domingo, 10 de abril de 2011

CIUDADANO NEGRIN



El próximo Martes, día 12 de abril, La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA, dentro de las diversas actividades que promueve este año, con motivo del 80º aniversario de la proclamación de la II República española, ha organizado un acto cívico de:

EVOCACIÓN DE LA FIGURA DE DON JUAN NEGRÍN

Tendrá lugar, el martes, 12 de abril de 2011, a las 20.00 horas, en el Salón de noble de la Diputación de Badajoz.

Intervendrán: El Catedrático de Historia contemporánea la UEX, Don Enrique Moradiellos y Doña Carmen Negrín, nieta del homenajeado y Presidenta de Honor de la Fundación Juan Negrín.

Como colofón del acto se proyectará como primicia, el DOCUMENTAL “CIUDADANO NEGRIN”, dirigido por Sigfrid Monleón, Carlos Álvarez, e Imanol Uribe, nominado a Mejor Película Documental en la XXV Edición de los Premios Goya de este año.

JUAN NEGRÍN, fue una persona extraordinaria, con absoluta independencia de los diversos cargos que desempeñó: ya fuera como profesor de fisiología, como parlamentario socialista o ministro de Hacienda durante la Guerra Civil o, finalmente, como jefe de gobierno de la República, y merece este pequeño y sencillo homenaje.

Si hay algún dirigente republicano denostado hasta la crueldad más insaciable por los vencedores de la guerra civil, éste fue, sin duda alguna, el doctor Negrín. Por su parte, los gobiernos democráticos posteriores a la dictadura no han tenido el coraje --o nunca tuvieron la más mínima intención-- de reivindicar una figura que no hace más que ennoblecerse con el paso del tiempo.

A Negrín le ha perseguido, básicamente, una mitografía alimentada por la propaganda del franquismo. Ésta le presentó como el enemigo por antonomasia en razón de su perversidad intrínseca, su deseo de vender la patria a Moscú y su voluntad de oponerse a la invencible razón de la España nacional. También le colgó las miles de muertes y destrucciones que implicó la resistencia.

El ilustre escritor Francisco Ayala (Premio Príncipe de Asturias, diplomático y miembro de la Real Academia Española) indica en sus memorias que, de haber llegado a tiempo, el liderazgo de Negrín podría haber cambiado el curso de la guerra.

Juan Negrín, jefe de Gobierno de la Segunda República entre 1937 y 1945, vivió los últimos años de su exilio en el anonimato, ocupado de la tutela de sus nietos Carmen y Juan, los vástagos de su hijo Rómulo, una víctima circunstancial de las sospechas y persecuciones de la Guerra Fría. Nunca respondió a la infinidad de maledicencias que vertieron sobre su figura, ensombreciéndola hasta nuestros días. Supo, nada más llegar a la jefatura del gobierno, que saldría malparado. Convertido en el chivo expiatorio de unos y otros, actuó siempre de acuerdo a su conciencia, sin hurtarse una sola vez al deber que le marcó el destino. Ha debido pasar mucho tiempo, cuando el olvido pesa más que todas las afrentas, para que el trabajo de los historiadores, distanciado de los antagonismos y deslealtades que acarrea todo conflicto bélico, pudiera restituir el calado intelectual, político e histórico de Juan Negrín, finalmente reconocido como un exponente clave de la Edad de Plata de la ciencia española y como el gran estadista de España en guerra.

En los últimos años ha salido a la luz la memoria de los vencidos en la guerra. Pero parece que nadie desde los poderes de la democracia actual se atreve a defender a la República. Casi nadie recuerda a sus grandes dirigentes, muertos la mayoría de ellos en el exilio, a quienes presidieron sus instituciones, hicieron sus leyes y dieron el voto a todos los ciudadanos. Y sin embargo, todavía están con nosotros muchos nombres de las calles, monumentos, símbolos y ritos del franquismo. Es el momento de cambiar eso, de devolver la dignidad a quienes defendieron la democracia y la libertad con la palabra y la ley. Hasta que un golpe de Estado les obligó a hacerlo por las armas.

Por último, en el documental “CIUDADANO NEGRIN”, que se estrenará al final del acto, al hilo de la evocación de sus nietos Carmen y Juan, podemos adentrarnos en su pasado familiar y profesional, recobrando de su archivo personal las imágenes y documentos que pueden esclarecerlo; para poner en contexto su acción política, con la ayuda de los historiadores Gabriel Jackson y Angel Viñas y buscado su huella en la montaña de las imágenes cinematográficas de su tiempo. Sobre unas y otras fuentes, los realizadores del documental (Sigfrid Monleón, Carlos Álvarez, e Imanol Uribe) han procurado dar la palabra al propio Negrín, que sea él, principalmente, quien desgrane a través de sus escritos, discursos y cartas, su biografía; desde su compromiso político hasta su vertiente más íntima, de manera que el espectador pueda seguir su trayectoria vital de primera mano y como si ésta sucediera ante sus ojos. El hallazgo de unas películas domésticas, filmadas por Negrín en el exilio, permiten convocar al ciudadano Juan oculto tras la cámara y sentir el pulso de esa dimensión presente al ciudadano Juan oculto tras la cámara y sentir el pulso de esa dimensión presente desde la que queremos restablecer su memoria para el espectador de nuestros días.


viernes, 25 de marzo de 2011

25 de marzo de 1936

Un terremoto de proporciones desconocidas por estas latitudes sacudió Extremadura el día 25 de marzo de 1936. Durante la madrugada de ese día, bajo un aguacero, y al grito de '¡viva la República!', decenas de miles de campesinos sin tierra (próximos a los 80.000 según las fuentes más fidedignas) invadieron, de forma pacífica y sin que se produjera incidente alguno con propietarios o fuerzas del orden, en un tono festivo, más de tres mil fincas que sumaban casi 250.000 hectáreas en prácticamente todos los términos municipales de la región, en lo que, sin lugar a dudas, constituye la mayor movilización popular de nuestra historia.

Este hito sin precedentes fue organizado y alentado por los dirigentes de los consejos provinciales del Secretariado de la Federación Española de Trabajadores de la Tierra (FETT), adscrita a la UGT, entre los que destacaron, entre otros, Nicolás de Pablo, José Sosa o Antonio Pulgarín, y fue puesto en práctica por los centros obreros de cada localidad en unos momentos de gran efervescencia política y social, un mes después de que el Frente Popular obtuviera el triunfo en las elecciones y se abrieran nuevas perspectivas y expectativas entre las capas populares y las clases sociales más desfavorecidas, que no estaban dispuestas a permitir, de nuevo, que sus anhelos y sueños se vieran truncados por la lentitud en la puesta en práctica de las reformas.

Así pues, las masivas ocupaciones de fincas significaron que el movimiento campesino extremeño, cansado de esperar más agilidad en la aplicación de la Ley de Reforma Agraria, se vio obligado a consolidar por la vía de los hechos consumados lo que por otras fórmulas legalistas no se podía conseguir: mitigar la dureza imperante en las relaciones sociales de nuestro campo y hacer frente de forma taxativa a los continuos incumplimientos de la legislación laboral por una gran parte de los terratenientes que, empeñados en boicotear las medidas reformistas que el régimen republicano iba aprobando, no dudaron en sabotearlo desde sus inicios con actitudes desafiantes y frases tan lapidarias como la conocida '¡comed República!', que empleaban para dirigirse a los campesinos desesperados que les demandaban trabajo en las plazas de nuestros pueblos.

Las pacíficas ocupaciones de fincas de marzo del 36 tuvieron su contrapunto, meses más tarde, cuando el paso de la denominada columna de la muerte sembró de terror y desolación nuestra tierra. Como ha sido puesto de manifiesto recientemente (Francisco Espinosa, 'La primavera del Frente Popular') existió una relación causa-efecto entre la participación activa en estas ocupaciones primaverales y la posterior represión del verano. Miles de esos campesinos desheredados que tuvieron la osadía de cuestionar el sistema de propiedad y las relaciones sociales vigentes y que se rebelaron contra las injusticias seculares, hubieron de pagar un alto precio por ello. Muchos lo hicieron con su vida, otros con el exilio. En consecuencia, no podemos olvidar que la Guerra Civil había estallado para que la clase poseedora de España, propietaria de la tierra, de las fábricas y de los bancos, pudiese conservar sus posesiones», como dijo H. R. Southworth en 'La destrucción de Guernica'.

Ni antes de esa fecha, ni después de ella, en Extremadura se ha asistido a algo similar. Por ello, por nuestros antepasados que lo hicieron posible y por el legado que transmitiremos a nuestros descendientes, por la memoria de todos, no podemos dejar ese hito histórico en el olvido.


