentes: José Iglesias Rivera.


Solana-Cabañas: Vicente Pina Seco.


Talavera la Vieja: Fermín Arroyo Morón, Román Gallego Fernández, Saturnino Giménez Fernández, Jacinto Manzano Sánchez y Segundo Tejeda Giménez.


Talaveruela de la Vera: Cecilio Baena.


Talayuela: Bonifacio Blázquez Fernández y Salvador López Giménez.


Tejeda de Tiétar: Wenceslao Muñoz Lobato.


Valdelacasa de Tajo: Andrés Toribio Blázquez.


Valverde del Fresno: Pedro García Margallo.


Villanueva dela Vera: Luis Morén Gómez.


Villar del Pedroso: Sixto Díaz Jarillo y Saturnino Rivera Álvarez.


Villar del Pedroso-Navatrasierra: Celestino Garvín Delgado y Julián Rivero Garvín.




LA ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), DESDE AQUÍ UN AÑO MÁS, SOLICITA Y ALIENTA A LA JUNTA DE EXTREMADURA, A LA ASAMBLEA DE EXTREMADURA, A LAS DIPUTACIONES DE BADAJOZ Y CÁCERES, Y EN CONCRETO A LOS AYUNTAMIENTOS EXTREMEÑOS, de donde eran naturales todos estos extremeños deportados, menciones simbólicas e institucionales de reconocimiento y homenaje de sus vecinos, que fueron deportados y algunos de ellos exterminados en dicho campo.

sábado, 1 de mayo de 2021

EXTREMADURA: 1° DE MAYO, EN LA MEMORIA

 EL 1° DE MAYO, EN LA MEMORIA 



El 1° de mayo de 1886, una huelga por la jornada de ocho horas estalló de costa a costa de los Estados Unidos. Más de cinco mil fábricas fueron paralizadas y 340.000 obreros salieron a las calles en defensa de sus derechos. En Chicago las movilizaciones duraron varios días, y culminaron en la masacre de la plaza Haymarket, el 4 de mayo y en el posterior juicio amañado contra los dirigentes anarquistas y socialistas de esa ciudad, cuatro de los cuales fueron ahorcados, un año y medio después. 

Cuando los mártires de Chicago subían al cadalso, concluía la fase más dramática de la presión de las masas asalariadas (en Europa y América), en su lucha por limitar la jornada de trabajo. Fue una lucha que duró décadas, que suele ser olvidada, ocultada o limpiada de todo contenido social y reivindicativo, hasta el punto de transformar el Primero de mayo, en un mero día “festivo” más. 

Precisamente ahora se cumplen 85 años del último Primero de Mayo de 1936, celebrado en Extremadura antes del golpe militar fascista, contra la II República. El golpe de Estado tuvo una primera funcionalidad en Extremadura, la de abrir paso a la contrarrevolución agraria y desatar una brutal represión para acabar de una vez por todas con aquel sueño de unos modelos sociales más libres y justos. El golpe de muerte, el que derribó por las armas aquellas esperanzas, nació, como sabemos, desde arriba, desde los poderosos grupos oligárquicos que nunca toleraron lo mucho que la República tenía de democracia social y de soberanía popular.



1º de mayo 1936. Zafra (Badajoz)


Badajoz pagó con una masacre el haber sido la provincia de vanguardia de la reforma agraria. Las pacíficas ocupaciones de fincas de marzo del 36, tuvieron su contrapunto, meses más tarde, cuando el paso de la denominada “Columna de la muerte” sembró de terror y desolación nuestra tierra. Como ha sido puesto de manifiesto por el historiador Francisco Espinosa, existió una relación causa-efecto entre la participación activa en aquellas movilizaciones primaverales y la posterior represión del verano de 1936. Miles de aquellos campesinos desheredados que tuvieron la osadía de cuestionar el sistema de propiedad y las relaciones sociales vigentes, y que se rebelaron contra las injusticias seculares, hubieron de pagar un alto precio por ello. Muchos lo hicieron con su vida, otros con el exilio. La brutalidad de la represión fascista, buscaba acabar con el sueño de una sociedad más igualitaria. 

Las ejecuciones llevadas a cabo, en Badajoz y en tantos pueblos de nuestra comunidad, fueron una de las primeras evidencias ante el mundo del programa de exterminio que el fascismo había emprendido, mayoritariamente materializado sobre la población obrera y campesina, muy concienciada y luchadora de nuestra tierra.


1º de Mayo de 1936. Fregenal de la Sierra (Badajoz).


Muchos de los que aparecen en las viejas fotografías de aquellas esperanzadas y reivindicativas manifestaciones del 1º Mayo de 1936, fueron asesinados. Reseñemos pues, la carga emotiva de aquellas fotos, en contraste con la brutal represión posterior que se llevó por delante sus sueños y esperanzas. Vieron frustrada su lucha y su destino, enterrados junto a la II República, en fosas y cunetas, en las que algunos aún se encuentran. 


