viernes, 20 de septiembre de 2013

LA ARMHEX ORGANIZA LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO: “Manuel Gómez Cantos. Historia y memoria de un mando de la Guardia Civil" del historiador F. Javier García Carrero.






La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), se complace en comunicar el acto de presentación del libro:


“Manuel Gómez Cantos. Historia y memoria de un mando de la Guardia Civil" 


(Editorial Universidad de Extremadura y Universidad de Córdoba)


Autor: Francisco Javier García Carrero.



Intervendrán en el acto:

Francisco Javier García Carrero 

Historiador, Profesor de Historia del IES Bioclimático de Badajoz y autor del libro.


Julian Chaves Palacios

Historiador y Profesor Titular de Historia Contemporánea de la UEX




JUEVES, 26 de SEPTIEMBRE de 2013, a las 20.15 h.
Entrada Libre
Patio de Columnas

Palacio Provincial

Calle Obispo San Juan de Ribera, 6 – 06002. Badajoz

ORGANIZA:

ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX).



Colabora:

ÁREA DE CULTURA DE LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE BADAJOZ




ALGUNOS DATOS SOBRE EL LIBRO:


El libro "MANUEL GÓMEZ CANTOS. HISTORIA Y MEMORIA DE UN MANDO DE LA GUARDIA CIVIL", recientemente editado por la Universidad de Extremadura y la Universidad de Córdoba, no es si no un profundo estudio biográfico sobre este mando de la Guardia Civil, de personalidad violenta, despiadada y carente de todo tipo escrúpulos, un autentico criminal, que murió en 1977, sin responder de sus crímenes y sus desmanes, que le hicieron tristemente famoso, hasta ocupar un funesto lugar en la historia de la represión franquista en Extremadura. Nombrar al que en 1936 era el sanguinario capitán de la Guardia Civil en Villanueva de la Serena (Badajoz), es aún hoy, 77 años después, sinónimo de muerte y miedo. Dejó una huella indeleble en los republicanos, a los que masacró inmisericordemente.

El estudio es fruto de un excelente trabajo de investigación del doctor en Historia por la UEX y profesor del I.E.S Bioclimático de Badajoz, Francisco Javier García Carrero, libro que será presentado el 26 de septiembre de 2013 en Badajoz, en un acto organizado por la ARMHEX con la inestimable colaboración del Area de Cultura de la Diputación de Badajoz.

El libro se centra en el estudio biográfico de uno de los guardias civiles de personalidad más conflictiva y un represor de primera fila que hizo carrera fundamentalmente, pero no exclusivamente, en el Tercio extremeño: Manuel Gómez Cantos. Se ha circunscrito al personaje en las distintas fases que le tocó vivir alejándose el autor de prácticas decimonónicas tan habituales en este tipo de estudios como son la hagiografía o aquellas que insisten en el individuo como singular forjador de la historia.

Después de analizar el estado de la cuestión bibliográfico, se ha estudiado su paso por la academia toledana y su mediocre expediente. Sus años como guardia civil durante la dictadura de Primo de Rivera y sus actividades en las tres Comandancias que conoció durante la experiencia republicana (Córdoba, Málaga y Badajoz). Su paso por la Guerra Civil como un oficial identificado con la postura sublevada que tuvo como respuesta por parte de la administración franquista la entrega de numerosas prebendas, delegado de Orden Público, entre otros cargos.

La última parte está centrada en su protagonismo contra el movimiento guerrillero antifranquista. Primero como gobernador civil en Pontevedra y después como máximo mandatario en la lucha contra el maquis extremeño. Se hace especial mención a sus indiscriminados actos represivos entre los que se encuentran los sucesos de Mesas de Ibor, que fueron, en última instancia, los que le llevaron ante un consejo de guerra que acabó con su carrera militar.

Junto al proceso represivo también se analiza una práctica menos conocida de su compleja personalidad: deudor moroso, confeso y reincidente, una experiencia que le acompañó a lo largo de toda su peripecia vital.

viernes, 30 de agosto de 2013

30 DE AGOSTO. En el Día Internacional de los Desaparecidos

Amado Viera Amores, Alcalde de Valencia de Alcántara (Cáceres), asesinado el 25-09-1936.
77 años desparecido




30 DE AGOSTO. En el Día Internacional de los Desaparecidos, la ASOCIACION PARA LA RECUPERACION DE LA MEMORIA HISTORICA DE EXTREMADURA, un año más, quiere sumar su voz a la de los familiares de las personas desaparecidas, especialmente a las extremeñas, y pedir al Gobierno del Estado español, que impulse una investigación oficial sobre todo los casos de desaparición forzada de aquel periodo, pues la desaparición forzada es una de las más graves violaciones de derechos humanos.

Más de 114.000 familias españolas, entre ellas muchas familias extremeñas, siguen sin saber donde están sus seres queridos, desaparecidos a consecuencia de la represión del los golpistas que provocaron la guerra civil y el franquismo.

Todas las acciones y omisiones que fueron cometidas, ordenadas, planificadas o instigadas desde 1936 por el movimiento golpista de sublevación militar anticonstitucional, pasaron a convertirse en hechos ilícitos de España en virtud de los principios de continuidad de la personalidad del Estado y de continuidad entre el movimiento insurrecto y el nuevo gobierno violentamente instaurado.

Las víctimas tienen derecho a la verdad, la justicia y la reparación, porque en realidad son víctimas de crímenes internacionales cometidos durante la Guerra Civil por los golpistas y la posterior represión franquista. Reconocer esos derechos debe suponer cumplir con obligaciones internacionales que España no puede obviar por más tiempo.

Las autoridades españolas no pueden seguir desoyendo a su sociedad civil, a las asociaciones de víctimas y a los órganos internacionales de derechos humanos. Su actitud compromete seriamente la responsabilidad internacional de España, porque es jurídicamente contraria al Derecho internacional. Además, es políticamente inaceptable y moralmente censurable, porque es la causa directa del sufrimiento permanente de los miles de familiares de las víctimas de crímenes internacionales que, durante largos años, reivindican con justicia su derecho a un recurso efectivo que satisfaga su derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación.

Además, como se ha demostrado, España tiene la obligación internacional de investigar los casos de desaparición forzada de personas durante la Guerra Civil y posterior represión franquista pendientes de esclarecimiento. Las víctimas y sus familiares tienen derecho a la tutela judicial efectiva, lo que significa que el Estado debe facilitar la investigación judicial de los casos pendientes, y auxiliar, con todos los medios a su alcance, a los familiares que deseen localizar, identificar y exhumar los restos de los desaparecidos.

En general, la legislación ordinaria debe ser concordante tanto con la Declaración de las Naciones Unidas contra la desaparición de personas, como con lo establecido en la Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, que también consagra la dimensión colectiva del derecho a la verdad, así como la obligación continuada del Estado de buscar e investigar los casos de personas desaparecidas, hasta que se halle su paradero.

Recordemos que el 20 de diciembre de 2006 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas y que todos los Gobiernos deben desde entonces, conmemorar este Día Internacional de los Desaparecidos.