Isidoro Bohoyo Velázquez, Historiador. Socio y miembro de la ARMHEX (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura).


miércoles, 23 de marzo de 2011

MIGUEL HERNANDEZ ERA CULPABLE


La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo comunicó el mes pasado el auto por el que se niega a revisar la sentencia del Consejo de Guerra que condenó a muerte al poeta Miguel Hernández, por el delito de adhesión a la rebelión. Sostienen que la sentencia ha perdido vigencia jurídica. Se frustran así las expectativas que había abierto la Ley de Memoria Histórica sobre la anulación de las sentencias de los tribunales de la represión franquista y de reparación de sus víctimas. Lo primero que sorprende es que la revisión de las resoluciones de los consejos de guerra sea competencia de una sala militar, una excepción heredada de la Transición, hoy inexplicable. Es la misma sala que ha venido denegando sistemáticamente la revisión de las condenas a muerte pronunciadas por aquellos infratribunales, con base en una falsa seguridad jurídica.

La familia del poeta esgrimió dos argumentos. El primero, que Miguel Hernández era inocente, como demostrarían las notas de recomendación de cuatro justos, amigos del escritor, que se atrevieron a testimoniar que era persona buena y honrada. Es una estrategia equivocada, en la que incurre también la Sala del Supremo al señalar que la sentencia tenía un “manifiesto sesgo político e ideológico”. Al mirar de frente al horror no se le puede reconocer racionalidad jurídica alguna. Miguel Hernández era culpable de haber defendido la legalidad democrática, con la palabra, la poesía y la propaganda, frente a los criminales que se habían alzado e impuesto un orden de terror. Claro que no se había rebelado. Ni él ni tantos que fueron condenados; ni tampoco las decenas de miles de personas, hombres y mujeres, asesinadas en aplicación del bando de guerra, ejecuciones extrajudiciales de las que el Estado todavía no ha dado cuenta; véase el vergonzoso caso de las 17 Rosas de Guillena, mujeres de entre 20 y 70 años fusiladas en octubre del 36, que siguen aguardando en una fosa común de Gerena (Sevilla), ahora localizada, una subvención económica para que sus familiares puedan identificar y recoger sus restos.

Lo esencial es que aquellos consejos de guerra no eran tribunales ni sus sentencias actos de justicia, sino piquetes de verdugos y hechos de barbarie. Como dijo el Tribunal de Núremberg en la causa contra los juristas nazis, “el puñal del asesino se ocultaba bajo la toga del juez”.

También alegaron los familiares del poeta que la Ley de Memoria Histórica planteaba un hecho nuevo, al declarar la injusticia de las sentencias que dictaron los ilegítimos tribunales de la represión. Este motivo no ha sido analizado por la Sala Militar. Y parecía concluyente. Sostener que aquella sentencia carece de vigencia jurídica, como dice la exposición de motivos de la ley, es una constatación simple. El auto debió explicar qué alcance tiene la categoría vigencia, aplicada a la resolución radicalmente injusta de un tribunal ilegítimo, para impedir su anulación. La sentencia debió perder toda vigencia cuando el poeta murió en la soledad y la miseria del penal, hace ahora 69 años a causa, no lo olvidemos, de las condiciones infrahumanas del encierro que el Estado fascista impuso a los presos políticos. Hambre, frío y enfermedades, esa era la dieta para los que no fueron asesinados por las balas del pelotón de ejecución. La vigencia se refiere a la eficacia de un acto en el tiempo y en el espacio. La nulidad es la única manera de hacer justicia al condenado, expulsando la sentencia y estableciendo que nunca debió pronunciarse, como primera forma de reparación de un daño inconmensurable.

La seguridad jurídica vuelve a mencionarse a propósito de las resoluciones de los tribunales de excepción. En la sentencia que denegó la revisión del caso Grimau, fusilado en 1963, la Sala Militar dijo que “había que garantizar la seguridad jurídica que la sociedad requiere” y concluyó que “la Autoridad militar judicial, legítima a todos los efectos, la aprobó (la sentencia de muerte) por considerarla ajustada a la ley, quedando firme”. Firme sigue y sin reparar el crimen. Valga recordar que la pretensión de mantenimiento de las sentencias del terror es antijurídica, no sólo porque ahora lo diga la ley, sino porque no hay interés que tutelar salvo el honor de las instituciones de la dictadura, un Estado ilegal según el derecho internacional. Nada pinta la seguridad para analizar dicha cuestión, que es de estricta (in)justicia.

Con todo, hay que advertir que si la sentencia sólo perdió la vigencia, es porque mantiene el estatuto de acto del derecho. El problema de fondo es el de una cultura jurídico política que sigue creyendo que la Transición se hizo de la ley a la ley, como alegó el Tribunal Supremo para no tramitar la recusación contra los magistrados que juraron lealtad a la dictadura; una cultura que se resiste a admitir que la instauración de un Estado de derecho ha de representar necesariamente un corte profundo con el orden precedente del Estado policial, como reclama una verdadera cultura de la legalidad democrática.

Habrá de esperarse al pronunciamiento del Tribunal Constitucional o del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; si no se estimaran las pretensiones de las víctimas, la decencia pública requerirá de una ley, como en Alemania respecto a los tribunales nazis, que anule las sentencias del horror. El daño causado por la condena a muerte del poeta Miguel Hernández sigue sin reconocimiento ni reparación. La presencia de aquellas sentencias infames compromete nuestro presente. Porque no son sentencias, sino crímenes de Estado.

Ramón Sáez es magistrado de la Audiencia Nacional.

viernes, 18 de marzo de 2011

Leocadio Mendiola, coronel de aviación republicano, natural de Badajoz

Placa de la Calle dedicada a Leocadio Mendiola, en Badajoz (1995).

Placa Laureada de Madrid

Imagen de Mendiola, en primer plano a la izquierda, junto a otros compañeros.


El coronel Leocadio Mendiola Núñez, el único aviador al que la Segunda República concedió la Placa Laureada de Madrid, era extremeño. Nació en Badajoz el 8 de febrero de 1909.

"No existe en toda el Arma un ejemplo de constancia en el servicio como el del mayor Mendiola, habida cuenta que vuela desde los comienzos de la guerra ininterrumpidamente". El teniente coronel Alfonso de los Reyes y González Cárdenas, en funciones de juez instructor, ponía así punto final en la Gaceta de la República del 31 de agosto de 1938 al expediente abierto para determinar si el aviador Leocadio Mendiola Núñez era merecedor de la Placa Laureada de Madrid, la más alta condecoración, por "hechos heroicos realizados por cualquier ciudadano en actos de guerra o considerados como tales". Y era merecedor. Pero Mendiola, que bombardeó a la Legión Cóndor nazi y al acorazado Deutschland, jamás recibió la medalla.

"Hubiera llevado muy orgulloso sobre mi pecho la Laureada por estar muy bien ganada", declaró Mendiola en 1998, poco antes de morir. Su familia es partidaria de que el Gobierno idee alguna fórmula para materializar la distinción de la que se hizo acreedor el militar. Porque el único honor con que fue distinguido en vida fue el hecho de que el Ayuntamiento de Badajoz, su tierra natal, bautizase una calle con su nombre en 1995, en una urbanización a la entrada de la barriada de Suerte de Saavedra, paralela a la Carretera de Sevilla, de la capital pacense.

Leocadio, hijo de un sargento de Infantería, nació el 8 de febrero de 1909. Tras ingresar como voluntario en el cuerpo de ingenieros de Aviación, fue destinado en julio de 1926 al aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, ascendiendo a sargento al año siguiente. En los años posteriores realizó el curso de piloto en Alcalá de Henares y más tarde el de ametrallador-bombardero. Después de diversos destinos en León y Sevilla, solicitó su traslado en junio de 1935 al Grupo 31 de Getafe (Madrid), donde un año después le sorprendió la Guerra Civil.

Desde el estallido del conflicto, Mendiola destacó por su actuación, primero en los frentes de la sierra y luego en la defensa de Madrid, siendo uno de los primeros pilotos españoles que formaron en la escuadrilla de bombarderos Túpolev SB-2, más conocidos como Katiuskas, cuyos jefes eran rusos. Su coraje y audacia en las batallas del Jarama y de Brunete le valieron sucesivos ascensos. Luchó en Teruel al mando del Grupo 24 de Katiuskas, ya con el empleo de comandante, y tras la batalla del Ebro siguió contribuyendo a los desesperados intentos de frenar el avance de las tropas del general Francisco Franco y los sublevados contra la República.