1º de Mayo de 1936. Montijo (Badajoz).

Badajoz y su provincia, fueron y es preciso recordarlo, durante el primer tercio del siglo XX, en especial durante la II República, un importante foco de ideas políticas, con importante presencia de los mayores sindicatos del momento. Casi nadie recuerda hoy en día, a sus dirigentes, muertos la mayoría de ellos por la represión y otros olvidados en el exilio. Y sin embargo, todavía permanecen en muchos de nuestros pueblos y ciudades, algunos nombres de calles, monumentos, símbolos y ritos del franquismo. Es el momento de cambiar eso, y de devolver la dignidad a quienes defendieron la libertad con la palabra hasta que un golpe de Estado les obligó a hacerlo por las armas. 





Queremos por último, a título de ejemplo, hacer un modesto recuerdo a FRANCISCO SOBRADO COSSIO, unos de los fundadores de la CNT en Badajoz, trabajador de Correos en 1936, que durante la defensa de la ciudad había estado en el gabinete de Correos y telégrafos de Badajoz, y que fue condenado a muerte por un Consejo de Guerra sumarísimo franquista, siendo ejecutado el 7 de Mayo de 1937, acusado de formar parte del “comité revolucionario de telégrafos”.



Sólo teniendo presente lo que ocurrió, adquiere total significación la fecha como la de hoy, “Día Internacional de los Trabajadores”.


Que la memoria se imponga a la amnesia.


IN MEMORIAM. Para todos los asesinados y desaparecidos en Badajoz y Extremadura. Verdad, justicia y reparación.




ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA-ARMHEX.

martes, 20 de abril de 2021

La ARMHEX ha solicitado al Ayuntamiento de Montijo el cumplimiento inmediato de la Ley para que sin más dilaciones se retire del espacio público el vestigio franquista conocido como Cruz de los Caídos.

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de Montijo el cumplimiento inmediato de la Ley de la Memoria Histórica (tanto la estatal de 2007 como la autonómica de 2019), así como de las recomendaciones de la Diputación de Badajoz para que sin más dilaciones se retire del espacio público el vestigio franquista conocido como Cruz de los Caídos.




La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura, quiere manifestar su preocupación, pues según consta en los planos, en la remodelación del Parque Municipal y Parque “Juan Méndez” de esa localidad de Montijo (Badajoz), al parecer y en principio se pretende mantener un elemento simbólico franquista, como es la “Cruz de los caídos”.

Tenemos que recordar que este elemento está incluido dentro del “Catálogo de vestigios franquistas de la provincia de Badajoz” de la Diputación de Badajoz aprobado en 2018, y en el mismo ya se recomendaba al Ayuntamiento de Montijo la RETIRADA del espacio público donde actualmente se ubica el citado elemento y su “traslado al cementerio”. Según se deduce de la información disponible, la remodelación del citado parque es una obra promovida por esa Entidad local, financiada con Fondos FEDER (U.E) y de la Diputación de Badajoz, con un presupuesto de 241.218,24€, es decir, fondos públicos, y, por tanto, extraña que se mantenga dicho vestigio franquista y no se proceda a su retirada, conforme es obligado legalmente.

Paradójicamente la reforma y embellecimiento que actualmente acomete el Ayuntamiento, realzará aún más su presencia en el espacio público., si no se retira.



Se trata claramente un «símbolo contrario a la Memoria histórica y democrática» y así lo entendió la Diputación de Badajoz en el presente caso, dado que fue erigido, como ya hemos dicho, con vocación monumental en exaltación de los vencedores de la contienda.

En definitiva y así lo hemos de manifiesto al Ayuntamiento de MONTIJO, en el caso del monumento denominado “Cruz de los Caídos” sito en Montijo, podemos afirmar sin lugar a dudas, que con base en los antecedentes históricos y con base en la legislación aplicable, especialmente el art. 15.1º de la Ley 20/2007 y en el art. 25.1º de la autonómica Ley 1/2019, de 21 de enero, de memoria histórica y democrática de Extremadura, la vinculación entre los orígenes del monumento citado, la finalidad para la que fue construida, los responsables de su construcción y la utilización que se hizo del mismo durante años, por un lado, y la exaltación del golpe militar de 1936, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura, por otro lado, resulta evidente y notoria. Obviamente, fue erigida con el exclusivo fin de exaltar la sublevación militar golpista de 1936, a la Guerra Civil y a unos únicos muertos, en este caso a los caídos del autodenominado "bando nacional". En todo caso hemos de insistir que la citada cruz por estos motivos, no es un símbolo religioso, sino claramente político conmemorativo.



Está acreditada la iniciativa, promoción y titularidad pública municipal del monumento. Es evidente que, en este caso, la Iglesia católica no solicitó ni promovió su construcción, ni la financió, ni en ningún momento fue propietaria del citado monumento, por lo que en todo caso la decisión sobre su eventual retirada del espacio público, le corresponde en exclusiva al Ayuntamiento de Montijo.