Hoy, Día Internacional de los Desaparecidos, desde la ARMHEX pedimos al gobierno del estado español que asuma un compromiso categórico con los derechos humanos en cuanto a las desapariciones forzadas del franquismo se refiere. Las autoridades españolas deben facilitar el acceso a la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas de desaparición forzada durante la Guerra Civil y el Franquismo. Decenas de miles de personas fueron víctimas de desaparición forzada por parte de los golpistas tanto durante la Guerra Civil como durante la dictadura franquista, tras finalizar la guerra. Según los últimos estudios, son más de 114.000 personas y así se ha denunciado ante los tribunales españoles. Pero el Gobierno del Estado español, ahora bajo la presidencia del Sr. Rajoy, sigue obviando o al menos orillando, la responsabilidad del Estado de investigar estas graves violaciones de derechos humanos y garantizar justicia y reparación a todas las víctimas del franquismo, limitandose a hacer pública una breve declaración retórica el pasado viernes, sin la menor alusión a las victimas y desaparecidos a causa del franquismo, cuyos familares aún los buscan por fosas y cunetas. España tiene el deber de poner fin a la prolongada injusticia de la que han sido objeto las víctimas de desaparición forzada y sus familiares, llevando a cabo las investigaciones necesarias para dar a conocer el paradero de los restos de estas personas, y esclarecer las circunstancias en que tan graves abusos se produjeron. Las autoridades españolas tienen el deber ético y jurídico de cumplir sus compromisos con la legalidad internacional. En junio de 2010, se modificó el Código Penal con un injustificable “olvido”: no se ha incorporó expresamente el delito de desaparición forzada, conforme a la definición de la Convención de Naciones Unidas para la Protección de las Personas ante la Desaparición Forzada, que España ya ha ratificado. Igualmente, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas de Naciones Unidas lleva años solicitando al Gobierno español información sobre cuatro casos de desapariciones forzadas durante la Guerra Civil y el franquismo, sin que el Ejecutivo haya facilitado ningún tipo de información al respecto todavía. El citado Grupo de la ONU, en mayo de 2010 enfatizó sobre el derecho de las víctimas a la verdad. Durante el Examen Periódico Universal de España en Naciones Unidas celebrado el año pasado, el Gobierno se comprometía a examinar la recomendación de investigar, castigar y reparar los crímenes de desaparición forzada, independientemente del momento de su comisión, dada la naturaleza continuada del delito y de conformidad con sus obligaciones internacionales. Seguimos a la espera.

Uno de los muchos casos de extremeños desaparecidos, es el caso de AMADO VIERA AMORES (en la foto), Abogado, Alcalde republicano, de Valencia de Alcántara (Cáceres) en 1936. Nació en Ceclavín (Cáceres), el 11 de octubre de 1902. Estudió Derecho en la Universidad de Salamanca y ejerció la abogacía en la provincia de Cáceres, viviendo en Valencia de Alcántara, en dónde se casó y tuvo dos hijos, una de ellas es CONCHITA VIERA, miembro de nuestra asociación e infatigable luchadora por dignificar la memoria de su padre, así como del resto de las víctimas del franquismo.

Amado Viera Amores, fue un hombre estudioso y reflexivo, desde muy pronto sintió gran preocupación por los problemas sociales de la época, dejando reflejadas sus ideas en numerosos artículos y escritos en la prensa local y regional de época, especialmente sobre la cuestión agraria, la religión o la educación en España. Ideas de progreso, que le hicieron ingresar en el sindicato socialista “El Redentor” del que fue presidente por dos veces y, asimismo, en las Juventudes Socialistas, al mismo tiempo que colaboró activamente en la construcción de la Casa del Pueblo de la localidad. Bajo las siglas del partido socialista, accedió democráticamente a la alcaldía de Valencia de Alcántara en febrero de 1936, siendo el último alcalde democrático de Valencia de Alcántara, hasta que en la transición democrática, en pleno 1979, se llevaron a efecto elecciones municipales.

Tras el golpe militar en 1936, fue detenido el 25 de septiembre de 1936 (fecha de la que pronto se cumplirán 75 años), en su domicilio por varios falangistas, y requerido para que les acompañase a la Inspección de Policía, a la puerta de la cual le hicieron subir a un coche con rumbo desconocido, siendo público y notorio en el pueblo su asesinato ese mismo día, junto a otros 12 hombres, en la mina de la finca de "Cuadrillas de Arriba" del mismo término municipal de Valencia de Alcántara, en la que arrojaron sus cuerpos, según contrastadas investigaciones historiográficas. Tanto durante los días previos a su “paseo”, como mientras se lo llevaban, llamó a sus conciudadanos a mantener la calma y la convivencia pacífica. No llegó a cumplir los 34 años de edad.

Su cuerpo al igual que el de los otros 11 hombres, se encuentran aún hoy, en pleno 2012, en aquella fosa, sin que haya sido posible su recuperación, por la manifiesta negativa de los propietarios de la finca donde se ubica la misma, a permitir el paso a los técnicos, para las labores de prospección de la fosa, a pesar de que existe ya desde Noviembre de 2011, un proyecto aprobado para el sondeo arqueológico de esa fosa, por el Ministerio de la Presidencia del anterior gobierno, sin que hasta la fecha la Dirección General de patrimonio de la Junta de Extremadura, haya avanzado en el trámite del expediente de ocupación temporal forzosa del terrenos, tay y como se recoge en el art. 14.3º de la Ley 52/2007. Sin tal trámite, el Proyecto citado no puede ejecutarse, después de estar aprobado, por cumplir todos y cada uno de los requisitos legales.

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA, ha denunciado públicamente en varias ocasiones en los últimos años, que aún existen cientos de personas que fueron asesinadas y permanecen arrojadas desde entonces en cunetas y fincas de titularidad privada nuestra región; y lleva igualmente años luchando por reivindicar la memoria de Amado Viera Amores, así como de otros muchos desaparecidos, pues el caso de Amado es uno de muchos, intentando que los propietarios de las fincas autoricen la realización de las tareas necesarias para localizar y excavar la fosa, con la finalidad de recuperar los restos y que puedan ser enterrados dignamente y una actuación más decidida y tutelar de las administraciones públicas competentes, en especial a la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Extremadura, para con los familiares de estas víctimas.

sábado, 17 de agosto de 2013

GERVASIO PUERTA. IN MEMORIAM.



El incansable luchador antifranquista Gervasio Puerta García (Milagros, 1921), alias "el Rubio", falleció el pasado jueves 15 de agosto a los 92 años de edad. Agotado tras una larga lucha contra el cáncer, su cuerpo dijo basta en la mañana del jueves. En su honor, tal y como él deseó, no habrá ninguna ceremonia, entierro o crematorio, y su cuerpo ya ha sido entregado a la Universidad Complutense de Madrid para su estudio por la ciencia.

"Toda su vida ha sido una oda a la lucha. Nunca ha dejado de luchar por lo que creía. Se enfrentó al franquismo y hasta sus últimos días batalló por una democracia más justa y real. Su muerte nos ha dejado huérfanos a todos los demás", señala a Público Manuel Gambín, compañero y amigo de Gervasio, que actualmente ocupaba el cargo de presidente de honor de la Asociación de ex Presos y Represaliados Políticos Antifranquistas, donde también fue presidente durante más de 20 años.

La vida y la trayectoria de Gervasio están unidas de manera indisoluble a la lucha antifranquista y a la democracia. El poeta Marcos Ana, su amigo, dijo de Puerta que "su vida está jalonada por una riqueza vital en defensa de los valores de la libertad". Luis Pérez, actual presidente de la asociación de ex presos, lo califica de "hombre imprescindible", porque ha trabajado sin cesar "todos los días de su vida".

Con tan sólo 15 años y falseando su edad, Gervasio Puerta se alistó en el ejército republicanopara luchar contra el ejército golpista en defensa de la República. Con apenas 17 años, ya era teniente. "Durante la Guerra Civil, Gervasio perdió a casi toda su familia, incluido su padre, y a sus mejores amigos", recuerda Luis Pérez.