Una de las acciones más relevantes protagonizas por el bravo piloto fue el bombardeo, el 29 de mayo de 1937, del acorazado alemánDeutschland en aguas próximas a Ibiza, causándole numerosas bajas. Adolf Hitler decidió vengar dos días después este ataque a su flota con una acción de represalia: una lluvia de fuego sobre la ciudad de Almería a cargo de una flotilla dirigida por el acorazado Admiral Scheer, que dejó decenas de muertos y heridos.

Pero quizá la hazaña más conocida del aviador Mendiola es el ataque efectuado el 16 de diciembre de 1938 sobre el aeródromo de La Sénia (Tarragona), donde estaba acantonada la Legión Cóndor nazi, autora de la terrible acometida realizada el 26 de abril de 1937 sobre la población civil de Gernika (Vizcaya). Este episodio, que se saldó con varios cientos de víctimas, llegaría a convertirse en un símbolo mundial de los horrores de la guerra gracias al cuadro pintado por Pablo Picasso. El piloto republicano, que se jugó el cuello con la temeraria incursión contra el nido de la Legión Cóndor, fue recompensado con el ascenso a teniente coronel.

En una entrevista concedida al coronel Vicente García Dolz, publicada en la revista Aeroplano en 1999, Mendiola recordaba así aquel episodio que tanto marcó su propia biografía: "Tenía metida en la cabeza la idea de bombardear a los alemanes en su propia madriguera. Eso constituía una acción bélica realmente histórica. En La Sénia, la Legión Cóndor había concentrado toda su aviación de caza y gran número de bombarderos. Tenían cubierto todo su espacio aéreo por moderna artillería antiaérea... La Jefatura de Aviación no quería autorizarme tal bombardeo, pues estimaba que constituía un suicidio. Yo le recordaba que los alemanes tenían dos grandes deudas con la República: el bombardeo aéreo sobre Gernika y el naval sobre Almería. A todo ello añadía yo la deuda personal del Deutchland sobre mis Katiuskas, pues estuvieron a punto de matarnos. Después de mucho insistir, el general Ignacio Hidalgo de Cisneros me llamó". Y, según el legendario aviador, Hidalgo le dijo: "No le autorizo, pero lo tolero para su satisfacción y sus fervientes deseos".

En febrero de 1939, con 30 años recién cumplidos, tuvo que cruzar a pie la frontera franco-española, en medio de una intensa nevada, junto con su hermano el sargento Juan Mendiola, para hacerse cargo de una partida de 72 aviones Katiuskas destinados a engrosar la fuerza aérea republicana. Pero la operación fracasó: Francia acababa de reconocer al Gobierno presidido por Franco... y los citados aparatos habían sido devueltos a Rusia.

El 2 de marzo de 1939, el Gobierno de Madrid nombró a Mendiola comandante militar de Murcia cuando la victoria de los nacionales y la derrota de los republicanos eran más que imparables. "Un disparate en medio de aquella descomposición final", recordaría él muchos años después. Afortunadamente, varios oficiales amigos y el jefe del sector aéreo, el comandante Abelardo Moreno Miró, le advirtieron de que no tomara posesión del cargo porque le estaban esperando en Murcia para pegarle cuatro tiros. "Salvé mi vida escuchando su consejo".

Ante el negro panorama que pintaba el inminente final de la Guerra Civil, el teniente coronel Mendiola decidió exiliarse. Voló con su Katiuska desde la base de Los Llanos (Albacete) hasta Orán (Argelia), donde permaneció tres años encarcelado y en un campo de concentración custodiado por senegaleses. En octubre de 1942 embarcó en Casablanca en un buque portugués en el que consiguió llegar a México. Y en este país americano trabajó en una fábrica de estufas, en una empresa farmacéutica y de instructor de vuelo. Además, se casó con una ciudadana de ese país, ya que su primera esposa, Marcelina García Viejobueno, natural de Budía (Guadalajara) había fallecido en su exilio en Rusia.

Después de tantas batallas y tantas peripecias vitales, Mendiola decidió regresar a España. Murió en Barcelona, el 18 de julio de 1998.

¿Pero qué pasó con la Placa Laureada de Madrid? Mendiola nunca llegó a recibirla. El 5 de febrero de 1939, la avioneta Spartan inició el despegue en Figueres (Girona) llevando la documentación acreditativa del procedimiento abierto a tal fin, pero, desgraciadamente, todos los papeles resultaron carbonizados porque la aeronave se incendió al estrellarse contra un camión cisterna. Así que el proceso administrativo no culminó con su publicación en el Boletín Oficial... y Mendiola se quedó para siempre sin su condecoración.

Pese a eso, siempre ha habido una cierta confusión al interpretarse que había recibido la Laureada a tenor del visto bueno del instructor del expediente, publicado en la Gaceta de la República el 31 de agosto de 1938. Tanto es así que, en 1997, Mendiola fue agasajado como un héroe por el teniente general Juan Antonio Lombo, jefe del Estado Mayor del Aire, y otros altos cargos, según atestigua el historiador Juan Riesgo, que estuvo presente en la ceremonia.

En la propia web oficial del Ejército del Aire consta que "en 1938 se le concedió la Placa Laureada de Madrid". Y no sólo eso, sino que en la Sala de Laureados del Museo del Aire existió hasta hace varios meses una Placa Laureada de Madrid y, junto a ella, los nombres de quienes recibieron tal condecoración: el general Vicente Rojo Lluch, por la toma de Teruel (1937); el almirante Luis González de Ubieta, por el combate del Cabo de Palos (1938); el general José Miaja Menant, por la defensa de Madrid (1938), y el coronel Mendiola. Pero hace varios meses, un mando -militar, por supuesto- decidió retirar la Placa Laureada de Madrid del más noble salón del museo y, por ende, toda referencia al heroico aeronauta republicano.

"A mi marido le habría hecho mucha ilusión recibir la Placa Laureada, pero con el paso del tiempo se resignó y solía decir que lo que él había hecho ya había quedado para la historia", declaró el año pasado su viuda a un conocido periódico el pasado año. "El Ministerio nunca ha tenido demasiado interés en reparar este fallo", se queja su hijo, el capitán de corbeta Rafael Seva.

Mendiola no reclamó nada personalmente. Pero el abogado y tertuliano televisivo Javier Nart Peñalver, con el que aquel había trabado cierta amistad, lo hizo por él: envió un escrito en octubre de 2004 al entonces ministro de Defensa, José Bono, planteándole que "se integre la Placa Laureada de Madrid en la histórica Cruz Laureada de San Fernando, comprendiéndose como parte de los condecorados a los que la recibieron, con otro nombre, del Gobierno republicano". En consecuencia, Nart solicitaba a Bono "que se considere incluido [en esta distinción] a Mendiola, a quien se le otorgó y nunca la recibió".

Según fuentes del Ministerio de Defensa, Franco dictó en 1947 una directriz ordenando la prescripción de las recompensas que estaban en tramitación hasta esa fecha. Las mismas fuentes consideran difícil que se puedan satisfacer los deseos de la familia Mendiola porque eso podría abrir una impredecible vía de reclamaciones para otros combatientes republicanos. En cualquier caso, el expediente Mendiola está en manos de la Comisión Interministerial para el Estudio de la Situación de las Víctimas de la Guerra Civil y el Franquismo, creada en septiembre de 2004 y dependiente de Presidencia del Gobierno.

A la vez, Defensa ha encargado una investigación para aclarar cuándo, cómo y por qué se retiró la Placa Laureada de Madrid existente en el Museo del Aire así como el texto existente bajo un cuadro de Mendiola en el que se detallaba que el aviador había sido merecedor de tan alto honor.

La Placa Laureada de Madrid fue la más preciada condecoración militar concedida por la República Española durante la Guerra Civil (Reglamento de la Placa Laureada de Madrid. Gaceta de la República: Diario Oficial, núm 145, 25 de mayo de 1937). La "Placa Laureada de Madrid" se concedió únicamente en cuatro ocasiones, siendo los premiados Vicente Rojo Lluch, Luis González de Ubieta,José Miaja Menant y Leocadio Mendiola.



sábado, 12 de marzo de 2011

Conferencia: «Historia y memoria histórica», por Ángel Viñas



Conferencia plenaria, impartida por el Catedrático Ángel Viñas, en el IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010.

La colgamos y recomendamos su visionado, por su excepcional interés.

Como es bien sabido, historia y memoria histórica no son términos equivalentes si bien entre ellos existen relaciones intensas y complejas. En una España ideal la obra de recuperación en ambos campos tras los largos años de dictadura hubiera podido ir de par en par. No ha sido así y los decalajes entre ellos han sido habituales.