Con el ejército republicano en retirada, Gervasio cruzó la frontera francesa y fue recluido en loscampos de concentración de españoles en Francia de Argelés-sur-mer, Saint Ciprién y Barcarés. La experiencia de la derrota, sin embargo, no calmó sus ganas de luchar. Cuando estalló la II Guerra Mundial, Gervasio se unió al ejército francés para luchar contra las tropas alemanas de Adolf Hitler a la vez que continuó organizando un ejército de españoles que pudiera derrocar la dictadura de Francisco Franco desde los Pirineos.

En mayo de 1943, enrolado en las filas del PCE, Gervasio Puerta regresó de manera clandestina a España para reorganizar la resistencia desde dentro. Sin embargo, fue detenido por la Policía Político y Social de la dictadura y fue encarcelado entre 1946 a 1450, y una vez más en 1961 hasta 1965. Durante su tiempo de recluso pasó por las cárceles de Sevilla, Burgos y Carabanchel.

Su labor en prisión fue imprescindible para el resto de compañeros que le acompañaban. "Conocí a Gervasio en el penal de Burgos. Allí estuvo llevando un trabajo muy comprometido. Se encargaba de recibir información del exterior y trasladarla al resto de compañeros y al contrario, enviaba mensajes al exterior sobre las condiciones del penal a través de hojas de fumar", recuerda Manuel Gambín.

Ya en la precaria democracia, Gervasio participó con la Asociación de ex Presos y Represaliados Políticos Antifranquistas, de la que fue presidente durante 20 años y ocupó la presidencia de honor hasta su muerte. También colaboró en la formación de la Asociación de las Brigadas Internacionales en 1990 y posteriormente, en 1995, de la AABI, de la que fue vice-presidente.

En 2011, Gervasio dejó constancia de su vida en una autobiografía titulada Palomas tras las rejas, donde narró sus vivencias personales como activista, miliciano, encarcelado, represaliado y exiliado, así como de episodios clave de la historia de España como la Ley de Amnistía del 77 o la evolución de la precaria democracia.

Durante sus últimos años de vida su batalla se centró en el reconocimiento público de la memoria de todos aquellos y aquellas que fueron encarcelados por sus ideas políticas durante el franquismo. Se mostró partidario de buscar a los"asesinos fascistas" que aún siguen vivos y de restaurar la memoria de todos aquellos republicanos que, a día de hoy, siguen enterrados bajo cualquier cuneta del Estado español.


La ARMHEx, lamenta profundamente el fallecimiento de este gran luchador, sobre todo porque poco a poco por cuestiones biológicas, van desapareciendo estos protagonistas de nuestra historia silenciada durante tanto tiempo, sin un completo homenaje, de toda la sociedad española e institucional del Estado. Lamentamos tan irreparable pérdida de otro protagonista más de la lucha antifranquista, y públicamente la ARMHEX, trasmite sus condolencias a su familia y amigos.

sábado, 10 de agosto de 2013

BADAJOZ. 14 DE AGOSTO. CONTRA EL OLVIDO




El jueves 14 de agosto, se cumplen 77 años del inicio de la matanza de Badajoz por la Columna de la Muerte, al mando del teniente coronel Yagúe, de infausta memoria. 77 años del día más nefasto de la reciente historia de Badajoz, a partir del cual comenzó un período de violencia criminal que se llevó por delante a miles de personas, y que marcó para siempre la vida de esta ciudad.


La masacre que se desarrolló en la ciudad de Badajoz, a partir del 14 de agosto de 1936, fue una de las primeras evidencias ante el mundo, de la política de exterminio del adversario, programado por los militares golpistas.

Es posible que Badajoz sea la ciudad española en que, en relación con su población, un mayor número de personas fueran asesinadas a consecuencia del golpe militar y de la masacre realizada tras su ocupación en agosto de 1936.

El cementerio de San Juan, y otros lugares de la ciudad, pertenecen a la historia silenciada y oculta de Badajoz. Allí fueron asesinadas muchas personas que pasaron luego a fosas comunes, muchos incinerados, abiertas en el interior de dicho cementerio, hechos de los que existe documentación gráfica, como son las imágenes captadas por el cámara periodista francés René Brut que dieron la vuelta al mundo. No hay Memoria sin lugares, ni lugares sin Memoria.

Uno de los estudios más exhaustivos y documentados sobre la matanza es el realizado por el historiador Francisco Espinosa, quien, en su libro "La columna de la muerte" (Editorial Crítica, 2003), documenta unos 1.400 asesinatos registrados en los libros del cementerio y del Registro Civil, pero constata que las personas asesinadas podrían ser más de 3.800, pues muchos nunca fueron registrados.

Como dice el citado historiador sobre la represión franquista: "Dos fueron los instrumentos de los que se sirvieron los golpistas para llevar a cabo el plan represivo: los bandos de guerra y los consejos de guerra sumarísimos de urgencia. Es sobradamente conocido el bando publicado por la Junta Militar el 28 de julio de 1936; sin embargo son totalmente desconocidos aquellos con los que se funcionó realmente a nivel local desde el primer momento. En la práctica los bandos de guerra pretendieron dar un barniz seudolegal a la gran matanza del 36. Luego miles de personas serían inscritas en los registros civiles con la causa de muerte: "Aplicación del Bando de Guerra". No obstante, lo que interesa destacar de esta etapa fue el altísimo número de personas que quedaron sin inscribir en el registro Personas de cuya muerte no ha quedado huella alguna: detenidas ilegalmente, asesinadas y enterradas por lo general en fosas anónimas abiertas en los cementerios, en el campo e incluso en fincas particulares. El mapa de las fosas comunes se superpone a la España donde triunfó el golpe militar y se aplicó de inmediato el calculado plan de exterminio que los sublevados tenían previsto desde el principio".


"Respecto a la represión franquista cabe establecer tres etapas. La primera, la de la represión salvaje con los bandos de guerra, comprende desde el 17 de julio del 36 a febrero de 1937. La segunda, la de los consejos de guerra sumarísimos de urgencia, va de marzo de 1937 a los primeros meses de 1945. Podría parecer que el final de la guerra marca una separación pero realmente es lo mismo; quizás la disminución del ritmo represivo iniciado en el 36 se perciba a partir de 1943. Y la tercera sería la gran oleada represiva de fines de los cuarenta y de los años cincuenta, marcada por la eliminación de docenas de guerrilleros y de cientos de personas acusadas de servirles de apoyo".










Reseñas:



En la Portada del Diário de Lisboa del sábado 15 de agosto de 1936, el titular decía: "Badajoz ha sido entregada a los legionarios y regulares marroquíes.". "Escenas de horror y desolación en la ciudad conquistada por los rebeldes." La crónica la firma Mário Neves e incluye la entrevista con Juan Yagüe, donde le informa y no le desmiente que ya hubiera unos 2.000 fusilados.


Durante toda la jornada, se produjeron asesinatos por las calles de la ciudad, sobre todo a cargo de legionarios marroquiés. El mismo día 14, Yagüe ordenó el confinamiento de todos los prisioneros -la mayoría civiles- en la plaza de toros.


Según artículos publicados por los corresponsales de Le Populaire, Le Temps, Le Figaro, Paris-Soir, Diário de Lisboa y Chicago Tribune se produjeron ejecuciones en masa en varios lugares de la ciudad, y las calles aparecían sembradas de cadáveres.


El 15 de agosto, el enviado de Le Temps, Jacques Berthet, enviaba su crónica:


"alrededor de mil doscientas personas han sido fusiladas (…) Hemos visto las aceras de la Comandancia Militar empapadas de sangre (…) Los arrestos y las ejecuciones en masa continúan en la Plaza de Toros. Las calles de la ciudad están acribilladas de balas, cubiertas de vidrios, de tejas y de cadáveres abandonados. Sólo en la calle de San Juan hay trescientos cuerpos (…)".