La recuperación de la verdad histórica se inició prontamente tras la muerte del dictador. Se ha acentuado al compás de la apertura de archivos, españoles y extranjeros. La de la memoria histórica, indisolublemente ligada a la represión en la guerra y postguerra, hubo de esperar.

A medida que su horror fue revelándose, tanto por la investigación en archivos como por el trabajo de campo sobre la puesta al descubierto de las "fosas del olvido", el equilibrio entre ambos campos parece haberse roto a favor de la recuperación de la memoria.

Esto, a pesar de las polémicas que ha despertado, es una evolución positiva. De no haberse producido la movilización de una parte de la opinión pública es verosímil que todavía hoy no se dispusiera de una mínima armazón jurídica para continuar dicho proceso.

Simultáneamente los mitos fundacionales de la dictadura, que en parte se remontan a los tiempos mismos de la conspiración contra el régimen republicano, han reverdecido. En realidad, nunca dejaron de latir. Hoy se han convertido en armas de la pugna política. Si ayer se esgrimieron contra el "coco" comunista, hoy se utilizan contra el Gobierno socialista. La tarea de recuperación de la historia sigue siendo de actualidad.

miércoles, 9 de marzo de 2011

LA REPRESIÓN FRANQUISTA SOBRE LAS MUJERES



Las III jornadas "Memoria de Mujer. Represaliadas", han puesto hoy de manifiesto en Salamanca la crueldad de que fueron objeto las mujeres durante la guerra civil y la postguerra española, con la cárcel en la que algunas murieron y muchas sufrieron situaciones penosas, incluido el rapado.

La periodista e investigadora María González Gorosarri, en declaraciones a los periodistas, se ha referido a la situación que vivieron unas 1.700 mujeres en la cárcel de Saturrarán (Guipúzcoa), algunas de ellas presas en celdas que estaba a nivel del mar.

"Cada interna -ha aseverado- tenía que dormir siempre con un palmo de agua en el suelo, lo cual implicaba que pasados unos días no podía descansar".

González ha revelado que, a pesar de que en la mayor parte de las actas de defunción de las mujeres que fallecieron en este penal constaban enfermedades, lo cierto es que "muchos de los casos podrían implicar fusilamiento por haber intentado escapar, lo cual era absolutamente improbable, o de hambre".

No obstante, ha sostenido que a Saturrarán se envió a las presas "más comprometidas con el régimen republicano, a pesar de éste había sido legal".

En este sentido, ha añadido, que resultaba del "todo improbable que fueran presas peligrosas" porque, según sus palabras, "las jóvenes no habían participado en la vida pública y las mayores no sabían leer ni escribir; era absurdo condenarlas por ningún motivo ideológico", ha apostillado.

A su juicio, el hecho de que el franquismo tuviera "una represión especial" contra la mujer "no se basaba en ninguna característica propia del género, sino la concepción que tenía el régimen sobre la limpieza y la negación de la sexualidad femenina era lo que le llevaba a ejecutar ese tipo de castigos".

La profesora del Instituto de Secundaria Velázquez, de Sevilla, Pura Sánchez Sánchez, se ha referido al "gesto de rapar" a las mujeres durante la postguerra española con el que los vencedores trataban de mostrar, según ha explicado, que "eran capaces de humillar a los hombres vencidos a través de sus esposas".

De lo que se trataba, según ha añadido, era de "lanzar un mensaje hacia el resto de las mujeres avisándoles de lo que les podría pasar a aquellas que hubieran transgredido su papel tradicional".

A su juicio, el rapado es "un gesto simbólico" porque, entre otras razones se consideraba a la mujer "botín de guerra" y este acto significaba "desproveer a la mujer de uno de sus rasgos de feminidad".

La docente ha explicado que, aunque no está contabilizado el número de mujeres que sufrieron este tipo de humillación, al menos en Andalucía ya se han presentado un total de 120 casos de mujeres que aún viven a partir de la Proposición no de Ley de reconocimiento que ha aprobado recientemente el Parlamento andaluz.

Por contra, ha denunciado que la Ley de la Memoria Histórica "no contempla la pérdida de la dignidad que supone este gesto humillante -el del rapado-.

Las III Jornadas "Memoria de mujer", que mañana clausurará en la capital salmantina la subsecretaria del Ministerio de Cultura, Mercedes Elvira del Palacio Tascón, pretenden rescatar del olvido a aquellas que fueron represaliadas durante la guerra y postguerra españolas y coinciden con el 75 aniversario del comienzo de la Guerra Civil.

Esta tercera edición de las Jornadas dedicadas a la Memoria de la Mujer, han sido organizadas por el Ministerio de Cultura a través del Centro Documental de la Memoria Histórica, y la Universidad de Salamanca, a través de la Facultad de Geografía e Historia, y tienen lugar en el Salón de Actos de la Facultad de Geografía e Historia durante los días 9 y 10 de marzo y que, como todos los años se enmarcan dentro de los actos conmemorativos del Día Internacional de la Mujer.


lunes, 21 de febrero de 2011

La derecha española y la Iglesia católica no han condenado el terrorismo.

El Obispo de Badajoz, José Mª Alcaraz y Alenda, celebrando la "victoria", junto a otras fuerzas vivas de la ciudad, a las puertas del Ayuntamiento.


Reproducimos por su interés, el artículo publicado por el catedrático Vicenç Navarro en el diario EL PLURAL, 21 de febrero de 2011. El artículo critica el hecho de que ni la Iglesia Católica, ni la derecha española, hayan condenado el régimen dictatorial que gobernó España, ni tampoco hayan apoyado a las víctimas del terror de aquel régimen, dificultando la recuperación de los cuerpos de los desaparecidos.