El 18 de agosto, Le Populaire publicaba:


«Elvas, 17 de agosto. Durante toda la tarde de ayer y toda la mañana de hoy continúan las ejecuciones en masa en Badajoz. Se estima que el número de personas ejecutadas sobrepasa ya los mil quinientos. Entre las víctimas excepcionales figuran varios oficiales que defendieron la ciudad contra la entrada de los rebeldes: el coronel Cantero, el comandante Alonso, el capitán Almendro, el teniente Vega y un cierto número de suboficiales y soldados. Al mismo tiempo, y por decenas, han sido fusilados los civiles cerca de las arenas».


El martes 18 de agosto, el Premio Nobel de Literatura francés François Mauriac, publicó en primera plana de Le Figaro un artículo sobre los sucesos de Badajoz que conmocionó a Europa. El 30 de agosto apareció en el Chicago Tribune el famoso artículo de Jay Allen (ver recuadro inferior), en el que narró con gran crudeza los terribles sucesos de la ciudad.


El periodista portugués Mário Neves fue uno de los testigos de primera mano de los sucesos de Badajoz, en las crónicas que remitió al Diário de Lisboa, algunas de las cuales fueron censuradas por el gobierno de António de Oliveira Salazar, claramente favorable al bando franquista. Neves regresó a Lisboa horrorizado por el espectáculo del que había sido testigo, y se juró no volver jamás a Badajoz, pero lo hizo en 1982, para recorrer los lugares donde presenció estos hechos en un documental para televisión, fragmento del cual puede verse en esta entrada.



Dentro de programado plan de exterminio del adversario politico, los golpistas que tomaron la ciudad, asesinaron a tres de los alcaldes que la ciudad había tenido. Salvo Sinforiano Madroñero, que tiene dedicada una calle, los otros dos, permanecen en el casi olvido más absoluto tanto institucional como de una parte de la ciudadanía pacense de hoy. Es curioso como actualmente en Badajoz, hay varias calles dedicadas a alcaldes y a presidentes de la Diputación, que lo fueron ilegítamente durante la dictadura franquista sin ser elegidos, y sin embargo ningún recuerdo, ni honor ha dedicado la Corporación municipal de Badajoz, para entre otros, a Eladio López Alegría, primer alcalde republicano y primero en la historia de la ciudad, elegido a raíz de unas elecciones democráticas y a Juan Antonio Rodríguez Machín. Vaya aquí un recuerdo y algunos datos de estos tres alcaldes de Badajoz injustamente asesinados por la barbarie fascista, en aquel verano de 1936: 


F. Eladio López Alegría. Republicano. Concejal hasta el 14 de Agosto de 1936. Abogado, Fiscal y Corredor de Comercio, Secretario de la Cámara Urbana. Primer alcalde de la II República. Presidente de los Jurados Mixtos Agrarios. Presidente comisión para la reforma agraria en Badajoz. Fue asesinado el 16 de Septiembre de 1936, en las tapias del cementario.


Juan Antonio Rodríguez Machín. Republicano. (Acción Republicana). Tercer alcalde tras Rodrigo Almada. Concejal hasta el 14 de Agosto de 1936. Fue asesinado el 20 de Agosto de 1936. Natural de Orellana la Vieja. Vecino de Badajoz. 53 años. Soltero.

Sinforiano Madroñero Madroñero. Socialista. Alcalde en dos etapas. Era el alcalde de la ciudad el 14 Agosto de 1936. Natural de Santi-Spiritu. Vecino de Badajoz. 34 años. Soltero. Fue asesinado el 20 de Agosto de 1936, tras ser devuelto por las autoridades portuguesas tras su marcha al país vecino, donde sin respetar el Derecho internacional humanitario y de asilo, fue entregado sin procedimiento alguno y sin garantías jurídicas de clase alguna, por la policía política salazarista a elementos golpistas franquistas de Badajoz.



IN MEMORIAM. Para todos los asesinados y desaparecidos en Badajoz, en aquellos tristes días que sucedieron a aquel nefasto 14 de agosto. Verdad, justicia y reparación.

martes, 30 de julio de 2013

MANUEL GÓMEZ CANTOS. HISTORIA Y MEMORIA DE UN REPRESOR.





Acaba de llegar a las librerías el libro "MANUEL GÓMEZ CANTOS. HISTORIA Y MEMORIA DE UN MANDO DE LA GUARDIA CIVIL", recientemente editado por la Universidad de Extremadura y la Universidad de Córdoba, que no es si no un profundo estudio biográfico sobre este mando de la Guardia Civil, de personalidad violenta, despiadada y carente de todo tipo escrúpulos, un autentico criminal, que murió en 1977, sin responder de sus crímenes y sus desmanes, que le hicieron tristemente famoso, hasta ocupar un funesto lugar en la historia de la represión franquista en Extremadura. Nombrar al que en 1936 era el sanguinario capitán de la Guardia Civil en Villanueva de la Serena (Badajoz), es aún hoy, 77 años después, sinónimo de muerte y miedo. Dejó una huella indeleble en los republicanos, a los que masacró inmisericordemente.


El estudio es fruto de un excelente trabajo de investigación del doctor en Historia por la Uex y profesor del I.E.S Bioclimático de Badajoz, Francisco Javier García Carrero, libro que será presentado a finales de septiembre en fecha aún por concretar en Badajoz, en un acto organizado por la ARMHEX.

El libro se centra en el estudio biográfico de uno de los guardias civiles de personalidad más conflictiva y un represor de primera fila que hizo carrera fundamentalmente, pero no exclusivamente, en el Tercio extremeño: Manuel Gómez Cantos. Se ha circunscrito al personaje en las distintas fases que le tocó vivir alejándose el autor de prácticas decimonónicas tan habituales en este tipo de estudios como son la hagiografía o aquellas que insisten en el individuo como singular forjador de la historia.

Después de analizar el estado de la cuestión bibliográfico, se ha estudiado su paso por la academia toledana y su mediocre expediente. Sus años como guardia civil durante la dictadura de Primo de Rivera y sus actividades en las tres Comandancias que conoció durante la experiencia republicana (Córdoba, Málaga y Badajoz). Su paso por la Guerra Civil como un oficial identificado con la postura sublevada que tuvo como respuesta por parte de la administración franquista la entrega de numerosas prebendas, delegado de Orden Público, entre otros cargos.

La última parte está centrada en su protagonismo contra el movimiento guerrillero antifranquista. Primero como gobernador civil en Pontevedra y después como máximo mandatario en la lucha contra el maquis extremeño. Se hace especial mención a sus indiscriminados actos represivos entre los que se encuentran los sucesos de Mesas de Ibor, que fueron, en última instancia, los que le llevaron ante un consejo de guerra que acabó con su carrera militar.

Junto al proceso represivo también se analiza una práctica menos conocida de su compleja personalidad: deudor moroso, confeso y reincidente, una experiencia que le acompañó a lo largo de toda su peripecia vital.



Manuel Gómez Cantos, un mando de la Guardia Civil
entre el deshonor y la represión, que gozó siempre de la impunidad que le conferían sus galones, en aquella dictadura siniestra.


sábado, 13 de julio de 2013

INFORMES QUE DESINFORMAN





Hemos leído atentamente el informe “El tiempo pasa, la impunidad permanece”, presentado recientemente en la sede de Amnistía Internacional España en Madrid.


Pensamos que dicho informe adolece de graves descuidos u omisiones y al mismo tiempo incluye conceptos que ponen en entredicho el papel de AI en su larga y costosa lucha por la defensa de los derechos humanos universales.


En ninguna de las páginas del informe aparece la más mínima alusión al golpe militar de julio de 1936, que buscaba dar la vuelta a la victoria del Frente Popular en las elecciones generales de febrero de ese año y abortar así la experiencia republicana. Por el contrario, una y otra vez, el informe insiste en los crímenes cometidos durante “la guerra civil y el franquismo”. Esta omisión permite suponer que para AI el desencadenante del conflicto fue una guerra surgida por generación espontánea y en la cual dos partes en litigio equilibrado dirimieron sus diferencias en justa lid, ocasionando por doquier e igualitariamente lesiones a los derechos humanos. Esta visión, absolutamente falsa, nada tiene que ver con la realidad que nos ofrece la historia y la memoria.


La generosa contribución que AI hace a la causa del olvido instaurada por los triunfadores del golpe de estado resulta tremendamente perjudicial para la difícil lucha de las víctimas a las que el sangriento golpe de estado privó de la vida, de las pertenencias y del derecho a la justicia y la reparación, y también y necesariamente a la verdad. Lamentablemente, con este informe, AI no contribuye al esclarecimiento de la verdad, sino que se posiciona claramente del lado del revisionismo histórico.


Consecuentemente con este planteamiento, que omite que en el origen del conflicto posterior hubo un brutal golpe militar que en cuestión de semanas se impuso en más de medio país*, AI se permite aludir en su informe a “ambos bandos” en dos ocasiones:


Pág. 9: ”… los crímenes cometidos durante la Guerra Civil, por ambos bandos, y el franquismo“.


Pág. 29: “… investigar los crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos por ambos bandos durante la Guerra Civil, así como los crímenes de derecho internacional cometidos durante el franquismo“.


En este sentido desearíamos recordarle varias cosas:


1. La República no era “un bando”, sino el Gobierno legal elegido por los españoles en las elecciones generales de 16 de febrero de 1936. El único “bando” que allí había lo formaban los militares golpistas, que desde que declararon el ilegal estado de guerra se apartaron de la legalidad convirtiéndose más que en bando en una banda de criminales fuera de la ley y dispuestos a cualquier cosa con tal de conseguir el poder para ellos y para los que subvencionaban el golpe de estado.


2. Produce cierta extrañeza que AI no sepa que los crímenes cometidos en territorio bajo control republicano fueron investigados hasta la saciedad. Para comprobarlo solo hay que darse una vuelta por el Archivo Histórico Nacional y consultar los más de mil quinientos legajos de la llamada Causa General, el gran proceso judicial abierto por el franquismo contra la República. Allí verán los nombres de las víctimas, las declaraciones de los testigos, los informes judiciales y el paradero de las personas consideradas culpables así como de otras muchas que también fueron asesinadas.


Por otra parte nos gustaría que AI aclarase varios puntos:


- No nos consta que, en ningún momento desde la ejecución del golpe de estado y hasta hoy, haya existido por parte del Estado español dejación de la tutela judicial efectiva para los triunfadores del golpe de estado. En caso de estar equivocados nos gustaría conocer qué pruebas tiene AI de esa supuesta falta de tutela en el bando sublevado desde el momento del golpe hasta hoy.


- Consideramos que este informe, tan injusto para las víctimas y tan conciliador para los verdugos, constituye una prueba más de la victoria de aquella empresa, que fue el golpe de estado y su toma del poder por la fuerza.


Desde luego carece de sentido alguno que, tras varias décadas de rigurosas investigaciones sobre la represión, salga ahora AI olvidando que todo empezó por un golpe militar y hablando de ambos “bandos” y de la necesidad de que los jueces investiguen sus crímenes. ¿Ignoran acaso que de la llamada represión “roja” ya sabemos con bastante certeza el número y la identidad de las víctimas? La única represión que hace falta esclarecer de una vez es la otra, la “azul”, la franquista o fascista, con la que llevamos más de tres décadas y aún no podemos dar datos definitivos. ¿Y saben por qué? Porque la documentación que lo hubiera permitido fue ocultada o destruida y aún no puede consultarse y porque la política archivística desde la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985 hasta la actualidad ha permitido y fomentado una política restrictiva de acceso a los documentos.


Por todo ello, resulta lamentable leer tales expresiones y conceptos en un documento de un organismo que se supone que tiene por objeto la defensa de las víctimas. Infórmense antes de hacer públicos estos informes. Hace ya años que tanto la historia como la memoria han superado lo de “la guerra civil” que todo lo cubre y lo de “los dos bandos”, y que sabemos que el verdadero reto de la justicia española no es otro que asumir la realidad de la represión franquista.


Por todo ello, solicitamos a AI la subsanación de los errores mencionados, tan perjudiciales para la causa de la justicia, la verdad y la reparación de las víctimas del golpe de estado y de la dictadura posterior.


Testimonio personal de la firmante de este escrito:


Pertenezco a una familia de víctimas del golpe de estado de 1936 no contempladas en el ámbito de su informe. Mi abuelo, sus padres, dos hermanos y un cuñado fueron delatados, secuestrados y asesinados, sus hermanas rapadas y una tía, hermana de su madre, condenada a la pena de reclusión mayor, todo ello ocurrido entre el 3 de octubre de 1936 y el 23 de febrero de 1937 y ejecutado por grupos de hombres vecinos de su misma localidad, que no constituían ningún ejército. Ninguno de ellos tiene cabida en el informe.


En aquel pueblo, El Arenal (Ávila), no hubo frente, ni retaguardia, ni lucha bélica. Fueron sencillamente asesinatos y por tanto mi familia no fue víctima de ninguna guerra civil, sino víctima del golpe de estado, en la actualidad invisibles tanto para su país como para AI. Aquel pueblo fue uno de tantos lugares de la geografía española en los que no hubo enfrentamientos bélicos y, por tanto, no hubo crímenes de guerra. Las cifras de lo que se conoce como represión son de vértigo.


Francisco Espinosa Maestre
Historiador


Remedios Palomo
Familiar de víctimas del golpe de estado y ex socia de AI

miércoles, 10 de julio de 2013

FRANQUISMO O FASCISMO




La dictadura que el golpe militar de 1936 estableció en España, que la gobernó desde 1939 hasta 1978, se define fuera de España como una dictadura fascista. Cuando el Sr. Juan Antonio Samaranch, delegado de deportes durante aquella dictadura, y más tarde Presidente del Comité Olímpico, visitó Atlanta en EEUU para inaugurar los Juegos Olímpicos que tomaron lugar en aquella ciudad, la nota biográfica que el The New York Times publicó de él lo presentó como Director General de Deportes del régimen fascista liderado por el General Franco. Y así en Gran Bretaña y Suecia (entre otros muchos países) donde también viví y trabajé por largos periodos de mi vida. Solo en España se conoce aquel régimen como la dictadura franquista, término ampliamente utilizado no solo por las derechas sino incluso también (sorprendentemente) por las izquierdas. La causa de definir aquel régimen de esta manera se debe a un proyecto conservador altamente exitoso que tenía por objeto presentarlo como un régimen caudillista, autoritario, liderado por un general, que limitaba la expresión de libertades sin intentar, sin embargo, cambiar la sociedad e imponer una ideología totalizante a la población. Los que intentaban hacer esto último eran los regímenes totalitarios, tales como los regímenes comunistas. Estos eran no solo autoritarios sino también totalitarios pues promovían el comunismo, que es una ideología totalizante que quería establecer una nueva cultura, ideología y manera de pensar diferente y opuesta a la de un sistema democrático, laico y republicano.