El día 6 de enero publiqué un artículo en Público titulado “La Iglesia contra Jesús”, en el que señalaba las enormes contradicciones que existían entre las enseñanzas de Jesús de Nazareth (que muestran un claro compromiso con los oprimidos y explotados), y las prácticas de la Iglesia Católica, (que ha sido siempre en España un pilar básico de las estructuras de poder responsables de una enorme explotación y opresión a las clases populares). Señalaba en el artículo que un ejemplo de las alianzas de la Iglesia Católica española con las fuerzas oprimentes y explotadoras era el apoyo que tal Iglesia dio al golpe militar liderado por el General Franco y a la dictadura que estableció. No podría encontrarse mayor contradicción entre las enseñanzas de Jesús de Nazareth, que había indicado que era más fácil que “un camello pasara a través del ojo de una aguja que un rico fuera al cielo” (asumiendo que las riquezas de los ricos se basan en explotación) y el apoyo de la Iglesia al régimen dictatorial que se basaba en una enorme explotación de las clases populares, negándoles los instrumentos más elementales para ejercer la defensa de sus intereses. El nivel de vida de la clase trabajadora española, que había sido semejante al nivel de vida de la clase trabajadora italiana antes del golpe militar del 1936, era sólo el 60% del nivel de vida de la clase trabajadora italiana el año 1978, cuando terminó la dictadura. Éste fue el coste sobre el desarrollo económico y social de España, que supuso aquel régimen. La ausencia de democracia y de sindicatos auténticamente representativos permitió la enorme explotación de la clase trabajadora española por parte de unas estructuras dictatoriales, corruptas por unas élites y grupos de presión, incluida la Iglesia Católica española.
Como era predecible, la derecha española respondió a mi artículo con la agresividad y hostilidad personal que la caracteriza, refiriéndose a mi persona como “un tal Vicenç Navarro, apóstol de la memoria histórica”, negando en su respuesta cada una de las contradicciones que señalaba en mi artículo, entre las enseñanzas de Jesús y el comportamiento de la Iglesia. Jaime Ignacio del Burgo, fue el autor de una de tales respuestas (publicada en La Gaceta, la versión escrita de Intereconomía) y en Noticias de Navarra, que había publicado mi artículo (como parte de un convenio de distribución de artículos con Público) unos días antes. En el artículo de Del Burgo, titulado “La Iglesia, de víctima a verdugo”, éste niega que “La Iglesia hubiera sido privilegiada durante la Dictadura”, y que en absoluto “había alentado públicamente al Ejército a sublevarse contra la República”, negando también que la “Iglesia dirigiera o colaborara con el estado dictatorial en su función represora”. Es más, Jaime Ignacio del Burgo añade que “el golpe militar respondía a un deseo de justicia y libertad”. Todas estas posturas se presentan salpicadas con una gran amalgama de insultos personales.
Considero extraordinario que un artículo tal como éste se escriba y se publique en España. Treinta y dos años después de haberse establecido la democracia, la publicación de tal artículo muestra lo enormemente incompleta que está todavía la democracia española, resultado de una transición inmodélica que reprodujo el enorme poder de las derechas en España. La abierta defensa de un régimen terrorista como el del General Franco es, todavía hoy, una práctica común. La incoherencia (en realidad, hipocresía) de las derechas españolas se muestra en que por un lado se oponen a que se legalice a la izquierda abertzale hasta que ésta condene el terrorismo de ETA y que por el otro lado defiendan a un estado y a un régimen que fue infinitamente más terrorista que ETA, asesinando a muchos más españoles de lo que ETA ha hecho. La vida de cada español asesinado por la dictadura que no quiere condenar es tan valiosa como la vida de cada español asesinado por ETA. Su supuesta indignación y supuesto patriotismo ganarían credibilidad si hubieran ellos mismos condenado aquel régimen asesino y hubieran facilitado que el estado actual honrara a aquellas víctimas olvidadas. Las derechas (cuando gobernaron) y la Iglesia Católica nunca expresaron apoyo o simpatía por aquellas víctimas del terror del estado dictatorial.
En cuanto a los argumentos utilizados por Jaime Ignacio del Burgo, la documentación existente muestra claramente que la Iglesia fue una institución que apoyó el golpe militar (antes, durante y después del mismo), y que se benefició enormemente, consiguiendo una situación de gran privilegio, convirtiéndose en una de las instituciones, no sólo con mayores riquezas, sino también con mayor control sobre la población, incluyendo su educación. A fin de conseguir tales privilegios, dirigió la represión frente a amplios sectores de la población, con especial énfasis en el magisterio español, con una represión sin precedentes en Europa. La documentación, fácilmente accesible, también muestra la enorme concentración de riqueza que se dio durante la dictadura, uno de los regimenes que benefició más a las clases adineradas a costa de las clases populares.
En cuanto al autor del insulto, el lector debiera conocer que Jaime Ignacio del Burgo, congresista del Partido Popular de Navarra, es hijo de otro Del Burgo, gran defensor también del golpe militar y de la dictadura, que negó la represión que existió en Navarra contra los vencidos, ocultando que más de 2.500 navarros fueron fusilados, (además de los 678 que admitió), y de los cuales Del Burgo indicó que merecían su destino. De tal palo tal astilla. Su hijo defiende, todavía hoy, el golpe militar y la dictadura que hizo tanto daño a España. Del Burgo (hijo) ha aplaudido que “el régimen surgido de la Cruzada con el esfuerzo unánime de los navarros” y que se define como luchador por la libertad. En realidad, por su defensa de aquel régimen terrorista, del Burgo debiera estar encarcelado, tal como exige la propia Ley de Atención de Víctimas del Terrorismo, y como ocurriría en Alemania o en Argentina que padecieron regímenes semejantes. La existencia visible y prominente de tal postura, ampliamente sostenida en sectores del PP y de la Iglesia es un indicador de insalubridad democrática en nuestro país.
Una última observación. Una persona de Navarra me envió una nota informándome de la existencia del artículo insultante en Noticias de Navarra de Del Burgo. Desconocía su existencia pues no leo regularmente tal rotativo. Cuando le invité a él (al ser de Navarra y conocer bien aquella comunidad, y al autor Del Burgo) a que enviara una respuesta a aquel artículo publicado en Noticias de Navarra corrigiendo sus falsedades, esta persona declinó mi invitación indicando que estaba temeroso, pues en Navarra las derechas son todavía muy poderosas. En partes de España hay todavía miles de personas temerosas de denunciar el terrorismo, apoyado por las derechas y por la Iglesia. Y todo esto ocurre en la España del 2011, treinta y dos años después del fin de aquel régimen.


Vicenç Navarro. Catedrático de Políticas Públicas y de Economía Aplicada en la Universidad Pompeu Fabra.

jueves, 10 de febrero de 2011

Muere uno de los últimos supervivientes españoles de Mauthausen

David Moyano, en el centro de la imagen

David Moyano Tejerina (Ujo, Asturias, 1922), uno de los últimos deportados republicanos supervivientes del campo de concentración nazi de Mauthausen, y el último de los que quedaba con vida en Bélgica, falleció el sábado 5 de febrero en Bruselas. La historia de David es similar a la de otros soldados republicanos que, envueltos a edades muy tempranas en la guerra civil española, sufrieron doblemente por su internamiento en campos nazis y por un destino incierto tras ser liberados, dadas las dificultades para regresar a la España franquista.David Moyano pasó por Figueres y reemplazó a brigadistas internacionales en la batería antiaérea 118 del Campo de la Bota, en lo que actualmente es el Fòrum de Barcelona, haciendo frente a los bombardeos de aviones alemanes e italianos. A su salida de España fue internado en el campo de refugiados de Argelès-sur-Mer en Francia y posteriormente fue integrado en las brigadas de trabajo que construían en Alsacia las defensas orientadas a resistir la temida invasión de la Alemania nazi.

En junio de 1940 cayó prisionero de las tropas alemanas y fue destinado al campo de prisioneros de guerra Stalag XI-B en Fallingbostel. El régimen nazi decidió, tras consultar al Gobierno español, según ciertas fuentes, que aquellos republicanos españoles no eran prisioneros de guerra. Poco después, el 25 de enero de 1941, Moyano fue deportado junto con casi mil quinientos Rotspanier (españoles rojos) al durísimo campo de concentración de Mauthausen, en la Austria entonces anexionada por la Alemania de Hitler. Allí se convirtió en el número 6060 con su triángulo azul invertido de apátrida, que contenía la S de Spanier (español). Logró sobrevivir -según aseguraba él mismo- gracias a su afortunada inclusión en el comando de trabajo Poschacher, así denominado por servir como mano de obra esclava en la vecina cantera del mismo nombre.

El comando en el que fue integrado David Moyano se hizo célebre debido a que sus miembros lograron, a principios de 1945, sacar del campo de concentración un paquete con negativos fotográficos sobre las actividades reales del campo, realizados por el deportado Francisco Boix. Las fotografías de Boix, que declaró el 28 y 29 de enero de 1946 ante el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg (constituido para juzgar los crímenes del nazismo), fueron capitales para demostrar las miserables condiciones de vida y las crueles prácticas del campo de Mauthausen, que habían sido puestas en duda por la defensa de los nazis procesados.

De los 7.000 deportados españoles en Mauthausen solo sobrevivieron unos 2.000. Muchos de ellos, tras ser la liberación del campo, continuaron dispersos en una diáspora que en muchos casos duró otros treinta años. David, que se instaló en 1946 en Bélgica, fue una persona de carácter sencillo, gran fuerza moral y sentido de solidaridad, tal como demostró en su vida laboral y sindical.
Recordando también a todos los representantes anónimos de la España castigada del siglo XX, transmitimos nuestro más sentido pésame a su hija Noemí Moyano y a sus dos nietos, todos residentes en Canadá.
Texto de Alejandro Zurita, compañero miembro de la asociación Amical de Mauthausen.
Se llamaba David Moyano y falleció el pasado 5 de febrero en Bruselas. Su muerte no ha abierto ningún telediario, ni siquiera se ha contado en un informativo. Hoy ha aparecido una necrológica en el diario El País. Este hombre, que siendo un adolescente luchó en la guerra civil española, defendiendo la democracia, ingresó en el campo de concentración de Mauthausen el 27 de enero de 1941. Es fácil imaginar el terror de su llegada a ese invierno de la humanidad, a muchos grados bajo cero, maltratado, después de sufrir la guerra franquista, de pasar al campo de concentración de refugiados de Argeles Sur Mer, de formar un batallón de trabajadores forzados y ser deportado.

Casi cuatro años después de llegar a ese infierno fue liberado y ante la imposibilidad de regresar a España se instaló en Bruselas. Allí ha fallecido como tantos hombres y mujeres que lucharon por la libertad y que han sido escondidos y marginados por quienes han usurpado la paternidad de la democracia. Los frasquistas disfrazados de demócratas han construido un enorme mito, un cuento de hadas que nos relata que un día nos acostamos con dictadura y a la mañana siguiente ya vivíamos en una preciosa democracia.

Algo tiene que cambiar en nuestra sociedad para que la pérdida de personas tan ilustres tenga el impacto que merece en nuestra vida diaria. Es preocupante ver cómo han muerto numerosos franquistas que cambiaron su chaqueta para poder conservar intactos sus privilegios. Son despedidos con los máximos honores y títulos de demócratas y quienes realmente la defendieron y se sacrificaron por ella mueren en silencio, insignificantes para nuestra vida pública.