Esta distinción entre regímenes autoritarios y totalitarios la había establecido el politólogo español Juan Linz, profesor de Yale, EEUU, y había sido adoptada por el Departamento de Estado de aquel país para justificar su apoyo a gran número de regímenes caudillistas latinoamericanos, indicando que no eran totalitarios y que, por lo tanto, tenían el potencial transformador en regímenes democráticos, cosa que no ocurría con los regímenes totalitarios tales como los regímenes comunistas, que no eran reformables y, por lo tanto, eran dignos de todo tipo de oposición.

Y el mismo Sr. Linz (español procedente de una familia militante de la Falange, el partido fascista español) negaba que el régimen español fuera totalitario y todavía menos fascista. Según él, el régimen liderado por el general Franco era autoritario pero con el tiempo fue cambiando, dando origen a un régimen democrático. Según este autor, aquel régimen liderado por el General Franco tuvo muy poco de fascista, pues la Falange (el partido fascista) fue una fuerza política con poco peso sobre el aparato del estado. Debido a la enorme influencia del Sr. Linz en las ciencias políticas españolas, esta visión fue ampliamente aceptada no solo por la comunidad académica sino por la cultura mediática y política dominante, de manera que incluso las izquierdas la aceptaron. Pocos líderes de izquierda se refieren a aquel régimen como fascista. A lo único a lo que se llega es a aceptar que puede que el régimen fuera fascista al principio, pero luego, con la llegada de los tecnócratas del Opus Dei a la gobernanza del país, el régimen cambió.

¿Qué es fascismo?

Veamos ahora los datos. El profesor Malefakis, Catedrático de la Universidad de Columbia en Nueva York, y uno de los mayores expertos sobre el fascismo europeo, ha definido las características del fascismo (según él, ocho) de manera tal que si un régimen político las tiene entonces es –según él- un régimen fascista. Veamos cuáles son y si el régimen que existió en España tuvo cada una de ellas, señalando la evidencia que lo avala.

Conforme al Profesor Malekafis, un régimen era fascista si:

1. estaba dirigido por un hombre presentado por el régimen como superhumano. Evidencia: el régimen dictatorial español presentaba a Franco como “Caudillo por la Gracia de Dios”. Yo no soy creyente, pero entiendo que es difícil alcanzar un nivel superior para un ser humano que el ser nombrado a dedo por Dios, dotándolo de características superhumanas. El hecho de que Franco fuera, en realidad, un personaje de gran mediocridad es irrelevante. El régimen lo presentó como superhumano;

2. este caudillo superhumano utilizó a un partido, creado antes del régimen, que le ayudó a tomar el poder y establecer su liderazgo en los distintos aparatos del Estado. Evidencia: dicho partido se llamó la Falange, partido creado e inspirado por el Partido Fascista Italiano, tal como reconoció su propio fundador, José Antonio Primo de Rivera;

3. este partido tiene que tener una ideología nacionalista extrema, con deseos imperialistas, con un canto a la fuerza militar y a la fuerza y masculinidad en general. Evidencia: esta fue la ideología que transmitía el régimen a través del partido;

4. tiene que tener pleno control de todas las instituciones mediáticas creadoras de opinión con fines propagandísticos, desde la radio, la prensa, las escuelas, las universidades. Evidencia: el dictador nombraba a dedo a todos los directores de todos los canales radiofónicos o de televisión, diarios y cualquier institución transmisora de información y persuasión;

5. este control tiene que tener como objetivo el de transmitir la ideología del régimen con el fin de crear una nueva mentalidad y un nuevo tipo de sociedad. Evidencia: esa ideología era un nacionalismo españolista extremo y un catolicismo profundamente reaccionario. Tanto el nacionalismo como el catolicismo son ideologías totalizantes que invaden todas las esferas del ser humano, desde la lengua hasta el sexo. En realidad, es difícil encontrar una ideología menos totalizante que el nacionalcatolicismo, que fue la ideología propia e impuesta por el régimen en todos sus medios de información. Desde la lengua que la población debía hablar hasta como realizar el sexo (dos esferas de máxima intimidad) estaban normatizados en aquel régimen, con sanciones (torturas, cárcel, asesinato y/o exilio) en caso de no cumplimiento;

6. el régimen debe intentar romper con un orden anterior para crear uno nuevo.Evidencia: el régimen dictatorial intentó no solo romper sino eliminar cualquier institución republicana, a la cual consideró como anti-española. Su objetivo era crear una sociedad opuesta a la sociedad democrática, laica y republicana, a la que intentó erradicar;

7. el régimen debe presentarse como creador de una sociedad nueva. Evidencia: elobjetivo explícito de aquel régimen fue alcanzar este objetivo de desarrollar una sociedad nueva, opuesta a la anterior republicana, con un imperialismo extremo, regida por una cultura religiosa liderada por la jerarquía católica profundamente reaccionaria, subordinando todas las instituciones económicas, sociales y políticas a este objetivo;

8. el régimen debe basarse en tener una alianza con grupos de poder económico y otros, subordinados al estado, que sirvan al poder totalizante. Evidencia: en España, todos los poderes y grupos fácticos, desde la Iglesia y el ejército hasta las grandes empresas y bancos y los grandes terratenientes, apoyaron al régimen, beneficiándose enormemente por ello;

Estas son, pues, las ocho categorías que Malefakis considera necesarias y suficientes para que un régimen fuera definido como fascista. Ahora bien, yo creo que estas categorías son incluso insuficientes (para expandir en este punto ver mi libro El subdesarrollo social de España, 2006, pp. 127-145). Hay que añadir tres que se encontraron en el nazismo alemán y en el fascismo italiano:

1. el régimen debe ser racista. Evidencia: el régimen dictatorial español justificó la conquista de América Latina y el imperio que se estableció en una supuesta superioridad de la raza española. De ahí que el Día Nacional (día que celebraba el imperio) se conocía como el día de la raza;

2. el régimen debe negar que el mundo empresarial y el mundo del trabajo tengan intereses contrapuestos. Evidencia: el régimen dictatorial negó la existencia de la lucha de clases, de donde deriva el establecimiento de los sindicatos verticales, en los que se incluía al empresariado y a los trabajadores;

3. el régimen debe ser profundamente anticomunista. Evidencia: el régimen se caracterizaba por su anticomunismo.

Argumentos en contra de la definición de aquel régimen como fascista: sí que lo fue pero solo al principio

Presentados con la evidencia de que el régimen dictatorial reunía estas once características, han aparecido toda una serie de contraargumentos (a los que contesto en el libro citado anteriormente) entre los cuales el que se repite más frecuentemente es que, aun admitiendo que el régimen pudo reunir estas características al principio, dejó de tenerlas pronto. La Falange, por ejemplo, excepto en la primera etapa de gran represión, fue perdiendo poder, cambiando la naturaleza del estado, dominado en su última etapa por los tecnócratas del Opus Dei. Este argumento ignora varios hechos. Uno, la complicidad del Opus Dei con la Falange y su reproducción del nacionalcatolicismo. Es más, la simbología fascista y su parafernalia continuaron hasta el último día de la dictadura. En la entrada de cada pueblo de España aparecía el símbolo fascista, junto con el nombre del pueblo. Y ello hasta 1978. También hasta esta fecha se requería juramento de lealtad al Movimiento Nacional (que tenía desde el uniforme hasta el saludo, el fascista) a todos los funcionarios públicos. Y así una larga lista de hechos.

El hecho de que en las últimas etapas la nomenclatura que controlaba el estado no fuera o no creyera en el fascismo es irrelevante. Tampoco la nomenclatura que controlaba el aparato burocrático en la URSS creía en el comunismo y en cambio se le llamó hasta el último día régimen comunista. En ambos casos, la nomenclatura eran personalidades que no se adherían a ninguna ideología, defendiendo solo y exclusivamente sus intereses personales (desde el Rey hasta Suárez, jefe del Movimiento Nacional). Pero ello no previene que se debiera definir a aquel Estado como fascista, pues todos sus símbolos así lo fueron.