Muchos de los valores que deben imperar en una democracia no han entrado en vigor después de la dictadura. Esta sociedad se ha disfrazado de moderna y no ejerce todavía la garantía de los derechos humanos. Debemos luchar, defender y difundir el ejemplo de quienes tantos sacrificios hicieron por nuestra vida en libertad. No vaya a ser que en el futuro se siga contando que aquí llegó un rey con una varita mágica, metió la dictadura franquista en una chistera y sacó una democracia. Hasta siempre David Moyano.
Texto de Emilio Silva.

sábado, 5 de febrero de 2011

CENTENARIO DE RAMON HERNANDEZ

CENTENARIO DE RAMON HERNANDEZ

Hoy día 5 de febrero de 2011, Ramón Hernández Delgado hubiera cumplido, de seguir con vida, 100 años. Nacido en Badajoz, hijo de Luis César y Fernanda, muy joven quedó huérfano de madre por lo que, a consecuencia también de la profesión del padre (Capitán de la marina mercante), pasó a ser acogido por su tía paterna Hermosinda, casada con el histórico dirigente socialista Narciso Vázquez Torres (diputado en las Cortes Constituyentes de 1931 y Presidente de la Diputación de Badajoz en julio de 1936). Fue Narciso Vázquez la fuente de la que bebió la ideología y los principios socialistas que le acompañaron durante toda su vida.

Con sólo dieciocho años, además de pertenecer a la U.G.T., ya formaba parte de la dirección de la Agrupación local de las Juventudes Socialistas pacenses, de las que llegó a ser su Secretario General en 1933 y, posteriormente, en 1936 Secretario de Administración provincial de las Juventudes Socialistas Unificadas.

Resistente en Badajoz, al caer la ciudad en manos de las columnas dirigidas por Yagüe, consiguió atravesar las líneas enemigas, huir en dirección a Olivenza y, posteriormente llegar a Castuera (donde ocupó la Consejería de Instrucción Pública del Consejo Provincial). Durante los años del conflicto bélico luchó enrolado en el primer Batallón de la 91 Brigada (Córdoba-Extremadura), en la 16 Brigada Mixta (frente de Toledo) y en la 47 Brigada Mixta (Seo de Urgel).

Al concluir la guerra civil fue apresado en Alicante por tropas italianas de la División Vittorio y trasladado al campo de concentración de Albatera, tras un breve paso de tres días por el campo de Los Almendros. Junto a otros nueve compañeros fue trasladado a Badajoz, su ciudad natal, en la que fue juzgado y condenado a muerte por un delito de “adhesión a la rebelión”, pena que le fue conmutada por la de treinta años de prisión mayor, pero que no impidió una larga odisea por las cárceles de Badajoz, Barcelona, Palma de Mallorca, Ibiza, Mataró y Talavera de la Reina, hasta que en 1.944 obtuvo la libertad vigilada. Una vez libre, se incorporó, en la clandestinidad, a la organización socialista, formando parte de las Ejecutivas del PSOE y de las Juventudes Socialistas, por lo que fue detenido, de nuevo, en 1945 y condenado a tres años de cárcel. En esta nueva etapa en prisión coincidió en el penal de Ocaña con el que, trascurridos los años, fuera Presidente del Partido Socialista, Ramón Rubial.

En 1948, ya en libertad, pasó a Francia y, establecido en París, fue Secretario General del PSOE y de la UGT, participando, años después, activamente, como miembro del Comité Nacional del PSOE en el Congreso de Suresnes (1974) que aupó a un joven Felipe González a la Secretaría General del Partido. Tras la muerte del dictador, regresó a España en 1977, falleciendo en Madrid el 19 de Diciembre de 1.984.

Conmemorando el centenario del nacimiento de Ramón Hernández Delgado lo hacemos de un idealista, un resistente y, al mismo tiempo, un superviviente que, desde los dieciocho años, no dudó en anteponer sus principios éticos y morales, cuya defensa a ultranza le acarrearon no pocos contratiempos y dificultades, a otras comodidades y servidumbres. Y como él, toda una generación de luchadores que dieron lo mejor de ellos mismos, pagando algunos incluso con la vida, en la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria.

Coautores:
FELIPE CABEZAS GRANADO
ISIDORO FRANCISCO BOHOYO VELÁZQUEZ
(miembro éste último, de la Armhex).

(Articulo publicado en el diario HOY, el 5.02.2011)

jueves, 3 de febrero de 2011

Acción urgente por la memoria



Acción urgente por la memoria.


Hoy está en Madrid la jefa del gobierno alemán, Ángela Merkel. Queremos junto con muchas otras asociaciones, grupos y colectivos, hacer una campaña urgente para que se disculpe públicamente por la intervención alemana en la guerra civil.


Para ello te pedimos una acción urgente y sencilla: envía un correo electrónico con el texto entrecomillado a un correo electrónico:


"A la atención de la Sra. Dª Ángela Merkel.
Canciller del Gobierno de la R.F. Alemana.


La intervención de decenas de miles de soldados alemanes fue decisiva para para los generales que junto a Francisco Franco dieron un golpe de Estado el 18 de julio de 1936. Esos soldados alemanes asesinaron a miles de ciudadanos españoles, muchos de ellos civiles, y protagonizaron horrendos crímenes como el bombardeo de Guernica. Otro 14.000 españoles fueron deportados a los campos nazis, donde cerca de 7.000 de ellos murieron (algunos centenares de esos deportados eran extremeños).
Por ello creo que su Estado debe una disculpa pública y notoria, como la que han hecho a otros países invadidos por el ejército nazi (caso de Polonia no hace muchos años). Ese apoyo sembró de oscuridad este país y secuestró la democracia durante cuarenta años. En agradecimiento Franco condecoró a Adolf Hitler por su generosa amistad.
Por todo ello le pedimos que aproveche esta visita para realizar esa disculpa o la prepare un acto, aprovechando que en 2011 se cumplen 75 del inicio de esa guerra.


Atentamente.



"Copia el texto que hay entre las comillas, pégalo en el cuerpo de un correo electrónico y envialo a la siguiente dirección de correo electrónico:pr-s@madri.diplo.de


MUY URGENTE: Por favor, copia este mensaje y envíalo a todos tus contactos, ponlo en tu muro, en tu blog y no pares de pasarlo. Gracias.



Si quieres ver, el Decreto núm. 376, firmado por Franco, Concediendo el título de Gran Caballero y el Collar de la "Gran Orden Imperial de las Flechas Rojas" al Fuhrer Canciller de la Nación Alemana, Adolfo Hitler (Boletín Oficial del Estado núm. 349, de 04/10/1937) en el Boletín Oficial del Estado la tienes en este enlace: http://www.boe.es/aeboe/consultas/bases_datos/search.php?coleccion=gazeta&frases=no&sort_field%5b0%5d=fpu&sort_order%5b0%5d=desc&sort_field%5b1%5d=ref&sort_order%5b1%5d=asc&operador%5b0%5d=and&campo%5b0%5d=TIT&dato%5b0%5d=hitler&operador%5b1%5d=and&campo%5b1%5d=ID_RNG&dato%5b1%5d=&operador%5b2%5d=and&campo%5b2%5d=ID_DEM&dato%5b2%5d=&operador%5b3%5d=and&campo%5b3%5d=TIT&dato%5b3%5d=&operador%5b4%5d=and&campo%5b4%5d=ID_GAZ&dato%5b4%5d=&operador%5b5%5d=and&campo%5b5%5d=NBO&dato%5b5%5d=&operador%5b6%5d=and&campo%5b6%5d=FPU&dato%5b6%5d%5b0%5d=&dato%5b6%5d%5b1%5d=&operador%5b7%5d=and&campo%5b7%5d=FAP&dato%5b7%5d%5b0%5d=&dato%5b7%5d%5b1%5d=&page_hits=40&sort_field%5b0%5d=FPU&sort_order%5b0%5d=desc&sort_field%5b1%5d=ref&sort_order%5b1%5d=asc&OK=Buscar

jueves, 20 de enero de 2011

PRESENTACION EN BADAJOZ DEL LIBRO "LLERENA 1936"

Muertos en las calles de Llerena


Fusilamientos en Llerena



Portada libro

LA ASOCIACION PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), se complace en comunicar la Presentación del libro, de nuestro socio y amigo, el historiador Angel Olmedo Alonso:


“Llerena 1936. Fuentes orales para la recuperación de la Memoria Histórica”.
Autor: Ángel Olmedo Alonso.
Historiador y miembro de la ARMHEX
Libro Premio “Arturo Barea” de investigación histórica. 2009.