Otro argumento que se ha utilizado en contra de definir aquel régimen como un régimen fascista fue la existencia de otros grupos y fuerzas políticas que competían con la Falange en su influencia sobre el Estado. En realidad, varios autores han considerado la Falange como un partido con escasa influencia. La evidencia muestra, sin embargo, lo contrario. La ideología dominante de aquel régimen reunía cada una de las once características definidas en este artículo. En cuanto a la pequeñez de la Falange, ignora que un partido o fuerza política puede ser de escaso tamaño y en cambio, su ideología, puede ser la hegemónica en el país. Los partidos liberales hoy en Europa son minoritarios y, en cambio, el neoliberalismo es hegemónico en Europa.

Por qué se quiere negar el carácter totalizante de aquel régimen

Una última observación. El lenguaje no es inocente. La narrativa oficial es siempre la que es promovida por la estructura del poder de un país, y lo mismo ocurre en España. Negar el carácter totalizante del régimen dictatorial, su nacionalcatolicismo, el ingrediente central del fascismo español, tiene una función política de enorme importancia, como podemos ver hoy. Las contrarreformas que está llevando el gobierno del Partido Popular y la ideología que lo sustenta tienen sus raíces históricas en el fascismo español. La obvia falta de cultura democrática del PP, su intento de recuperar un nacionalismo extremo, su negación de la plurinacionalidad de España, su represión de la clase trabajadora con pérdida de derechos laborales, sociales y políticos, su estrecho ligamen con los grupos fácticos y poderes económicos, sus contrarreformas educativas para generar “élites superiores” que gobiernen el país, su profundo nacionalcatolicismo, son todo ello reliquias del fascismo que caracterizó aquel Estado. No estoy, naturalmente, indicando que el PP o su cultura sean fascistas, pero sí que estoy subrayando que partes de esta cultura son heredadas del régimen fascista. Y soy consciente de que cuando lo defino como fascismo en lugar de franquismo, se generará una respuesta de hostilidad, no solo por parte de las fuerzas conservadoras españolas sino también incluso por parte de algunas izquierdas que ven el término fascismo como “excesivamente fuerte”. Y ahí está el problema. Viendo a aquel Estado como meramente autoritario no se dan cuenta de la continuidad de la ideología que todavía hoy rige el establishment conservador con la existente en aquel régimen dictatorial que científicamente puede demostrarse que fue de una ideología totalizante fascista.

Vicenç Navarro, actualmente es Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona).

sábado, 22 de junio de 2013

La ARMHEX suscribió el Manifiesto por la verdad histórica y la libertad de expresión



Manifiesto por la verdad histórica y la libertad de expresión

Este manifiesto surge ante la imputación, provocada por una denuncia de Falange, del periodista Gerardo Rivas Rico por la publicación, el pasado 22 de marzo de 2012, de un artículo en www.elplural.com con el título “El vicepresidente de Gobierno de Madrid le pide el perejil a la hija de Franco”. En dicho texto se quejaba de la exclusión de Garzón de la judicatura y añadía: 

“Cuando solamente –después vendrían las escuchas a los abogados de 'Gürtel' y los cursos de Nueva York– dos organizaciones, una, con un amplio historial de crímenes contra la humanidad y, la otra, un seudo-sindicato heredero de las esencias franquistas –Falange Española de las JONS y Manos Limpias– habían conseguido el beneplácito de la máxima instancia judicial –el Tribunal Supremo– para sentar en el banquillo al juez que intento acometer la investigación de los crímenes del franquismo”. 

Por ello, los historiadores abajo firmantes quieren manifestar lo siguiente: 

Se ha demostrado científica y suficientemente, a través de numerosas investigaciones rigurosas, la implicación de Falange Española de las JONS (a partir de abril de 1937 Falange Española Tradicionalista y de las JONS) en la represión desplegada en la zona controlada por el Ejército sublevado desde el golpe de estado contra la democracia republicana hasta bien avanzada la posguerra, ya consolidada la dictadura franquista. Son los propios documentos oficiales (del Ejército, de la Guardia Civil, de la Policía y de la propia Falange) los que dejan evidencia de esa implicación. Estas tareas represivas de Falange afectaron durante años a miles de personas en todo el país. Esta es, por tanto, una verdad científica cimentada en decenas de investigaciones que no admite discusión. 

Queremos mostrar nuestra más absoluta repulsa ante el hecho de que un periodista que constate una verdad histórica sea imputado por un juez que acepta la denuncia de Falange por buscar el “menoscabo del honor de Falange con vejaciones injustas, imputándole a FE-JONS, con temerario desprecio hacia la verdad, la comisión de delitos (…) para menospreciar y menoscabar públicamente la fama y el honor de dicha organización.” Sería como si en Alemania un juez aceptara una denuncia del partido nazi contra un periodista o historiador que escribiera sobre los crímenes contra la humanidad cometidos por los miembros de su partido durante los años treinta y cuarenta. En definitiva, no se trata sólo de un ejercicio de libertad de expresión, reconocida por el art. 20 de la Constitución, sino también del derecho a la verdad, difundida por historiadores y periodistas, y recibida por el resto de ciudadanos que tienen derecho a conocer lo sucedido en su propio país.

ENTRE los firmantes del manifiesto están entre otros muchos, los historiadores:

Sebastian Balfour (Historiador, LSE)
Antonio Miguel Bernal (Historiador)
Josep Fontana (Historiador)
Ian Gibson (Historiador)
JPaul Preston (Historiador)
Hilari Raguer (Monje benedictino e historiador)
Ricardo Robledo (Historiador)
Nicolás Sánchez-Albornoz (Historiador)
Ángel Viñas (Historiador), etc...

LA ARMHEX, es una de las muchas asociaciones que lo han suscrito.

Hacemos  un  llamamiento a sumarse, firmando en la web:



SOLIDARIDAD CON EL PERIODISTA GERARDO RIVAS

CONTRA LA IMPUNIDAD DEL FRANQUISMO

¡¡NO A LA IMPUTACION DEL PERIODISTA GERARDO RIVAS¡¡


CONCENTRACIÓN EN SU APOYO: 
MARTES 25 de Junio. 10,00 Horas.
Juzgados de Plaza de Castilla, 37 MADRID.
El próximo día 25 está llamado a declarar como imputado ante el juzgado número 37 de Madrid el periodista Gerardo Rivas, por haber afirmado en un artículo el pasado mes de marzo que Falange Española tenía un amplio historial de crímenes contra la humanidad. Falange se ha apresurado a poner una querella a este periodista por "menoscabo del honor" de esta organización. En ningún otro país donde operó el fascismo un juez habría admitido una querella así, pero Spain is different...

Antecedentes:


A partir de una denuncia de Falange, ha sido imputado el periodista Gerardo Rivas Rico por la publicación, el pasado 22 de marzo de 2012, de un artículo en www.elplural.com con el título El vicepresidente de Gobierno de Madrid le pide el perejil a la hija de Franco. Dejando a un lado las opiniones personales del autor respecto de las razones de la expulsión de la carrera judicial del magistrado Baltasar Garzón, cuestión en la que no entramos, en el artículo se afirma que FALANGE es una organización con un amplio historial de crímenes contra la humanidad, habiendo sido este el motivo el principal motivo de la denuncia.