MARTES, 25 de ENERO 2011, a las 20h.

Lugar: Patio de Columnas de Diputación Provincial
Calle Obispo San Juan de Ribera, 6. Badajoz.

Organiza:
ASOCIACION PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX)
Colabora:
DIPUTACION PROVINCIAL DE BADAJOZ

El libro de investigación 'Llerena 1936. Fuentes orales para la recuperación de la memoria histórica', de Ángel Olmedo Alonso, relata, a través de documentación histórica y testimonios orales, la represión desatada en esta localidad por las nuevas autoridades franquistas, durante el año que comenzó la Guerra Civil española.

Este libro, fue premiado con “Premio Arturo Barea” de investigación histórica, en su IX edición, convocado por la Diputación Provincial de Badajoz, y editora a su vez de la publicación.

En el libro se hace un recorrido sobre la II República en Llerena, los conflictos sociales de la época, la guerra y la represión, tanto durante la guerra civil como en la postguerra. A través del estudio y recogida de testimonios orales (más de 40), junto con el trabajo en archivos, registros civiles, prensa y otra documentación, nos han permitido la reconstrucción de aquel periodo histórico. Las cifras son elocuentes, un mínimo de 440 fallecidos (de ellos 60 milicianos que fueron fusilados antes de entrar las tropas de Castejón en Llerena, y cuyos nombres aún no conocemos por no estar inscritas sus defunciones en los registros). En el libro se recoge un listado con los nombres de 330 personas fusiladas y unas 75 que pasaron por prisión, además de 32 combatientes franquistas que murieron en el Hospital Militar de Llerena a consecuencia de las heridas en los frentes de guerra. Junto a la investigación histórica va el relato de las personas que vivieron aquellos acontecimientos y de familiares que los sufrieron. Esta metodología nos ha servido para conocer cómo se articulaba el proceso represivo en las localidades que iban siendo ocupadas por los rebeldes y cómo perduró el control social durante décadas.

Este trabajo se inició a raíz de la recuperación de 38 cuerpos en dos fosas comunes del Arroyo Romanzal de Llerena en el verano del año 2005 y se ha prolongado hasta ahora con la edición del mismo. El objetivo del estudio es saber qué pasó, por qué y dar la voz a las víctimas, como reconocimiento social para con ellas, además de dar a conocer estos hechos a la parte de la sociedad que vivió ajena a aquellas atrocidades.

El estudio superar el marco local por cuanto los hechos no son aislados ni exclusivos de aquella localidad, pues afectaron a personas de la comarca de Llerena, de Sierra de Tentudía y de pueblos de Sevilla y Huelva, desplazados a consecuencia de la guerra en su intento por llegar a zona republicana (Castuera) a través de las líneas franquistas en Extremadura.

Con el estudio se comprueba cómo existía una cadena de mando perfectamente organizada que recibía y daba órdenes, con un plan para neutralizar a las personas que hubieran tenido algún tipo de cargo representativo durante la II República, como fue el caso de la corporación municipal de Llerena, cuyos miembros pasaron por Consejo de Guerra, con largas condenas en prisión y en el caso de Isidro Esmeralda, condenado a pena de muerte y fusilado.

El libro cuenta con un prólogo del historiador extremeño Francisco Espinosa (autor del libro La columna de la muerte. El avance del ejército franquista de Sevilla a Badajoz, Barcelona, Crítica, 2003). Señala Espinosa “La aportación de Ángel Olmedo es la reconstrucción del proceso represivo. Ya sabemos que los documentos que nos legó la dictadura son parcos en información sobre este asunto. Fue mucha la energía derrochada para ocultar la matanza fundacional. La novedad es el recurso a la fuente oral, ya utilizada en otros trabajos anteriores pero de especial relevancia en este caso y por lo que a Badajoz se refiere. Se trata de la memoria de la gente que sufrió en su propia carne o en su ámbito más cercano los zarpazos de la represión. Y no está mal que esto se haga en un contexto en que desde diferentes ámbitos se pone en duda la memoria frente a la historia y se critica el concepto extendido hace ya tiempo de memoria histórica”.

Ángel Olmedo Alonso nació en la localidad cacereña de Navaconcejo en 1965 y reside en Mérida desde hace muchos años, donde trabaja y desarrolla su labor investigadora. Es licenciado en filosofía y letras, sección de historia contemporánea por la UEX. Ha publicado diversos libros sobre el anarquismo y la memoria histórica, así como artículos sobre la guerra civil, la represión y los lugares de la memoria en Extremadura. Desde el año 2003 ha sido Director de los Campos de Trabajo para Recuperación de Memoria Histórica que se llevan a cabo, a propuesta de la ARMHEX (ASOCIACION PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA, asociación a la que pertenece desde sus inicios) con la subvención del Instituto de la Juventud de Extremadura. Ha colaborado igualmente en diversos programas de televisión y en varias series de documentales sobre la guerra civil en Extremadura.

















lunes, 10 de enero de 2011

ACTO CIVICO HOMENAJE EN VILLANUEVA DE LA SERENA REPRESALIADOS POR EL FRANQUISMO

La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA (ARMHEX), con ocasión del 75ª aniversario del inicio de la guerra civil, provocada por el levantamiento de una facción del ejercito contra el gobierno legítimamente constituido de la II República española, se propone organizar próximamente un Acto Cívico de Homenaje y reconocimiento a las víctimas republicanas represaliadas de la guerra civil y la posguerra, algunas de las cuales fueron enterradas en el cementerio de Villanueva de la Serena.

Se trata pues de hacer de la memoria de ese pasado oculto durante tanto tiempo, un factor de identidad social a partir del reconocimiento público y de la reafirmación de los valores que deben sustentar una sociedad democrática, generando un proceso social en la localidad y comarca, de memoria frente a olvido, en particular el que afecta a las personas que como éstas, como consecuencia de la represión, deben ser objeto de reparación ética y reconocimiento público, que nunca antes pudieron tener en debida forma.

La fase final de este Acto Cívico de Homenaje, será en un momento posterior, la propuesta y promoción de la iniciativa para la construcción de un Memorial con todos los nombres posibles de los represaliados (ejecutados o no), en el cementerio o en algún otro lugar digno de Villanueva de la Serena (Badajoz), y que esperamos pueda ser una realidad en un futuro no muy lejano.

Como paso a previo a todo ello, desde nuestra Asociación y gracias al notable trabajo de una profesora, natural de dicha localidad, miembro de la armhex y familiar de uno de los represaliados de Villanueva que están en la lista, en colaboración con otro familiar de represaliados; se ha elaborado y se presenta, con base en diferentes fuentes, un LISTADO PROVISIONAL de la REPRESIÓN FRANQUISTA EN VILLANUEVA DE LA SERENA, que damos a conocer, con ese marcado carácter de provisional en la fecha de hoy.

Un listado provisional, que alcanza por el momento, a 596 personas, que fueron, algunas de ellas asesinadas o “ejecutadas” y otras represaliadas con duras penas de cárcel, por las “nuevas autoridades” franquistas, una vez se hicieron con el control de la localidad, algunos de cuyos restos, en el caso de los ejecutados, fueron posteriormente depositados en el cementerio de Villanueva de la Serena.

Este listado provisional se puede consultar a partir del miercoles dia 11 de enero de 2011, en la web de la ARMHEX, a través de internet (www.armhex.blogspot.com) y pretende ser un sencillo instrumento para conocer definitivamente quiénes fueron estas personas, conocer sus nombres, y otros datos, y quedará a exposición pública durante un plazo de un mes, a disposición de toda persona interesada, familiares o no, para completar o corregir estos datos, en su caso.

Se trata pues, de dar respuesta a una demanda ciudadana, de muchas peticiones de familiares de represaliados en la Guerra Civil en dicha localidad.

Con ello la dignidad de todas esas personas, nunca se borrará de la historia, objetivo, que sólo puede conseguirse con una enérgica defensa de la necesidad de fundamentar la convivencia democrática en la memoria, la verdad y la justicia; no en el silencio o en el olvido de ese pasado.

Sólo el conocimiento riguroso de nuestro pasado, el debate, y la reflexión, podrá conseguir que algún día se pueda asumir ese pasado por todos, con normalidad democrática y al fin, se puedan cerrar las heridas que para muchos siguen estando abiertas desde hace casi 75 años.




LISTADO PROVISIONAL:


Utilice el correo eléctrónico de la ARMHEX: armhex@gmail.com, para hacernos llegar su información relativa a personas que, deseen entrar a formar parte de dicho listado, adjuntando en su caso la fuente documental. No olvide su dirección de correo electrónico para que podamos ponernos en contacto con usted.

ADIOS A ANGELITA CUESTA.


Angelita Cuesta, fallecida el pasado miércoles a los 91 años y quien fuera compañera de las trece jóvenes conocidas como LAS TRECE ROSAS que fueron fusiladas en 1939 por ser militantes de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fue enterrada en Valencia. Fue uno de los episodios más crueles de la represión franquista. El 5 de agosto de 1939, trece mujeres, la mitad menores, fueron ejecutadas ante las tapias del cementerio del Este de Madrid. Su historia sigue viva hoy en forma de libros, teatro, documentales y cine.

Según ha explicado el coordinador del Grupo valenciano para la recuperación de la memoria histórica, Matías Alonso, Cuesta, hermana de Carmen, otra de las compañeras de "Las trece rosas", también sufrió los "avatares de aquellos días de plomo y venganza" al final de la Guerra. En una nota de prensa, ha dicho que "Angelita fue la rosa que nunca se marchitó. Se fue entera, fresca y luchadora, arrancada de repente por la fatalidad. Murió por un accidente, pero no sin plantear su última lucha encarnizada frente a la muerte durante trece días".

La república en el féretro.

"Ella misma nos dijo en vida que en su último viaje quería llevar consigo la bandera republicana, y así ha sido. Por lo menos eso no se le ha negado", ha proseguido Alonso en el comunicado. El coordinador, que ha asistido al entierro, ha afirmado que el testigo de Angelita lo toman ahora sus nietos, porque "esta historia no puede terminar aquí".

"Las hermanas Cuesta merecen este último gesto hacia su memoria y la de otros centenares, miles, de personas que junto a su padre, Alfonso, pagaron con sus vidas su lealtad al régimen legítimo y su defensa de ideales de libertad hoy plenamente vigentes en toda Europa", ha considerado.

"Descansen en paz las hermanas Cuesta, desaparecidas con escasos dos meses de diferencia. Nosotros seguiremos en el empeño de que, como ellas, puedan descansar otras miles de víctimas y familiares que tampoco tienen sitio donde honrar la memoria de sus difuntos desaparecidos", ha concluido.


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA. (ARMHEX), lamenta profundamente el fallecimiento de esta gran luchadora, sobre todo porque poco a poco por cuestiones biloógicas, van desapareciendo estas y estos protagonistas de nuestra historia silenciada durante tanto tiempo, sin un más completo homenaje, de toda la sociedad española.

miércoles, 5 de enero de 2011

GABRIEL CARDONA, Historiador, IN MEMORIAM



El historiador, catedrático de la Universidad de Barcelona y exmilitar, Gabriel Cardona ha fallecido hoy, 5 de Enero de 2011, a los 72 años en Barcelona.


Fue uno de los fundadores de la Unión Militar Democrática (UMD), y era un gran especialista en historia militar.


Precisamente el dia 18 de enero, próximo saldrá la venta, su último libro "Las torres del honor", que es el relato de un miembro de la UMD que vivió desde las salas de banderas de los cuarteles militares españoles el golpe de Estado del 23-F de 1981. La obra da también testimonio de la transición en el Ejército, una institución entrenada y educada para garantizar la supervivencia del franquismo aún después de muerto Francisco Franco. Al parecer, el autor de "El problema militar en España" sufrió una caída el pasado viernes y recibió un duro golpe en la cabeza que le produjo lesiones agudas de las que no ha podido recuperarse.


Nacido en la localidad menorquina de Es Castell en 1938, Cardona pertenecía a una familia de militares y además de cursar la carrera militar para seguir la tradición familiar, se doctoró en Historia por la Universidad de Barcelona. Su oposición al franquismo le llevó a formar parte del grupo fundacional de la Unión Militar Democrática, y dejó el Ejército tras el intento de golpe de Estado del 23-F para dedicarse a la enseñanza de la Historia en la Universidad de Barcelona. Entre la abundante bibliografía creada por Cardona destacan libros como "El poder militar en la España contemporánea hasta la guerra civil" (1983), "Franco no estudió en West Point" (2002), "El gigante descalzo: El ejército de Franco" (2003) o "Los Milans del Bosch: Una familia de armas tomar" (2005).


También escribió "Historia militar de una guerra civil" (2006), "El poder militar en el franquismo" (2008), "Alfonso XIII, el rey de espadas" (2010) y "Cuando nos reíamos del miedo" (2010).


Hombre vitalista y cordial, Gabriel, era capaz de quitar al más deprimido la depresión en que estuviera, con su contagiosa "joie de vivre".


La ASOCIACIÓN PARA LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA DE EXTREMADURA. (ARMHEX), lamenta profundamente el fallecimiento de este gran historiador que fue, y como se suele decir, mejor persona, con quien tuvimos ocasion de compatir buenos momentos y de escucharle en una brillante conferencia, en un simposio organizado en Badajoz, en Marzo de 2009.


Un abrazo y mucho ánimo para todos sus amigos y familiares, desde Extremadura.
NOTA:
La Profesora Dra. Luisa Tiago, del Departamento de História, del ISCTE de LISBOA, nos ha enviado este texto, ya colgado en un post de esta entrada, pero que por su interés, hemos decidio publicar traducido al castellano, en la que se evocan las relaciones de la UMD, uno de cuyos fundadores fue Gabriel Cardona y el MFA, el movimiento de los capitanes, que llevó a cabo el 25 abril en Portugal:
Murió Gabriel Cardona.
"Para alguien con su trayectoria, tal vez nuestro mejor homenaje portugués sea evocar la historia de la UMD a partir de sus relaciones con Portugal.

En el verano de 1974, algunos militares antifranquistas fundan la Unión Militar Democrática en un contexto en que muy pocos militares españoles se oponían a un régimen que había tenido en las Fuerzas Armadas un gran sustento.

Estos militares antifranquistas buscan y consiguen contactos con militares del Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA) que habían acabado con el “Estado Novo” portugués.

En efecto, con el 25 de Abril en Portugal se había iniciado una nueva oleada de revoluciones democráticas en Europa y en el mundo, como han subrayado innumerables historiadores y sociólogos. En los países inmersos en dictaduras, el deseo de cambio y la inspiración “portuguesa”, son reivindicados por los movimientos de la oposición, haciendo manifestaciones donde se piden “portugaladas” como en Grecia, inmersa en la dictadura de los Coroneles, o situaciones en que los militares democráticos son llamados los “portugueses” como en América Latina.

La esperanza, avivada por la revolución portuguesa, fue también uno de los sentimientos que el 25 de Abril desencadenó en sectores de la sociedad española.
En un estado, como el español, en que existía la pena de muerte, además puesta en práctica meses más tarde, cuando militantes nacionalistas vascos son ejecutados a garrote vil, los militares de la Unión Militar Democrática se arriesgaron. Estando presos algunos de sus principales dirigentes en Julio de 1975 y al morir Francisco Franco en Noviembre de ese año, La Unión Militar Democrática vio su trayectoria muy perturbada. Juzgados en consejo de guerra en 1976, los militares presos fueron condenados y apartados de las Fuerzas Armadas españolas durante muchos años, disolviéndose la organización a la que pertenecían en 1977.

La misma existencia de la Unión Militar Democrática, que agruparía alrededor de doscientos militares, independientemente de su fuerza, desconocida para el régimen, rompió la imagen de apoyo unánime de las fuerzas armadas al régimen franquista y así contribuyó a diseminar y legitimar la idea de cambio.

Tal como ocurrió en la Guerra Civil Española, que hoy representa un espacio de lucha por la memoria esencial en la sociedad española después de décadas de silencio, también sobre las luchas y los movimientos antifranquistas solo hace pocos años que se levantó el manto de la negación, del olvido y la desvalorización. Entre estos movimientos está el de esta organización política de militares, completamente olvidados en la época de la Transición, sobre cuya acción se comienza a hablar ahora y cuyos miembros no han sido objeto de rehabilitación en España hasta Febrero pasado.

En Abril del 2009 fue firmado un protocolo de colaboración entre el foro Milicia y Democracia, cuyo objetivo consiste en recuperar y difundir la memoria histórica de la Unión Militar Democrática en el ámbito de la lucha por la democratización en España, con la Asociación 25 de Abril, estrechándose así lazos olvidados pero que se establecieron hace 35 años y que dan testimonio de los diferentes caminos de transición hacia la democracia en los dos estados ibéricos".
Luisa Tiago.