Se ha demostrado científica y suficientemente, a través de numerosas investigaciones rigurosas, la implicación de Falange Española de las JONS (a partir de abril de 1937 Falange Española Tradicionalista y de las JONS) en la represión desplegada en la zona controlada por el Ejército sublevado desde el golpe de estado contra la democracia republicana hasta bien avanzada la posguerra, ya consolidada la dictadura franquista. Son los propios documentos oficiales (del Ejército, de la Guardia Civil, de la Policía y de la propia Falange) los que dejan evidencia de esa implicación. Estas tareas represivas de Falange afectaron durante años a miles de personas en todo el país.

Esta es, por tanto, una verdad científica cimentada en decenas de investigaciones que no admite discusión.

Queremos mostrar nuestra disconformidad ante el hecho de que un periodista que constate una verdad histórica sea imputado judicialmente, al aceptarse la denuncia de Falange por buscar el menoscabo del honor de Falange con vejaciones injustas, imputándole a FE-JONS, con temerario desprecio hacia la verdad, la comisión de delitos para menospreciar y menoscabar públicamente la fama y el honor de dicha organización.. Sería como si en Alemania un juez aceptara una denuncia del partido nazi contra un periodista o historiador que escribiera sobre los crímenes contra la humanidad cometidos por los miembros de su partido durante los años treinta y cuarenta.

En definitiva, no se trata sólo de un ejercicio de libertad de expresión, reconocida por el art. 20 de la Constitución, sino también del derecho a la verdad, difundida por historiadores y periodistas, y recibida por el resto de ciudadanos que tienen derecho a conocer lo sucedido en su propio país.

El “Caso Gerardo Rivas” o la sombra del franquismo





El “Caso Gerardo Rivas” o la sombra del franquismo


Fue en un artículo publicado el año pasado en www.elplural.com cuando Gerardo Rivas, periodista y economista, recordando el juicio contra el juez Garzón, se refirió de pasada a Falange como una organización “con un amplio historial de crímenes contra la humanidad”. La reacción de Falange Española de las JONS no tardó en llegar, de modo que, tras un fallido acto de conciliación, FE-JONS presentó una querella en enero de 2013. Contra toda previsión esta fue aceptada a trámite por la magistrada-juez del Jugado nº 37 de Madrid, Purificación Elisa Romero Paredes. Los procuradores que representan a la organización falangista son Pablo Domínguez Maestro y Jorge Garrido San Román.

Google nos permite saber que la juez Romero Paredes fue la que en abril de 1997 desestimó la querella de SOS Racismo –antes lo habían denunciado sus propios alumnos– y justificó las palabras del profesor de Psicología de la Universidad Complutense Guillermo Quintana, quien había llegado a escribir en la obra que se utilizaba como libro de texto que los negros, los orientales y las mujeres son seres inferiores (Paz Álvarez, El País, 08/06/1997).

En cuanto a los procuradores, de Pablo Domínguez Maestro sabemos que representó a FE-JONS en la querella por prevaricación que esta presentó contra el juez Garzón en 2009, y de Jorge Garrido San Román es la propia Wikipedia la que nos informa de que, además de ser militar en excedencia y abogado, preside desde 2008 el sindicato nacionalsindicalista Unión Nacional de Trabajadores y es vicesecretario general de FE-JONS.

Los querellantes solicitan el pago de 15.000 euros, la divulgación de la sentencia y que Rivas cargue con las costas. En la querella se lee que este publicó la frase antes aludida “con temerario desprecio hacia la verdad” y “con la intención de menospreciar y menoscabar públicamente la fama y el honor de dicha organización política, ya que el autor no aporta ni hace referencia a ningún hecho concreto ni a ninguna sentencia judicial condenatoria de FE-JONS por ninguno de los hechos criminales aludidos que pudieran avalar sus temerarias y graves afirmaciones gratuitas”.

Y sigue: “… imputar a FE-JONS un amplio historial de crímenes contra la humanidad constituye una afirmación indudablemente injuriosa como mínimo, pues hace desmerecer a su destinatario de la consideración ajena al hacerlo pasar directamente (ella misma pues y no alguno de sus miembros –aunque aunque tampoco haya sido condenado jamás por ninguno de esos presuntos crímenes), por una organización criminal que ha causado directamente crímenes contra la humanidad”.

Por lo demás, los querellantes afirman que la libertad de expresión “no puede acoger ningún motivo o excusa que justificara el escarnio, la humillación y la denigración de FE-JONS que hizo el querellado”.

Resulta sorprendente leer a estas alturas afirmaciones como estas y carece de sentido alguno que la juez haya aceptado a trámite una querella semejante. Me explico. Hace ya varias décadas que la investigación histórica ha expuesto rigurosamente el papel jugado por Falange en el golpe militar de julio de 1936. Hay decenas de libros que lo explican con detalle. Estas investigaciones a pie de archivo nos han enseñado que Falange formó parte importante de la estructura represiva que segó miles de vidas en las regiones donde triunfó el golpe militar. En este sentido, ya que contamos con abundantes y variadas pruebas, no es temerario ni gratuito hablar del “historial de crímenes” de un partido que se reconocía fascista y que acató disciplinadamente las exigencias de la gran tarea.

Dicen los querellantes que no existe “ninguna sentencia judicial condenatoria de FE-JONS por ninguno de los hechos criminales aludidos” y que “jamás” ninguno de sus miembros ha sido condenado por esos “presuntos crímenes”. Se equivocan. A pesar de que lo lógico es que no las hubiera –¿cómo iban a juzgar los golpistas a los componentes del principal grupo paramilitar que estaba a su servicio?–, existen sentencias contra falangistas por hechos criminales. La causa es simple: los falangistas constituían el principal brazo ejecutor de los designios de los militares y de los sectores que propiciaron la sublevación. Tenían permiso para asesinar a quienes se les indicaba y a su vez formaban parte de la cúpula decisora. Sin embargo, fueron las extralimitaciones las que los llevaron en ocasiones ante un consejo de guerra y las que incluso acabaron con alguno en el paredón.

La historiografía es amplia. El acceso a los archivos judiciales militares, antiguas Auditorías de Guerra, nos ha permitido conocer numerosos expedientes relativos a falangistas por asesinatos, violaciones, robos, desfalcos y delitos de todo tipo. Los sumarios están a disposición de quien quiera verlos y los historiadores llevamos ya más de una década utilizándolos en nuestros trabajos. La huella de violencia que fue dejando Falange cabe seguirla en Andalucía, Extremadura, Castilla-León, Galicia, etc. Se trata del mapa de la España en la que triunfa el golpe militar y donde Falange se convierte en el rostro visible del “movimiento depurador”. Estas historias terribles no son ya cuestión de opiniones, sino hechos probados de los que nos informa hasta en sus detalles más escabrosos la propia documentación generada por los vencedores.

Me refería antes al hecho insólito de que la juez haya aceptado a trámite la querella. Tiene su explicación. Importantes sectores del mundo político y judicial no aceptan en modo alguno que el franquismo pueda ser enjuiciado y sus víctimas reconocidas plenamente y recompensadas. La defenestración del juez Garzón muestra hasta dónde han sido capaces de llegar para que todo siga en su sitio. Pero si puede caer un juez de la Audiencia Nacional, ¿por qué no ir contra un periodista? Es cuestión de probar. Las posibilidades son amplias.

Cuesta trabajo creer que un hecho como este ocurra treinta y cinco años después de la aprobación de la Constitución. Si un grupo de extrema derecha, asociado al golpe y a la dictadura, presenta una querella contra un periodista que dice algo ya establecido por la historia y hay una juez que la acepta a trámite, es que algo falla. Lo cierto es que el 25 de este mes tendrá lugar el juicio contra Gerardo Rivas. ¿Será posible poner fin a este despropósito?


Francisco Espinosa Maestre, historiador